Sep 30 2019
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Pol铆tica

Evo, un presidente humanista

Mucho se ha escrito por estos d铆as acerca de los logros de la econom铆a boliviana durante el gobierno de Evo Morales. Y no es para menos. Entre 2006 y 2018, el PIB de Bolivia creci贸 anualmente 4,9% promedio, encabezando a los pa铆ses de la regi贸n en este rubro desde 2014. Esto signific贸 cuadruplicar el volumen econ贸mico del pa铆s y pasar de un PIB de algo m谩s de mil d贸lares per c谩pita (2005) a 3.589 en 2018.

Las reservas del Banco Central de Bolivia aumentaron considerablemente de magros 1.174 (2005) a los actuales 8.008 millones de d贸lares, llegando a ser de m谩s de quince mil en 2014. Los cr茅ditos productivos se multiplicaron por diez, llegando adem谩s la inversi贸n p煤blica a ser del 11% del PIB (2018), tambi茅n la primera del continente.

Tremendo dato: Tres cuartas partes de la inversi贸n p煤blica se financia hoy con recursos internos. Esto trae aparejado que luego de catorce a帽os de importantes obras en todas las regiones del pa铆s, la deuda p煤blica externa de mediano y largo plazo ascienda s贸lo a algo m谩s de diez mil millones de d贸lares, representando un 23,6% del PIB.

Pese al fuerte ciclo expansivo, la inflaci贸n se redujo en 2019 a apenas el uno por ciento anual, contradiciendo la supuesta l贸gica monetarista y mostrando la fuerza de un sistema financiero progresivamente nacionalizado, resistente a los vaivenes especulativos de las divisas extranjeras: actualmente el 99% de los cr茅ditos y el 88% de los ahorros est谩n en moneda nacional. Para dimensionar el alcance, en 2005, las cifras eran de 7 y 15% respectivamente.

La idea gu铆a fue (y es), en palabras del vicepresidente 脕lvaro Garc铆a Linera, 鈥渓a construcci贸n de un Estado fuerte, que regule la expansi贸n de la econom铆a industrial, extraiga sus excedentes y los transfiera al 谩mbito comunitario para potenciar formas de autoorganizaci贸n y de desarrollo mercantil propiamente andino y amaz贸nico.鈥[1], l铆nea de acci贸n que se plasm贸 en el Modelo Econ贸mico Social Comunitario Productivo, vigente hasta la actualidad.

Como est谩 previsto en ese modelo desde un punto de vista netamente humanista, a煤n cuando el desempe帽o de pol铆ticas p煤blicas econ贸micamente eficaces es una base insustituible, 聽las cifras macroecon贸micas no tendr铆an ning煤n significado si no estuvieran apareadas con efectivos avances sociales.

Humanismo Social

En Bolivia, la pobreza extrema se redujo de 39% (2005) a 15,2% (2018). El salario m铆nimo nacional casi lleg贸 a sextuplicarse, de un equivalente a US$ 54 en 2005 a los actuales 305, ascendiendo del 煤ltimo al quinto lugar del continente.

La poblaci贸n con ingresos medios pas贸 a constituir el 62% del total, porcentaje similar a la que ten铆a ingresos bajos en 2005. El 10% m谩s rico del pa铆s, percib铆a entonces 128 veces m谩s que el 10% m谩s pobre. Hacia 2017 la desigualdad no desapareci贸, pero se redujo a tres veces menos: el decil m谩s rico capta ahora cuarenta veces el ingreso del decil m谩s desfavorecido. En resumidas cuentas, el 铆ndice de Gini, que mide la desigualdad de ingresos, se redujo de 0,60 a 0,46, siendo, una vez m谩s, el mayor avance en Am茅rica Latina.

Hablando de indicadores sociales, Bolivia consigui贸 la cobertura efectiva del cien por ciento de pensiones para sus mayores, muy por encima de la media regional (59%). El 51,5 de los bolivianos se ve beneficiado por programas de transferencia directa como el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad y el Bono Juana Azurduy.

El primero, ayuda a costear los materiales educativos o el transporte de ni帽as y ni帽os en edad escolar (hasta el segundo a帽o del secundario) fortaleciendo las posibilidades educativas de segmentos alejados y de pocos recursos, saliendo al paso de la deserci贸n escolar y el peligro de trabajo infantil. La Renta Dignidad, por su parte, mejora los ingresos de los adultos mayores.

