Oct 30 2019
725 lecturas

Pol铆tica

De Macri a Alberto: Numerolog铆a de una victoria argentina

El domingo 27 de octubre el Frente de Todxs encabezado por el peronismo, gan贸 las elecciones y logr贸 llevar a Alberto Fern谩ndez hasta la Presidencia de la Naci贸n y a Cristina Kirchner a la vicepresidencia derrotando, en solo tres a帽os y diez meses, a la coalici贸n encabezada por el empresario Mauricio Macri e integrada por el PRO, la Uni贸n C铆vica Radical y la Coalici贸n C铆vica.

La 鈥渁normalidad鈥 del resultado de las internas del 11 de agosto, en las que Los Fern谩ndez se impusieron por 17 puntos, convirtieron a la 鈥減rimera vuelta鈥 del domingo pasado en un verdadero 鈥渂alotaje鈥 en el que el que, siempre, la ciudadan铆a vota 鈥渟in alternativas鈥, participan muchas m谩s personas, que ya no se expresan a trav茅s de votos en blanco o de boletas intervenidas que luego se anulan y, aquellos que no ten铆an decidida su opci贸n, lo hacen en contra de las que consideran m谩s negativas.

Aquel 47,78 a 31,79 por ciento de agosto, se convirti贸 en este provisorio 48,1 a 40,4 de octubre. Al finalizar el conteo definitivo seguramente la diferencia llegar谩 a 10 puntos, al rozar el 49% los聽 ganadores y聽 ganadoras y caer a 39 sus rivales. Un resultado num茅ricamente contundente, pol铆ticamente extraordinario, salvo, claro, para los difusores de encuestas eternamente equivocadas y para los medios de mayor peso en la agenda argentina que, sin llegar al rid铆culo 鈥渆mpate t茅cnico鈥 de Luis Majul, hablan de una 鈥減aridad鈥 o del 鈥渆quilibrio鈥 con el que intentan disimular el sistema de presiones sobre las decisiones del gobierno que a煤n no asumi贸 ya puesto en marcha por los grupos econ贸micos que representan.

Revisionismo numerol贸gico

En las PASO del 9 de agosto de 2015, el Frente para la Victoria que impulsaba a Daniel Scioli, obtuvo 36,69%, Cambiemos 28,57 y la coalici贸n massista 鈥淯nidos por una Nueva Alternativa鈥 (UNA) 19,52%. Dos meses y medio despu茅s el entonces gobernador bonaerense se mantuvo en punta con el 37,08%, pero Macri trep贸 al 34,15 %, para dar el batacazo en el balotaje del 22 de noviembre con el 51,4% de los votos, por encima del 48,6% del FpV.

En menos de tres meses la alianza Cambiemos logr贸 crecer un 22,83%, mucho m谩s que la remontada de 8,61% que consigui贸 esta vez; y los 678.774 sufragios de ventaja obtenidos son a煤n muchos menos que los actuales 1.996.123 de Fern谩ndez sobre el mandatario saliente.

Una lectura comparada de ambos procesos podr铆a contribuir a la explicaci贸n del fen贸meno y, de paso, calmar las prevenciones de quienes se torturan con la 鈥渆voluci贸n del voto macrista鈥, como si fuese un hecho sin historia ni variables pol铆ticas. Por ejemplolas de quienes dan vueltas alrededor de planillas que inundaron las redes poselectorales o de los que leyeron los mensajes de Ariel Garbarz sobre 鈥渁dulteraciones en centro de c贸mputos y en padrones鈥, sin llegar a leer que las mismas 鈥渘o cambian resultados a presidente, vice ni a gobernadores鈥.

Y si de dudas se habla, la observaci贸n del informe de las 20 y 32 del domingo electoral del sistema de contralor electoral a trav茅s de mesas testigo del Frente de Todxs que, una vez m谩s, funcion贸 mejor que un reloj suizo, y daba 48,14% para Alberto y Cristina y 40,47% para Mauricio y Miguel 脕ngel鈥 Toda coincidencia con el escrutinio es mero acierto del contralor electoral de Todxs y sus voluntarios.

En la 鈥減rimera vuelta鈥 de cualquier parte del mundo los votantes sufragan con total 鈥渓ibertad c铆vica鈥, optan por las candidaturas que m谩s les satisfacen, hasta lo hacen por aquellas que le caen simp谩ticas pero que saben, o creen, que no ganar谩n y prima lo positivo de la figura a quien acompa帽ar谩n esa vez en las urnas por encima del rechazo que sienten por otras; cuando menos 鈥減olitizado鈥 sea el elector menos condicionado estar谩. En segunda vuelta o 鈥渂alotaje鈥 el juego cambia y, en general, se suma a las simpat铆as hacia el elegido el rechazo a otras figuras, es un intento de poner l铆mites a alternativas indeseables para determinados sectores.

