Ene 23 2006
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Humor

DE COMO LOS GENERALES SE HACEN MILLONARIOS

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La cuesti√≥n que nos preocupa es, fundamentalmente, el problema econ√≥mico de los generales de la patria, es decir, los generales nacionalistas ‚Äďsi entendemos por nacionalismo a todo sentimiento anticomunista, antisocialista y anti todo lo que signifique el intento de redistribuir el ingreso de la naci√≥n en forma m√°s justa y equilibrada‚Äď.

Pregunta: Se√Īor general, se ha comprobado que el se√Īor Pinochet es un hombre muy rico y que tiene cuentas privadas en d√≥lares en bancos del extranjero. ¬ŅDe d√≥nde provienen esas riquezas?

General: Bien, primero quiero decir algunas palabras relacionadas con la excelente labor realizada por mi general Pinochet durante sus a√Īos de gobierno. Mire usted, mi general nos salv√≥ de la ¬ędebacle comunista¬Ľ que amenazaba al pa√≠s…

Pregunta: Perdone que lo interrumpa, me gustaría que explique eso de debacle.

General: Bueno si me deja terminar y no me interrumpe de nuevo. Sigo diciendo que nos salv√≥ de la debacle comunista, esto es, de que Chile fuese invadido por las fuerzas de Mosc√ļ y que un d√≠a nos vi√©semos suprimidos y sometidos al comunismo internacional. Adem√°s yo me pregunto: ¬ŅPor qu√© raz√≥n la gente baja de este pa√≠s, la chusma, tiene que tener los mismos derechos que la gente bien?

fotoY para que no me interrumpa de nuevo le voy a explicar que gente bien es toda aquella que es bien educada, vive en el barrio alto y se codea sólo con la flor de su clase. Los oficiales de las fuerzas armadas son gente bien, no tienen nada que ver con la chusma de este país.

Pregunta: Esa chusma, como usted parece entender, es gente que no trabaja, son asociales o algo por el estilo. Y entonces, ¬Ņc√≥mo se manejan las industrias, el comercio, la construcci√≥n, las minas, los colegios, la salud, etc.? Los trabajadores, los obreros, no entran en la definici√≥n de chusma. Y entonces, ¬Ņd√≥nde entran?

General: Bueno, es gente trabajadora.

Entrevistador: Gente bien.

General: Usted me lleva a una pregunta capciosa. Usted sabe que no es lo mismo.

Gerente: Sí, usted tiene razón, no podemos considerar chusma a todo el mundo que no vive como nosotros en el barrio alto, rodeado de jardines, de sistemas de alarmas y de guardias personales. Yo diría que chusma son los maleantes.

Pregunta: Quiere usted decir toda clase de maleantes.

Gerente: S√≠, se√Īor.

Entrevistador: Entre esos maleantes habr√≠a que incluir a todos aquellos que hacen desfalcos de bancos, que roban dinero del fisco y que tienen actividades fraudulentas, como el vivir de la especulaci√≥n financiera, del tr√°fico ilegal de las drogas, de la pornograf√≠a infantil y del ingreso al pa√≠s de drogas aprovechando el pasaporte diplom√°tico, sin considerar su lugar en la sociedad civil o militar, ¬Ņno es cierto?

General: Yo veo una mala intención en lo que usted dice. Por lo que entiendo, usted trata de insinuar que maleantes somos también los militares. Nosotros cumplimos sólo con nuestro deber y nada más.

Pregunta: ¬ŅY cu√°l es ese deber?

General: Cumplir con la Patria. Mantener el orden legal.

Pregunta: Pero ustedes no mantuvieron el orden legal en 1973. Derribaron al gobierno leg√≠timo de Chile y masacraron a mucha gente. ¬ŅA eso llama usted cumplir con el deber?

General: Eran ellos o nosotros. O se establec√≠a una dictadura de los trabajadores o Chile seguir√≠a siendo un ¬ępa√≠s libre¬Ľ.

Pregunta: Y las masacres, las violaciones y las torturas, eran m√©todos eficaces para mantener a Chile libre de la chusma. ¬ŅEso es lo que me quiere decir?

General: Bueno, había que actuar con dureza, con mano de hiero. Algunos se propasaron en eso.

Pregunta: Seguramente, as√≠ puede haber sido, como tambi√©n que todos ustedes estaban perfectamente conscientes de todas esas acciones delictuales. ¬ŅO es que esas acciones no lo son? ¬ŅQu√© dice usted se√Īor obispo?