El Bono Juana Azurduy apoya a las mujeres gestantes y a los beb茅s hasta los dos a帽os sin seguro de salud. Trat谩ndose de una transferencia condicionada, con car谩cter de acci贸n positiva, se exigen cuatro controles prenatales, parto institucional y control post parto.

Los ni帽os y ni帽as menores de dos a帽os deben atestar 12 controles integrales de salud bimensual, todo lo cual mejora enormemente las condiciones b谩sicas de la natalidad y los primeros a帽os de vida. As铆 se explica en gran parte que, en los 煤ltimos 12 a帽os, la mortalidad en ni帽os menores de cinco a帽os se haya reducido en un 61%.

Otra conquista social irreversible ha sido el programa de alfabetizaci贸n 鈥淵o S铆 Puedo鈥, que benefici贸 a m谩s de 800 mil bolivianos, logrando el status UNESCO de 鈥渢erritorio libre de analfabetismo鈥. Una herramienta indispensable para la consecuci贸n y ejercicio de derechos.

Una amplia red de m谩s de 3.000 centros p煤blicos de salud, incluyendo regiones de dif铆cil acceso, casi el 90% de la poblaci贸n disponiendo de agua potable, la construcci贸n de miles de viviendas sociales.

Ser铆a excesivo abundar en el extendido cat谩logo de mejoras en t茅rminos de calidad de vida experimentadas por el pueblo boliviano en los casi catorce a帽os transcurridos desde que Evo Morales Ayma asumi贸 la presidencia del pa铆s. Un dato final lo sintetiza todo: la esperanza de vida al nacer de una persona en Bolivia aument贸 en diez a帽os.[2]

El Proceso de Cambio, sin embargo, ha significado mucho m谩s que n煤meros y resultados socioecon贸micos tangibles.

Humanismo cultural y pol铆ticoResultado de imagen para bolivia mujeres

El gobierno de Evo Morales ha dignificado las identidades ind铆genas, esforz谩ndose por superar cinco siglos de vejaci贸n colonial. La lucha contra el racismo existente bajo los pliegos de la formalidad de iguales derechos ha constituido la principal batalla. Batalla en la que hermanas y hermanos supieron levantar a los suyos para animarse a protagonizar su propia historia.

Visi贸n que gener贸 herramientas clave de participaci贸n pol铆tica igualitaria en el transcurso de la Asamblea Constituyente 2006-2007 y avanz贸 contra la segregaci贸n y la violencia racial con la Ley contra el racismo y toda forma de discriminaci贸n en Octubre 2010.

La Nueva Constituci贸n Pol铆tica del Estado, surgida de la Asamblea Constituyente y ratificada en refer茅ndum, ha posibilitado la participaci贸n ind铆gena en el parlamento, la vigencia de una jurisdicci贸n ind铆gena campesina y el derecho a la autonom铆a y el autogobierno ind铆gena.

El reconocimiento de la plurinacionalidad del pa铆s, de mayor铆a ind铆gena y mestiza, ha sido un vector fundacional del Proceso de Cambio, que gener贸, pese a la adversidad de sectores y amenazas secesionistas de car谩cter racista, un modelo de interacci贸n cultural respetuoso de la diversidad y convergente de su pluralidad.

La fortaleza pol铆tica del gobierno revolucionario fue la alianza con movimientos sociales ind铆genas y campesinos, los que en sus luchas hist贸ricas y en su participaci贸n pol铆tica llevan el sello de una organicidad fundada en estamentos comunitarios. Esto propici贸 una conexi贸n permanente con la base social m谩s postergada, con el pueblo anteriormente distante de toda incidencia y decisi贸n.

驴Acaso no debe ser esto catalogado como democracia real y participativa? Sin duda con problemas y defectos perfectibles, pero seguramente m谩s representativa que la habitual 鈥渄emocracia formal鈥 del capitalismo occidental y mucho m谩s justa que los reg铆menes plutocr谩ticos instalados durante doscientos a帽os, luego de las primeras independencias criollas en Am茅rica Latina y el Caribe.

Pero hay m谩s. Bolivianos y bolivianas eligen por voto directo no s贸lo autoridades ejecutivas y legislativas. Tambi茅n sus jueces deben someterse al escrutinio de la voluntad popular, hecho in茅dito y pionero que abre las puertas a la oxigenaci贸n del 谩mbito judicial, coto habitualmente reservado a la corrupci贸n y las componendas.