Al no existir competencia entre f贸rmulas presidenciales en ninguna de las alianzas o partidos participantes de las PASO argentinas de agosto, esas 鈥渘o internas鈥 devinieron en primera vuelta, dieron un veredicto aplastante y convirtieron al turno siguiente en la aut茅ntica ronda definitiva, 聽ajustando el voto y sin necesidad de recurrir a noviembre.

Si en 2015 se dijo que el voto propio, o positivo, de la alianza macrista era del 28,57% de los votantes, hoy podr铆a afirmarse que constituye el 31,79% del mismo. Y eso cierra el camino a los n煤meros para abrirle las puertas a la pol铆tica, la sociolog铆a y las batallas culturales, en base a especulaciones absolutamente opinables y referidas a situaciones din谩micas.

Evoluci贸n hist贸rica del voto desde 1983

Evoluci贸n hist贸rica del voto desde 1983

La Argentina de los 煤ltimos setenta a帽os, a los que tanto gust贸 referirse la tergiversaci贸n hist贸rica y estad铆stica de Mauricio Macri, tuvo un aglomerado sociocultural caracterizado por el rechazo al peronismo. En general se calcul贸 entre el 25 y el 35% a ese electorado expresado por distintas figuras; eso cuando tuvo que ir a elecciones, porque en los 74 a帽os que van del golpe fusilador antiperonista de 1955 al presente, hubo dictaduras c铆vico militares durante 17 a帽os y gobiernos surgidos de la proscripci贸n del peronismo en otros 11.

El actual 40% que acompa帽贸 al gerente general del grupo SOCMA ni es todo macrista ni es todo antiperonista, aunque s铆 en su n煤cleo principal. El resto, tal vez m谩s del 10%, rechace acompa帽ar una propuesta que integra a determinados sectores del peronismo, despotrique contra 鈥減ersonalismos鈥, 鈥渟ectarismos鈥, 鈥渃orrupciones鈥, que surgen m谩s de la construcci贸n de los medios que de las pr谩cticas.

Algo inevitable si se tiene en cuenta que las principales figuras de la derrota en primera vuelta dijeron desde que Axel Kicillof estaba asesorado por 鈥渃ubanos鈥 y que 鈥減odr铆a alentar el saqueo, el robo a bancos y a matar gente禄 hasta que en las elecciones se defin铆a 鈥渟i vamos a tener democracia o no禄, de lo que se deducir铆a que hay 12.461.727 de argentinas y argentinas antidemocr谩ticas y antidemocr谩ticas y bastante menos que s铆 lo son.

En esas aguas, tambi茅n sazonadas con el temor a un pa铆s monocolor, a un peronismo arrollador, Macri pudo abrevar mucho mejor. En el repudio a las pol铆ticas econ贸micas y sociales, en la crisis extendida que vive el pa铆s y, tambi茅n, con memoria, lo hab铆a hecho antes y mucho mejor el Frente de Todxs.

Mapa tramposo

Por encima de cualquier resentimiento entre personas, el sesgo editorial de las jornadas que siguieron a la instalaci贸n de Fern谩ndez como presidente electo forma parte del herramental de lobby, campa帽a, presi贸n, o como prefiera llamarse, destinado a mejorar las condiciones de negociaci贸n de las corporaciones econ贸micas con el gobierno entrante.

El mapa argentino parecido a una camiseta de Boca, en el que el amarillo PRO expresa b谩sicamente el comportamiento electoral de buena parte de los residentes en la 鈥渮ona n煤cleo鈥 productora de granos, con perfiles propios no solo en lo econ贸mico sino tambi茅n en lo pol铆tico, es una mentira, entanto muestra solo una parcialidad de los hechos. Adem谩s de la incuestionablemente macrista Ciudad de Buenos Aires, solo Mendoza es gobernada por la alianza gobernante.

San Luis y Entre R铆os son peronistas y聽 en Santa Fe asumir谩 otro justicialista en diciembre. El 鈥渃ordobecismo鈥 de Juan聽Schiaretti, jugando a la prescindencia pero apostando al macrismo, acaba de perder el peso del que se vanagloriaba ya que la suya dej贸 de ser 鈥渓a provincia m谩s importante鈥 del peronismo a manos de la Buenos Aires de, nada menos, Kicillof.

Si todav铆a los datos no son ilustrativos, vale agregar que el peronismo recuper贸 las intendencias bonaerenses de Quilmes, Mor贸n y Pilar en el Gran Buenos Aires y volver谩 a gobernar Coronel Su谩rez, Baradero, Salliquel贸, Carlos Tejedor, Las Flores, Mar Chiquita y Berisso en el interior provincial.

En s铆ntesis, el peronismo retuvo las 13 provincias en las que ya gobernaba, conquist贸 dos y de mucho peso al arrebatarle Buenos Aires a Cambiemos y Santa Fe al Socialismo y el pr贸ximo 10 de noviembre podr谩 sumar a Salta, si Gustavo S谩enz repite el resultado de las PASO y se convierte en sucesor de Juan Manuel Urtubey.