Obispo: (Muy sorprendido) Yo estoy un poco fuera de esto. Mi problema es preocuparme de las almas y no de los problemas mundanos. Para eso están los políticos.

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Pregunta: Es decir usted se√Īor obispo no tiene una opini√≥n sobre esto.

Obispo: No estaba informado de lo que estaba ocurriendo en este país.

Entrevistador: Pero ahora lo est√° y podr√° opinar.

Obispo: No puedo opinar.

Entrevistador: ¬ŅY usted se√Īor Gerente, tampoco puede opinar?

Gerente: Mire, mi acción se limita a mi trabajo bancario. Yo no participé en el golpe de Estado.

Entrevistador: S√≠, seguro. Usted no empu√Ī√≥ ninguna arma, pero usted particip√≥ en los complots de su partido, el dem√≥crata-cristiano para derribar al gobierno de la UP.

Gerente: Eran otros tiempos. El gobierno de la UP estaba amenazando al sistema y estaba nacionaliz√°ndolo todo.

Pregunta: Y usted se√Īor general, c√≥mo explica eso desde su punto ¬ęnacionalista¬Ľ.

General: Nosotros nos opusimos al robo que el gobierno le hac√≠a a la gente bien. Todos esas personas hab√≠an trabajado mucho para tener lo que ten√≠an…

Entrevistador: Se√Īor juez, ¬Ņera esa acci√≥n, la nacionalizaci√≥n de las riquezas igual a un robo?

Juez: ¬ŅDesde el punto de vista legal?

Entrevistador: Claro. ¬ŅY de qu√© otro?

Juez: Bueno, no. Porque el gobierno aplicaba una ley no derogada, aunque todo el mundo consideraba que ya no tenía vigencia.

Entrevistador (pensando): Todo el mundo, es decir, los interesados en mantener sus bienes y al sistema de explotación.

(Pregunta): Se√Īor juez, si ten√≠a vigencia, entonces era legal.

Juez: Mire, qué le puedo decir. Era legal, pero era una trampa. No se actuaba derechamente como lo hace la gente de bien.

Entrevistador: Usted me quiere decir que la gente bien de lo que hace es correcto, siempre que lo que haga en defensa de sus propios intereses. Lo mismo que los militares. Mataban para defender los intereses de la gente de bien. Todas esas acciones no eran delitos, ¬Ņo qu√©?

Juez: Bueno, sí y no. Desde el estado de derecho eran delitos, pero desde un estado de excepción no lo eran.

Entrevistador: O sea, un delito no es el que est√° estipulado en la ley y se aplica para todo el mundo, ya sea civil o militar, sino que depende del estado de excepci√≥n. Y ese estado de excepci√≥n, ¬Ņd√≥nde estaba estipulado en la legislaci√≥n?

Juez: No estaba estipulado en ninguna parte, pero se asume así.

Entrevistador: O sea, si no entiendo mal, las leyes son leyes y al mismo tiempo no son nada, son pura letra muerta para los que tienen momentáneamente las armas y el poder económico.

Juez: Yo le insisto que era un estado de excepción.

Entrevistador: Quiere decir que eso ya no puede ocurrir de nuevo. O…

Juez: Nadie sabe eso.

General: Nosotros no queremos que eso ocurra de nuevo.

Obispo: Sería terrible que ocurriese de nuevo. Por eso hay que olvidar y mejor ocuparse de las almitas para que se vayan al paraíso.

Entrevistador: Las almitas, de todos los pecadores quiere decir usted. Los asesinos, los violadores, los torturadores y los ladrones vestidos de civil o de uniforme.

Obispo: Si se arrepienten de verdad, Dios los recibir√° con los brazos abiertos.

Entrevistador: Y desde allí, podrán contemplar a sus víctimas en el purgatorio porque no alcanzaron a confesarse ni a comulgar antes de morir en la tortura.

Obispo: Bueno, yo no sabría qué contestarle sobre eso. Parece una cosa bastante paradójica. Tal vez Dios los haya perdonado de todas maneras.

Entrevistador: Me quiere decir que Dios hizo una ley de excepci√≥n para las v√≠ctimas, as√≠ se sientan juntitos, v√≠ctimas y victimarios, a la diestra del se√Īor padre y conversan de los viejos tiempos. El victimario le dir√≠a a su v√≠ctima: te acuerdas t√ļ cuando te violamos y te hicimos perder el hijo que estabas esperando, aquellos buenos tiempos.

Obispo: Usted se está burlando de mí. No me parece una entrevista muy seria.

