Choque entre pueblos indígenas deja muertos y heridos en Colombia

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 El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que pedirá reunirse con las máximas autoridades de los pueblos indígenas misak y nasa para buscar garantías de convivencia tras los enfrentamientos por territorio ocurridos el jueves en el departamento del Cauca, que dejaron al menos siete muertos y 100 heridos.

“Le he solicitado a las más altas autoridades del pueblo misak y del pueblo nasa reunirse conmigo, entre gobiernos, para garantizar la convivencia pacífica entre pueblos indígenas que deben hermanarse para sobrevivir como culturas diferentes y autónomas”, aseveró Petro en su cuenta de X.Siete muertos y 110 heridos en sangrientos choques entre indígenas en Colombia

El mandatario subrayó que en la reunión deberá participar la Agencia Nacional de Tierra “porque en la base del conflicto está la escasez de la tierra fértil en las montañas del Cauca, ante el crecimiento de la población indígena”.“Alguna vez advertí de las guerras interétnicas que pueden incluso ser usadas por grupos armados del narcotráfico para agudizarse”, apuntó al tiempo que afirmó que el Pacto Cauca debe encaminarse a “sacar a Colombia del narcotráfico”.

“Hablé de un gran pacto interétnico en el Cauca y de la necesidad de que las tierras fértiles y planas del valle del río Cauca en el departamento del Cauca pasen progresivamente a cultivos agroalimentarios y a mayor acceso a la propiedad de campesinos y pueblos indígenas”, aseguró.

El Cauca es uno de los focos de la espiral de inseguridad que envuelve a Colombia en la campaña electoral para elegir al sucesor del presidente de izquierda, Gustavo Petro. Los pueblos originarios representan un 4.4 % de los 50 millones de habitantes en Colombia. Las disputas territoriales son habituales, pero rara vez terminan en enfrentamientos mortales.

La disputa territorial, que se intensificó desde el 21 de mayo, tiene su origen en la resolución emitida por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en diciembre de 2023, que clarificó la vigencia de títulos coloniales a favor del resguardo Nasa de Pitayó. Centenares de comuneros de ambos bandos se enfrentaron con machetes y elementos improvisados, desatando una crisis humanitaria que ha dejado alrededor de 250 familias desplazadas

El territorio en disputa está ubicado en el municipio de Silvia. El pueblo misak reclama que el lugar es “habitado y cuidado milenariamente” por ellos, mientras que el pueblo nasa reclama a su vez el territorio. Este jueves se desató una disputa violenta entre ambas comunidades con palos, machetes y piedras. “En estos hechos fue asesinado una autoridad del pueblo misak, situación que condenamos profundamente por constituir una grave afectación contra la vida, la autoridad ancestral, la autonomía y la pervivencia de nuestros pueblos indígenas”, indicaron los comuneros misak en un comunicado.

En tanto, las autoridades indígenas nasa aseguraron que sufrieron “una arremetida por la comunidad misak” y denunciaron que los “encerraron, quitaron los celulares, las radios y quemaron algunas motos”. Tras el episodio, la autoridad nasa pidió evitar que la situación empeore, mientras que el pueblo misak hizo un “llamado urgente” al Gobierno colombiano para que investiguen los hechos y “garanticen medidas de protección que eviten una mayor escalada de violencia”.

Este es un momento en el cual los pueblos indígenas deben mostrar lo mejor de su sabiduría ancestral para mantener la armonía. Invitamos a todas las comunidades indígenas de Colombia a expresar su rechazo a este enfrentamiento inconcebible entre dos pueblos indígenas hermanos y a abogar por un diálogo constructivo y pacífico”, insistió el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez. El conflicto en esta zona rural del suroeste de Colombia lleva varios meses, pero la tensión se fue incrementando en medio de reclamos de ambas comunidades por tierras de la parte montañosa del Cauca.

El ministro de Defensa encabezó en Popayán una reunión estratégica con la Cúpula Militar y de Policía para fortalecer la presencia de la Fuerza Pública tras la alteración del orden en zona rural de Silvia, Cauca.

El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, confirmó ayer que aumentó a siete el número de fallecidos tras los enfrentamientos entre miembros de las comunidades indígenas de la zona rural de la localidad de Silvia. “Hasta el momento hay siete muertos (…), una mujer y seis hombres”, detalló.

Sánchez confirmó que el hecho, que calificó de “barbarie”, dejó 110 heridos, incluidos dos menores de edad, y explicó que 65 resultaron lesionados por armas de fuego.

Luego de la jornada violenta, el ejército intensificó su presencia en el municipio de Silvia. “Buscamos que las confrontaciones ya terminen. Por ello, nuestros militares van a acompañar a la población para protegerla, no solamente del enfrentamiento entre ellas, sino también de otros actores criminales que podrían estar detrás de acciones contra la población”, afirmó el ministro Sánchez.

“De manera complementaria, continúan ingresando más de 500 soldados con capacidades diferenciales y apoyo aéreo… para contribuir a la estabilidad y tranquilidad en esta región”, detalló el ejército colombiano . Sánchez llamó a los líderes de los pueblos misak y nasa a resolver sus problemas a través del diálogo y no de la violencia y recordó que en la región actúan disidencias de la ex-tinta guerrilla de las FARC, que, aseguró, generan violencia.

La Agencia Nacional de Tierras indicó que, desde abril, cuando se agudizaron las tensiones, han participado en espacios de diálogo y trabajo técnico con esas comunidades para “brindar claridad sobre los límites territoriales de los dos pueblos” y los instaron a continuar en pláticas. A fines del mes pasado el pueblo misak llevó a cabo una movilización en Bogotá para pedir la atención del gobierno sobre el conflicto.

*Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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