En definitiva, luchar contra el racismo y la discriminaci贸n, descolonizar el Estado y las mentalidades, dignificar la condici贸n de las mayor铆as y posibilitar la unidad en la diversidad han sido rasgos centrales de un gobierno humanizador.

Enfoque de g茅nero

La violencia contra las mujeres y el car谩cter patriarcal de la sociedad boliviana son un c谩ncer muy arraigado y dif铆cil de extirpar. Bolivia es el pa铆s de Sudam茅rica con mayor proporci贸n de feminicidios, donde dos de cada cien mil mujeres son asesinadas por a帽o. A pesar de contar con una clara normativa contra la violencia machista, los casos de violencia dom茅stica cotidiana se cuentan por miles.

Estimaciones conservadoras se帽alan que 7 de cada 10 mujeres bolivianas han sufrido violencia f铆sica, adem谩s de la tortuosa violencia cotidiana de comentarios groseros, manoseo, la opresi贸n y las m煤ltiples formas de acoso ejecutado desde cualquier posici贸n de poder masculina.

Resultado de imagen para bolivia mujeresDurante el gobierno de Evo, como parte de una pol铆tica de m煤ltiples acciones positivas de empoderamiento y despatriarcalizaci贸n, se ha favorecido el acceso paritario de la mujer a lugares de decisi贸n. Mediante la alternancia obligatoria en las listas de candidatos, se ha logrado la institucionalizaci贸n del lema 鈥淒emocracia paritaria鈥.

De este modo hoy el Senado se compone de un 46% de mujeres y la C谩mara de Diputados ostenta ya una proporci贸n femenina del 55%, obteniendo el reconocimiento de la ONU por ser uno de los dos pa铆ses del mundo que ha logrado paridad de g茅nero en esta instancia.[3]

Sin embargo, la persistencia end茅mica de esta aberraci贸n ha llevado a una conclusi贸n taxativa: aunque bienvenidas y necesarias, no bastan las leyes, los gabinetes especializados, los planes de gobierno, no alcanzan las medidas punitivas o destinar mayores presupuestos para combatir la violencia contra la mujer. Hay que escarbar m谩s adentro, producir una transformaci贸n interior, en la que la violencia en todas sus formas quede efectivamente desterrada del alma.

Medio Ambiente

Hay una tensi贸n propia de la relaci贸n entre la conservaci贸n medioambiental y la transformaci贸n inherente a la condici贸n humana, en su intenci贸n hist贸rica permanente de superaci贸n de limitaciones, dolor y sufrimiento. Dicha tensi贸n se expresa con fuerza en culturas ancestrales, conectadas profundamente con su entorno y conscientes de que la preservaci贸n del mismo es fuente de supervivencia y por tanto, precepto moral y espiritual arraigado.

Tal es as铆 que, cuando muy pocos dirigentes a nivel mundial hablaban del cuidado medioambiental, Evo Morales defend铆a la visi贸n hol铆stica andina de armon铆a y complemento entre el ser humano y la Pachamama.

As铆 dir铆a en su primera intervenci贸n en la Asamblea General de Naciones Unidas (Septiembre 2006): 鈥淓speramos que este milenio realmente sea para defender la vida y para salvar a la humanidad, y si queremos salvar a la humanidad tenemos la obligaci贸n de salvar al planeta tierra. Los pueblos ind铆genas vivimos en armon铆a con la Madre Tierra, no solamente en reciprocidad, en solidaridad con el ser humano鈥.

Convicci贸n que llevar铆a a que Morales sea reconocido por la ONU como 鈥淗茅roe Mundial de la Madre Tierra鈥 en 2009 y el parlamento boliviano sancione la Declaraci贸n Universal de los Derechos de la Madre Tierra en 2012, promovi茅ndola como derecho universal.

Hace pocos d铆as, el presidente boliviano, lejos de todo eufemismo o discurso vago se帽al贸: 鈥淓l problema de fondo est谩 en el modelo de producci贸n y en el consumismo, en la propiedad de los recursos naturales y en la distribuci贸n inequitativa de la riqueza. Dig谩moslo con mucha claridad: la ra铆z del problema est谩 en el capitalismo鈥. Afirmaci贸n que sin duda comparten los humanistas en las distintas latitudes.

