Ene 16 2022
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Pol铆ticaSociedad

El 80 por ciento del mundo, sin estrategias y confundido

Un a帽o despu茅s del alzamiento zapatista, durante el Foro sobre el estado del mundo (State of the World Forum) en San Francisco, en 1995, miembros destacados de las 茅lites globales comentaron las estrategias que vienen dise帽ando.

Como se sabe, porque el tema ha sido difundido en libros y en muchos medios, Zbigniew Brzezinski (ex consejero de Seguridad Nacional del gobierno del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter e ide贸logo del neoliberalismo) expuso su idea, la Sociedad 20-80, que se ha convertido en paradigma de las clases dominantes, aunque se niegan a repetirlo por razones m谩s que obvias.El 80 por ciento, sin estrategias y confundido

Enfatiza que 20 por ciento de la poblaci贸n mundial, es suficiente para sostener el sistema econ贸mico y que 80 por ciento restante no tendr谩 ni empleo, ni oportunidades, ni futuro. El primer sector es el que participa de los beneficios del sistema: consumo de calidad, sanidad y educaci贸n privadas y empleos en empresas de alta tecnolog铆a.

Los de abajo, ese inmenso 80 por ciento, consumen comida chatarra, llenan la panza, pero no se alimentan, son adormecidos con entretenimientos que los aturden y les impiden comprender lo que sucede alrededor. Los de arriba leen libros y peri贸dicos, asisten a universidades, viajan y tienen capacidad de ahorro. Los dem谩s s贸lo miran televisi贸n, telenovelas y partidos de futbol.

Bzrezisnki acu帽贸 el t茅rmino tittytainment (pechos m谩s entretenimiento, en el sentido del adormecimiento de los beb茅s cuando son amamantados), para dar cuenta de c贸mo tratan a las mayor铆as del sistema-mundo.

Hasta aqu铆 un panorama bastante conocido de lo que sucede en el mundo actual, digamos posterior a la implosi贸n de la Uni贸n Sovi茅tica. Se pueden discutir los porcentajes (20-80 o 30-70), pero parece fuera de discusi贸n que el mundo est谩 dividido en estos dos sectores: los que sostienen el sistema y los descartables.

El problema principal, es el que apunta Carlos Fazio con base en el an谩lisis del sicoanalista Mattias Desmet (https://bit.ly/3K26qK6). Encuentro que el llamado grupo disidente debe ser bastante inferior al 30 por ciento que se menciona en el art铆culo. Ojal谩 seamos 10 por ciento, pero me parece inconducente detenernos en la cuesti贸n de los porcentajes.

El tema central es si hay posibilidad de unirnos, como apunta Fazio, y cu谩les son las dificultades que enfrentamos para hacerlo. Entiendo que hay varios problemas a superar, tanto estructurales como culturales.

La primera dificultad son las naturales diferencias del sector antisistema, destacando las sexuales y de g茅nero, las contradicciones y desencuentros entre generaciones, las de color de piel, geograf铆as y culturas, que dificultan la creaci贸n de un nosotros, una identidad colectiva o, en su lugar, espacios de confluencias entre diferentes y diferencias.Violencia de G茅nero y la Infancia

En segundo lugar, entre quienes nos definimos anticapitalistas no tenemos consensos antipatriarcales y anticoloniales, por lo que el machismo y el racismo siguen provocando escisiones y rupturas. Conozco unos cuantos colectivos que han quebrado, literalmente, por la actitud machista de algunos integrantes.

La cultura pol铆tica estatista o estadoc茅ntrica, es la tercera dificultad a superar. No podemos pasar por alto que la adhesi贸n a las pol铆ticas sociales 鈥揷omo expresi贸n de la cultura estatista鈥 sigue siendo mayoritaria en el campo del 80 por ciento, entre los de abajo. Por el contrario, la tensi贸n por la autonom铆a y el autogobierno son minoritarias, aun entre movimientos que trabajan en esa direcci贸n.

Sin poner nombres, conocemos importantes movimientos de pueblos cuyas comunidades sobreviven del cultivo de drogas, lo que contradice brutalmente los objetivos trazados, ya que los convierte en rehenes del narcotr谩fico y, por tanto, de grupos paramilitares y del propio Estado.

Sin embargo, una dificultad mayor para actuar conjuntamente, que divide profundamente a los movimientos y organizaciones, proviene de la izquierda. Una parte central del entretenimiento aturdidor es el sistema pol铆tico, el circo electoral: pan y circo, dec铆an los romanos, que hoy podemos traducir como pol铆ticas sociales y campa帽as electorales.

La izquierda de arriba, la electoral e institucional, es parte central del entretenimiento que ofrece el sistema, con su promesa de renovaci贸n cada cuatro o seis a帽os, apelando al mismo marketing que se usa para vender jabones. Profesa la cultura del consumismo que caracteriza al capitalismo y ha secuestrado la pol铆tica electoral.

Esta izquierda qued贸 atrapada en el binomio dictadura o democracia, apoyando siempre al mal menor, aun sabiendo que de ese modo no se puede construir nada distinto.

M谩s all谩 de cu谩ntos sean los verdaderamente empe帽ados en superar este sistema, lo que parece decisivo es avanzar hacia autonom铆as territoriales donde ejercer autogobiernos, capaces de crear mundos nuevos. Su multiplicaci贸n, ser谩 por contagio.

* Periodista, escritor y pensador-activista uruguayo, dedicado al trabajo con movimientos sociales en Am茅rica Latina.

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