Jun 12 2022
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Opini贸nPol铆tica

El agotamiento del modelo de injerencia y dominaci贸n continental de EU

El presidente argentino Alberto Fern谩ndez cumpli贸, en la Cumbre de la OEA en Los 脕ngeles, con su compromiso asumido con el Presidente mexicano, Andr茅s Manuel L贸pez Obrador (AMLO), y con el resto de los mandatarios que decidieron no concurrir a un c贸nclave contaminado por las exclusiones y las reglas manipuladas e impuestas por Washington.

El desaf铆o enunciado en las narices del Presidente Joe Biden fue el producto del liderazgo regional expresado por el mandatario mexicano, que no dud贸 en exhibir un posicionamiento acorde a los intereses latinoamericanos. Sin la decisi贸n emblem谩tica de AMLO, sumada a sus pedidos expl铆citos dirigidos hacia Alberto Fern谩ndez, la Cumbre hubiese transitado por carriles mucho m谩s amigables para los funcionarios del Departamento de Estado.

El discurso del mandatario argentino recogi贸 los cuatro principios de la pol铆tica exterior que fueron divulgados por el canciller Marcelo Ebrard, presente en Los 脕ngeles: inclusi贸n de todos los pa铆ses, multilateralismo horizontal, respeto al derecho internacional y no injerencia en los asuntos internos de otros pa铆ses. Esos pilares ponen en evidencia el agotamiento de la OEA como organismo continental, que mostr贸 su degradaci贸n en la promoci贸n del 煤ltimo golpe c铆vico militar en la regi贸n: el de Bolivia en 2019. Mientras que Fern谩ndez consider贸 que la OEA deber铆a ser 鈥渞eestructurada, removiendo de inmediato a quienes la conducen鈥 鈥揺n obvia referencia a su secretario general, Luis Almagro鈥, el jefe de la delegaci贸n mexicana exigi贸 su 鈥渞efundaci贸n鈥.

Las opiniones de Ebrard fueron prologadas por imputaciones del lobby hispano-estadounidense, asociado a los grupos republicanos de Miami, que denunciaron a AMLO por proteger a Cuba, Venezuela y Nicaragua, y por 鈥渆ntregar secciones de su pa铆s a los c谩rteles de droga鈥. El Presidente nativo de Tepetit谩n les exigi贸 que se presentaran ante la Justicia para exhibir sus pruebas, al tiempo que advirti贸 la existencia de suficientes evidencias para demostrar que son financiados por el Complejo Militar Industrial de los Estados Unidos.

El Departamento de Estado se encarg贸 de difundir, durante los d铆as previos al inicio de la Cumbre, que su objetivo esencial consist铆a en detener la inmigraci贸n proveniente del denominado Tri谩ngulo Norte, compuesto por los pa铆ses ubicados entre M茅xico y Costa Rica, la regi贸n que concentra la mayor cantidad de migrantes de las dos 煤ltimas d茅cadas. Con el objetivo de limitar esos movimientos demogr谩ficos en busca de mejores condiciones de vida, Biden anunci贸 la conformaci贸n de una nueva Alianza para el Progreso, nominada como Alianza para la Prosperidad Econ贸mica en las Am茅ricas.

Mientras el secretario de Estado Antony Blinken expon铆a los beneficios futuros de dicha propuesta, 15.000 migrantes continuaban su marcha hacia los estados sure帽os de los Estados Unidos, luego de ser desterrados por la combinaci贸n de violencia institucional, concentraci贸n de la tierra, narcotr谩fico, pobreza, reg铆menes autoritarios sostenidos por Washington, y falta de oportunidades educativas, sanitarias y laborales.

La propuesta de Biden no estuvo acompa帽ada, sin embargo, por una autocr铆tica sobre las sanciones a pa铆ses soberanos, ni sobre las reglas de juego econ贸micas y financieras impuestas por los grupos concentrados, las multinacionales y sus socios locales, las elites latinoamericanas y caribe帽as, siempre socorridas por las delegaciones diplom谩ticas estadunidenses repartidas en la regi贸n.