Humanismo geopol铆tico

La valiente postura en defensa de la soberan铆a nacional que asumi贸 el gobierno de Evo es manifiesta. La nacionalizaci贸n de los recursos hidrocarbur铆feros, 聽la expulsi贸n del embajador estadounidense Philip Goldberg 鈥揹enunciado por conspirar con los separatistas de la as铆 llamada 鈥淢edia Luna鈥 en 2008-, la interrupci贸n de la actuaci贸n de la DEA y la USAID en territorio boliviano, fueron marcas indelebles en esa direcci贸n.

No abandonar el derecho de acceso soberano al mar, extirpado por intereses mercantiles coloniales y asumir un papel protag贸nico en defensa de la cooperaci贸n internacional y el multilateralismo han sido pilares de su gesti贸n. En particular, el rol fundamental de Bolivia en UNASUR, CELAC, ALBA y en el Mercosur, ha sido esencial en la construcci贸n y defensa de la integraci贸n regional de car谩cter soberano.

Frente a los ataques y la desintegraci贸n promovida desde el Norte, Bolivia denunci贸 la injerencia, se solidariz贸 con sus revoluciones hermanas, conectando incluso en la diversidad con naciones vecinas de signo pol铆tico opuesto a trav茅s de gabinetes binacionales.

Humanismo geopol铆tico que tiene en Bolivia car谩cter constitucional mediante la renuncia a la guerra y la afirmaci贸n de la soluci贸n pac铆fica de todo conflicto.

Humanismo sin muros, que hizo que Bolivia acompa帽ara la iniciativa de los Movimientos Sociales, auspiciando la Conferencia Mundial de los Pueblos 鈥淧or un mundo sin muros hacia la ciudadan铆a universal鈥 en Tiquipaya en Junio 2017.

La mejor elecci贸n

A estas alturas, resulta claro por qu茅 Evo Morales concita un alto grado de adhesi贸n popular. Tambi茅n por qu茅 los sectores afectos a la colonizaci贸n cultural, al estilo de vida estadounidense o europeo, aquellos que aspiran a estar siempre un pelda帽o por encima de otros, profesan un odio condensado hacia su gobierno.

Son sus or铆genes, que simbolizan la victoria de los despose铆dos, pero tambi茅n su trayecto, trazado por la continuidad en el esfuerzo por una transformaci贸n social efectiva hacia una mayor justicia y derechos para todas y todos.

En el a帽o 2007, en el transcurso del II Foro Humanista Latinoamericano, celebrado en La Paz, el presidente Evo Morales Ayma se defin铆a de este modo: 鈥淒e la derecha, jam谩s, nunca鈥 De la izquierda, depende, porque ac谩 en Bolivia hay algunos llamados izquierdistas, que son el mejor instrumento del imperialismo norteamericano. Ni derechista, ni izquierdista, sino humanista鈥. Damos fe que cumpli贸 su palabra.

En estas elecciones, frente al presidente de origen humilde, se presenta una oposici贸n que deja entrever a qu茅 futuro quisiera llevar al pa铆s. Un futuro/pasado neoliberal, extranjerizado y servil, de regresi贸n de derechos y oportunidades para las mayor铆as. Un futuro ya ocurrido, conocido con inmenso dolor por los sectores populares.

Las cr铆ticas contra el gobierno difundidas por la prensa privada canalla 鈥揳qu铆 tambi茅n controlada por el poder econ贸mico y digitada por el poder extranjero鈥 son secundarias, ficticias o ama帽adas. Tambi茅n las encuestas que dudan de un triunfo de Morales en primera vuelta. El pueblo boliviano no dudar谩 en elegir, entre tanta incertidumbre mundial, el futuro m谩s seguro.

 

Notas

[1] A. Garc铆a Linera. 鈥淓l capitalismo andino-amaz贸nico鈥, Le Monde Diplomatique, Edici贸n boliviana, Enero 2006.

[2] Datos extra铆dos de Arce C., Luis. Situaci贸n de la econom铆a boliviana y perspectivas. Ministerio de Econom铆a y Finanzas P煤blicas del Estado Plurinacional de Bolivia. Recuperado el 29/9 de https://medios.economiayfinanzas.gob.bo/MH/documentos/UTI/UAGRM_Business_School_Presentacion(12.08.19)_2.pdf

[3] Ester, B谩rbara y Calder贸n Castillo, Javier (CELAG). Representaci贸n de mujeres y j贸venes en los Parlamentos de la regi贸n. Agosto 2018

* Investigador del Centro de Estudios Humanistas de C贸rdoba, Argentina y comunicador en la agencia internacional de noticias Pressenza.

 

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