Entrevistador: Perd√≥n. No era mi intenci√≥n, pero me parece tan extra√Īa esa posible situaci√≥n. Volvamos al general y sus riquezas, ya que usted (dirigi√©ndose al general) no me termin√≥ de contestar a esa pregunta.

General: En verdad yo no s√© como responderle. Eso est√° fuera de mis conocimientos. S√≥lo puedo decirle que un general tiene hoy en d√≠a un buen ingreso. Unos 3.000.000 de pesos, algo as√≠ como 5.000 d√≥lares mensuales. Tal vez el se√Īor Gerente sepa algo de eso.

Gerente: Sí, yo puedo explicar racionalmente cómo un general que gana 5.000 dólares mensuales puede aumentar su fortuna. Basta que ponga su dinero en el banco. Hay un programa especial para los generales de la patria (aquellos que aprendieron en cursos vespertinos a abrir cuentas en Suiza y en bancos del Caribe). El programa multiplica el dinero por cien, esto es su renta; no es como la de todos, sino muchísimo más.

Pregunta: ¬ŅY no pierde el banco?

Gerente: No, porque de un banco en Wáshington se retribuye al banco nacional. Así de fácil.

Entrevistador: Nadie pierde, todos ganan.

Obispo: Yo también tenía que agregar algo. Si el general de la patria es un buen cristiano (es decir, que va a misa todos los domingos, da limosna y confiesa sus pecaditos), tiene que esperar un ratito solamente y de allá arriba le cae a sus pies una bolsa llena de billetitos nuevos. Dólares recién hechitos. Nuevitos.

Entrevistador: No me lo creo. Todos podrían, de esa forma, hacerse millonarios.

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Obispo: No todos. Dios sólo premia a los salvadores del comunismo. Mire usted como premió no sólo a Pinochet, sino también a Yeltsin y a Bush. Todos se han hecho millonarios gracias a Dios y a la virgen María.

Claro est√°, que deben conocer a alg√ļn santito que haya sido miembro de la CIA y que tenga los favores del se√Īor, as√≠ interceda por √©l, claro que no es f√°cil saber sus nombres, aunque son muchos los que han logrado de su santidad el reconocimiento de santos. Usted ve que hayan sido torturadores no es inconveniente porque el mismo creador de la Inquisici√≥n es un santo. Alabados sean todos ellos y el reino del se√Īor.

Los cuatro se persignaron devotamente.

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* Periodista. Distribuido por ARGENPRESS, Agencia de noticias argentina (www.argenpress.info/nota.asp?num=027325).

¬°Albricias!
PROCESADOS LOS PINOCHET

Juez concedi√≥ libertad bajo fianza a c√≥nyuge e hijos del viejo s√°trapa, a quienes proces√≥ por evasi√≥n tributaria y falsificaci√≥n de instrumentos p√ļblicos; pero la fianza debe confirmarla la Corte de Apelaciones de Santiago o ir√°n ¬ępatitas pa’ la c√°rcel¬Ľ.

Tras a√Īos de remoloneos e incertidumbre, y con el tiempo jugando en contra, el Poder Judicial chileno libra una dram√°tica batalla para esclarecer la participaci√≥n del ex dictador en cr√≠menes de lesa humanidad, asesinatos y defraudaciones: la vida del que llamaban ¬ęel tata¬Ľ ‚Äďcomo la de su c√≥nyuge‚Äď se ha prolongado bastante m√°s all√° de las expectativas de vida del chileno medio.

Fuente: Fuerza informativa azteca

(Santiago de Chile, 23 de enero de 2006). La esposa y cuatro de los cinco hijos del ex dictador Augusto Pinochet fueron sometidos a proceso este lunes por evasión tributaria por unos dos millones de dólares.

La resolución la dictó el juez Carlos Cerda, quien investiga a Pinochet por corrupción y que en noviembre lo sometió también a proceso por el mismo delito de evasión tributaria, así como por falsificación de pasaportes y declaración falsa de bienes.

El juez junto con someter a proceso a Lucía Hiriart de Pinochet y a sus hijos Lucía, Marco Antonio, Verónica y Jacqueline dispuso la detención preventiva, aunque les concedió la libertad provisional bajo fianza que deberá ser confirmada por la Corte de Apelaciones.

Se les imputa además falsificación de pasaportes para cometer la evasión a través de cuentas y operaciones financieras en el exterior. El magistrado también sometió a proceso a la secretaria del principal inculpado Mónica Ananías, y su ex albacea Oscar Aitken.

Pinochet se encuentra procesado por violación a los derechos humanos como responsable de nueve desapariciones en el marco de la represiva Operación Colombo, de 1976.

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