Los dos s铆ntomas m谩s significativos de esta contradicci贸n se hicieron p煤blicos en sendas situaciones de incomodidad protagonizadas por el titular del Departamento de Estado y el secretario general de la OEA. Luis Almagro fue interpelado por el activista estadounidense Walter Smolarek, integrante del Partido por el Socialismo y la Liberaci贸n, quien denunci贸 al uruguayo por 鈥渢ener las manos manchadas de sangre鈥 al avalar las masacres de Sacaba y Senkata, en la que fueron asesinados 36 manifestantes luego del golpe c铆vico-militar liderado por Jeanine 脕帽ez.

Smolarek catalog贸 a Almagro de 鈥渢铆tere de los Estados Unidos鈥 y lo responsabiliz贸 de brindar cobertura a los asesinos del periodista argentino Sebasti谩n Moro, torturado y asesinado por los golpistas mientras cubr铆a los sucesos de noviembre de 2019.

Por su parte, Blinken se vio sorprendido por la periodista Abby Martin, quien lo inquiri贸 鈥揺n el marco de un panel titulado Un compromiso con la libertad period铆stica鈥 sobre los afables v铆nculos con el reino de Arabia Saudita, una monarqu铆a absoluta en la que nunca se llevaron a cabo elecciones gubernamentales, se encuentran totalmente prohibidos los partidos pol铆ticos y sus m谩ximas autoridades han sido responsables de ejecutar y descuartizar, en octubre de 2018, en el interior del consulado saud铆 en Estambul, al columnista del Washington Post, Jamal Khashoggi. 鈥溌縋or qu茅 Israel y Arabia Saudita no tienen que rendir cuentas por asesinar periodistas?鈥, interrog贸 Martin.

La misma reportera le record贸 al inc贸modo Blinken 鈥搈ientras este insist铆a en la relevancia del derecho a la informaci贸n鈥 que sonaba llamativo el silencio de la administraci贸n Biden en relaci贸n con el asesinato, en mayo 煤ltimo, de la periodista palestina-estadounidense Shireen Abu Akleh, de la cadena Al Jazeera, por parte de las fuerzas de seguridad israel铆es.

Por 煤ltimo, mientras el funcionario de Joe Biden se dispon铆a a divulgar las iniciativas para el continente, se le pregunt贸 sobre la invitaci贸n a la cumbre del primer ministro de Hait铆, Ariel Henry, quien gobierna de facto desde julio de 2021, desde que fue asesinado el Presidente Jovenel Mo茂se por fuerzas militares colombianas contratadas por la CTU Security LLC (Counter Terrorist Unit Federal Academy), con sede en Miami, Florida. Mientras Blinken era interpelado, la embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, informaba junto a Ariel Henry que no habr谩 elecciones en Hait铆 hasta que 鈥渓as condiciones lo permitan鈥.

聽Raseros dobles

Desembarco de tropas estadounidenses en Hait铆 en 1915.

La Cumbre estuvo acompa帽ada en forma reiterada por acusaciones de doble rasero proferidas contra Washington 鈥損or parte de los propios medios de comunicaci贸n cr铆ticos locales鈥 y fue prologada por una investigaci贸n publicada el 煤ltimo lunes por el New York Times, en la que se historiz贸 el rol jugado por Washington en la sistem谩tica destrucci贸n de Hait铆. El relevamiento, acompa帽ado por la divulgaci贸n de documentos desclasificados, se inici贸 en 1826 cuando los terratenientes sure帽os de los Estados Unidos impugnaron la independencia de Hait铆 por considerarla un mal ejemplo para sus esclavos, sometidos en sus haciendas.

El encargado de verbalizar dichos temores fue el senador Robert Hayne, de Carolina del Sur, quien invit贸 al resto de los legisladores, en 1826, a impedir la consolidaci贸n pol铆tica de Hait铆 ante la posibilidad de que su progreso se constituyera en un modelo para los afrodescendientes americanos. Se deb铆a reprimir su prosperidad 鈥揳nunci贸 Hayne ante sus colegas del Senado鈥 para garantizar 鈥渓a paz y la seguridad de gran parte de nuestra Uni贸n鈥. Los hacendados sure帽os asum铆an como un hecho antinatural que un Estado emergiera de un pasado esclavista y que los libertos pudieran llegar a percibirse como propietarios de la tierra. 鈥淣uestra pol铆tica con respecto a Hait铆 es clara 鈥揹eclar贸 ante el Congreso鈥: nunca podremos reconocer su independencia鈥.