Misiones en manos de Oscar Ahuad, del Frente Renovador de la Concordia, y Santiago del Estero, administrada por el radical K, Gerardo Zamora, ya adelantaron el acompa帽amiento de la nueva gesti贸n nacional. Neuqu茅n y R铆o Negro, gobernadas por partidos provinciales intentaron la v铆a del medio pero el mapa qued贸 dibujado en uno de los lados del r铆o, con lo cual sus autoridades caminar谩n al comp谩s de los intereses compartidos con la Naci贸n.

La escena es aplastante, solo tres distritos quedaron bajo la responsabilidad de la alianza del Cambio que no fue: Mendoza, Jujuy y, eso s铆, la importante Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, a聽 cargo de un Horacio Rodr铆guez Larreta que, adem谩s de estar en condiciones de disputar el liderazgo del 煤nico mandatario que no pudo reelegirse a cuatro a帽os de su asunci贸n (salvo Fernando De la R煤a, que no lleg贸), ya avis贸 que con Fern谩ndez 鈥渧amos a trabajar bien鈥.

Los votos, el Frente y las leyes

Los intentos editoriales de 鈥渟uavizar鈥 la victoria de Los Fern谩ndez no son m谩s que un nuevo cap铆tulo del relato que se adecua cada vez que la correlaci贸n de fuerzas cambia. Ante todo, el peronismo y sus aliados estaban ante un escenario electoral complicado hace solo cinco meses: si Roberto Lavagna no se empacaba y participaba de las internas de los gobernadores que Macri y Miguel 脕ngel Pichetto impulsaron hasta quedar exhaustos, y si Cristina Kirchner no impulsaba la candidatura del ex jefe de Gabinete de su difunto esposo, hoy otro gato maullar铆a.

Por otra parte, el sistema presidencialista y unipersonal argentino, concentra en el mandatario un gigantesco poder superestructural. Sin ir muy lejos, Macri y su escasa ventaja electoral en pocas semanas destruy贸 en base a decretos (incluso inconstitucionales) buena parte de lo construido en doce a帽os.

Modific贸 aspectos tributarios, dio marcha atr谩s a la obligaci贸n de devolver dinero a las provincias, suspendi贸 la aplicaci贸n del C贸digo Procesal Penal, puso las escuchas telef贸nicas judiciales en manos de la Corte Suprema, modific贸 la Ley de Medios aprobada por el Congreso nacional, produjo despidos masivos en la administraci贸n p煤blica, elimin贸 subsidios a los consumos de energ铆a junto con el aumento en los precios de la electricidad, fren贸 el control de cambios, con una devaluaci贸n del 40% que provoc贸 una criminal alza de precios y hasta intent贸 nombrar a dos nuevos miembros de la Corte Suprema

El nuevo gobierno arrancar谩 su gesti贸n con el soporte de un 鈥渁cuerdo social鈥 consensuado entre el Ejecutivo, las centrales obreras, productores industriales y agrarios, comerciantes y los movimientos sociales, gobernadores e intendentes, y pondr谩 en marcha desde el primer d铆a el 鈥淐onsejo Federal de Argentina sin Hambre鈥. Una de las caracter铆sticas distintivas de esa gesti贸n ser谩 el inter茅s del nuevo mandatario porque haya aprobaciones parlamentarias para algunas de las principales decisiones que tome, entre ellas el modelo integral de gesti贸n del yacimiento de hidrocarburos de Vaca Muerta.

De la gerencia a la pol铆tica

Arranca una etapa tan dif铆cil como nueva. Habr谩 un salto, desde un modelo de negocios a un plan de gobierno, en el marco de un proyecto que intentar谩 poner en marcha la producci贸n, con cuidado del mercado interno y b煤squeda de divisas a trav茅s de exportaciones. La promesa es la de reconstrucci贸n de los mecanismos de redistribuci贸n de la renta, con recomposici贸n de salarios, pensiones y jubilaciones y, sobre todo, con generaci贸n de nuevos empleos y reconversi贸n de los planes sociales y cooperativos en trabajo genuino.

Como ya se vio en la gestualidad de los viajes de Alberto Fern谩ndez y en el escenario compartido con CFK, el pa铆s volver谩 a ser defendido en su integridad soberana, sin genuflexiones y con autonom铆a en la b煤squeda de sus asociaciones y con la subregi贸n concebida como una hermandad con capacidad de negociaci贸n internacional.

All铆 donde las grupos concentrados de comunicaci贸n encuentran contradicciones a punto de romperlo todo, el presidente electo ve complementariedades; festeja con Cristina en Colegiales, junto a los art铆fices de una victoria bonaerense que le dio al Frente 1,5 de los 2 millones de votos de ventaja obtenidos, incluido Sergio Massa, y se tom贸 un avi贸n para dar su primer discurso en Tucum谩n, junto a los gobernadores que pintaron el pa铆s de azul y ante los que volvi贸 a comprometerse a compartir su modelo federal de administraci贸n.

Negar estas realidades es buscar el pelo en la leche o, con m谩s propiedad, la quinta pata a un gato que ya se va.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario