Conversaciones sobre Cuba con Abel Prieto

6

Conversé largamente hoy con un gran amigo cubano: Abel Prieto, presidente de la Casa de las Américas. Le pregunté, antes que nada, cómo está Raúl Castro. Me dijo que Raúl está muy bien protegido y que nada le pasará, cualquiera sea la locura que pueda hacer Estados Unidos. Que Estados Unidos puede hacer cualquier locura, pero nunca logrará secuestrarlo.

Prieto me dijo que los apagones siguen, lo que afecta la vida de las personas, pero expresa siempre, basado en la experiencia del intento de invasión de Cuba en Playa Girón, que nunca lograrán algún tipo de sublevación interna contra el gobierno.

“Se trata de una guerra económica implacable, que ha venido cortando todas las fuentes de ingresos en divisas del país. Según Trump, Marco Rubio y los voceros de la contrarrevolución, tiene el propósito de sancionar al ‘régimen castrista’; pero, en realidad, es un castigo colectivo para todo el pueblo cubano”, me comentó.

Para Prieto, lo que ha logrado Estados Unidos “es unir más a nuestra gente” y como dijo Fidel Castro, “preferiría ser barrido de la faz de la Tierra antes que regresar a la humillante condición de colonia de los Estados Unidos”.

Cuando yo vivía en La Habana, muchas veces Estados Unidos mandaba sus aviones para sobrevolar y fotografiar a toda la isla en 12 minutos. Hoy las formas de control son otras. Al punto tal de que Raúl Castro no ha participado en la inmensa manifestación que se ha desarrollado en la capital del país. Los cubanos se toman muy en serio la posibilidad de una acción que consideran desvariada de parte de Estados Unidos.

Distinto es Raúl Castro, por todo lo que significa históricamente para Cuba, que Nicolás Maduro. De ahí la protección que implementan para protegerlo.

Mi amigo Abel Prieto es actualmente el presidente de la Casa de las Américas, fundada prácticamente en el mismo momento de la victoria de la Revolución. Anualmente reúnen a importantes intelectuales latinoamericanos para juzgar y atribuir los premios de la Casa.

En este momento, la Casa de las Américas sigue siendo el eslabón de contacto de los intelectuales del continente con la isla, frente a la cual tantos de nosotros guardamos un amor profundo.

Vuelve al Ministerio de Cultura de Cuba
Raúl Castro y Abel Prieto

La Revolución Cubana fue la revolución de mi generación. Justo cuando yo completaba 15 años, nos llegaba a Brasil la foto de unos barbudos, posando como jugadores de fútbol. Eran los que habían derrotado a un dictador –Fulgencio Batista– en América Central. El Caribe no existía todavía para nosotros.

He vivido después siete años, los más importantes años de mi vida, en la isla, pudiendo convivir con Fidel y con los miembros de la Casa de las Américas, en aquel momento dirigida por otro gran amigo, Roberto Fernández Retamar.

“La imagen de Fidel, sus ideas, su ejemplo, su lucidez, su sentido ético, nos acompañan hoy todos los días, en particular en momentos de tanto peligro. Está, sin duda, con nosotros”, me dijo Prieto, y agregó: “Estoy seguro, querido Emir, que está contigo y con toda la gente digna de este mundo que se niega a aceptar la sangrienta tiranía mundial que se empeñan en imponer el emperador y sus cómplices”.

También me expresó su satisfacción cuando le garanticé que Lula va a ganar en Brasil, va a ser reelecto y en primera vuelta: “Es una victoria importante ahora, para Nuestra América y para el mundo”.

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.