Durante el resto del siglo XIX, distintas empresas manejaron desde Estados Unidos su econom铆a, pero en 1914 decidieron controlarlo todo: ese a帽o 鈥損or pedido expl铆cito de los banqueros de Wall Street鈥 desembarcaron tropas en Puerto Pr铆ncipe, retiraron fondos del Banco Nacional a punta de fusil, derrocaron al Presidente e impusieron gobernantes t铆teres por los 19 a帽os subsiguientes.

El entonces secretario de Estado, Robert Lansing, caracteriz贸 la ocupaci贸n como 鈥渦na misi贸n civilizadora para acabar con la anarqu铆a, el salvajismo y la opresi贸n鈥. Para justificar la represi贸n brutal ejercida desde 1914, explic贸 que 鈥渓a raza africana carece de toda capacidad de organizaci贸n pol铆tica鈥. Para 鈥渙rdenar la econom铆a鈥 se apel贸 al plan ideado por el banquero Roger Farnham, quien se encarg贸 de modificar el sistema financiero haitiano, otorgando exenciones fiscales 煤nicamente a las empresas estadounidenses y garantizando el pago de la deuda externa a Wall Street.

La resistencia de los haitianos, generada desde el inicio de la invasi贸n en 1914, llev贸 a las autoridades militares estadounidenses a incrementar la represi贸n y recuperar una instituci贸n cuasi feudal conocida como la corv茅e. El modelo consist铆a en la obligaci贸n de trabajar sin remuneraci贸n lejos de su residencia, situaci贸n que provoc贸 revueltas que terminaron en todos los casos con campesinos asesinados por las fuerzas policiales locales, comandadas por los ocupantes. HaitiInfoProj on Twitter: "#Haiti is the US military's longest occupation to date 1915-1934. US marines used slave labor 2 build infrastructure by establishing a new corv茅e system. US marines brutally repressed caco

Dado que las leyes imped铆an a los extranjeros la compra de tierras, Washington modific贸 la legislaci贸n haitiana en 1917. Como los legisladores se negaron a aprobar esa reforma, el general Smedley Butler ingres贸 a punta de pistola en la Asamblea Nacional, detuvo a los parlamentarios e impuso una nueva Constituci贸n escrita de pu帽o y letra por quien a帽os m谩s tarde ser铆a Presidente, Franklin Roosevelt.

Gracias a la extranjerizaci贸n de la tierra, las empresas estadounidenses alquilaron sus posesiones a los haitianos y/o los emplearon con sueldos miserables: la Haitian-American Sugar Company informaba en sus balances que abonaba 20 centavos por un d铆a de trabajo en Hait铆, 1,75 d贸lares en Cuba y 7 d贸lares dentro de Estados Unidos. La historiadora haitiana Suzy Castor puntualiza en sus investigaciones que las mujeres y los ni帽os cobraban en su pa铆s 10 centavos al d铆a. Para 1920, el National City Bank (hoy Citibank) hab铆a comprado todas las acciones del Banco Nacional por 1,4 millones de d贸lares y se decidi贸 a tramitar endeudamiento externo que los haitianos se encargaron de saldar en aproximadamente 30 a帽os, no sin antes volver a endeudarse con Wall Street.

鈥淵o ayud茅 a que Hait铆 y Cuba fueran un lugar decente para que los chicos del National City Bank recolectaran ganancias鈥, escribi贸 en 1935 el mayor general Smedley Butler, l铆der de la fuerza militar estadounidense de ocupaci贸n en Hait铆. Los banqueros del City declararon en 1932 鈥揳nte la Comisi贸n de Finanzas del Senado鈥 que obtuvieron los m谩ximos m谩rgenes de ganancias durante la d茅cada de 1920, gracias a la deuda que controlaba en Hait铆, motivo suficiente para apoyar las dictaduras sangrientas de Fran莽ois Duvalier y su hijo Jean-Claude durante las d茅cadas posteriores.

Democracia de intereses

Jacobo Arbenz

Otro de los mandatarios que decidi贸 no concurrir a la Cumbre fue el Presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, en protesta por la injerencia estadounidense en la Justicia de su pa铆s. El jefe de gobierno centroamericano decidi贸 confirmar a la fiscal general Consuelo Porras, a pesar de los pedidos de Washington para que se la desplazara. Porras realiz贸 una investigaci贸n sobre un acuerdo comercial realizado con empresarios rusos, en la que no dictamin贸 situaciones delictivas. Eso alcanz贸 para que el Departamento de Justicia estadounidense la considerara una funcionaria digna de integrar la Lista Engel, en la cual se inscribe a los ciudadanos 鈥渁ntidemocr谩ticos y corruptos鈥.

En 2019 Mario Vargas Llosa public贸 la novela hist贸rica Tiempos recios, en la que relata los antecedentes del golpe militar de 1954, en Guatemala, contra el gobierno de Jacobo 脕rbenz. Pese a su hist贸rico posicionamiento liberal, alineado a la visi贸n neocolonial de Washington, su prosa lo traiciona: describe con meticulosidad una de las m谩s implacables manifestaciones de manipulaci贸n pol铆tica, operada por funcionarios estadounidenses para impedir el desarrollo de los guatemaltecos, partiendo de la reforma agraria.

Chapintocables - #DatoCurioso El golpe de estado que estremeci贸 a Guatemala en 1954 fue el resultado de la operaci贸n encubierta llamada PBSUCCESS (Cript贸nimo CIA). Esta fue organizada por la CIA estadounidense paraEl pretexto utilizado por el gobierno de Dwight Eisenhower para promover la invasi贸n del coronel Carlos Castillo Armas 鈥揳valado tambi茅n por su vecino Anastasio Somoza鈥 fue la incautaci贸n de los libros contables de la United Fruit Company (UFCO). El entonces secretario de Estado, John Foster Dulles, accionista de la UFCO, vio peligrar sus inversiones y acus贸 a Jacobo 脕rbenz de ser un agente comunista secreto luego de la promulgaci贸n del decreto 900, que inclu铆a medidas similares a las impulsadas por Abraham Lincoln en el siglo XIX.

El 19 de febrero de 1954, la CIA inici贸 en Nicaragua la Operaci贸n WASHTUB, una farsa destinada a revelar la existencia de aparatolog铆a b茅lica sovi茅tica escondida en territorio nicarag眉ense y guatemalteco. Esa falsedad difundida en forma coordinada y presurosa por los grandes medios de comunicaci贸n alineados con Washington prologa la conformaci贸n de un milicia 鈥搇a Cruzada Liberacionista鈥 entrenada y armada por el director de la CIA en Centroam茅rica, Juan C贸rdova Cerna, y liderada militarmente por el coronel Castillo Armas, hasta ese momento exilado en Honduras.

El director de la CIA para ese momento era otro de los grandes accionistas de la UFCO, Allen Dulles, hermano del Secretario de Estado. Durante los meses previos a la invasi贸n, John Foster Dulles hab铆a solicitado en la X Conferencia de Cancilleres de la OEA, que se llev贸 a cabo en Caracas, una acci贸n pol铆tica conjunta contra 脕rbenz 鈥渁nte el indudable peligro del comunismo ingresando en la regi贸n鈥.

En la 煤ltima semana muchos legisladores estadounidenses se prodigaron en cr铆ticas contra el mandatario mexicano, quien exigi贸 respeto para los latinoamericanos y caribe帽os, al tiempo que exigi贸 una nueva institucionalidad regional que supere el fracaso de quienes han sido c贸mplices de dictaduras, cr铆menes y latrocinios econ贸mico-financieros. La invasi贸n en Hait铆 se llev贸 a cabo en una 茅poca en la que no exist铆a a煤n la OEA, raz贸n por la cual no tuvo un protagonismo relevante la justificaci贸n de la depredaci贸n instituida durante m谩s de un siglo por Washington.

Cuando las cr铆ticas arreciaban contra AMLO, por defender mayores niveles de autonom铆a de la regi贸n respecto a Estados Unidos, el Presidente mexicano les recomend贸 la escucha de un tema musical de Los Tigres del Norte: Somos m谩s americanos. En una de sus estrofas consigna: 鈥淵o no cruc茅 la frontera, la frontera me cruz贸鈥.

*Soci贸logo, doctor en Ciencias Econ贸micas, analista senior del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

 

 

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