May 19 2022
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Econom铆a

Inflaci贸n, la coartada perfecta

聽鈥淟os datos son negocios. Los datos son pol铆ticos. Y eso es particularmente pertinente en el caso de la inflaci贸n, porque las inflaciones son pol茅micas. Generan ganadores y perdedores. Por eso nos preocupamos por la inflaci贸n. Las cifras de inflaci贸n no son meramente descriptivas. Forman parte de la econom铆a pol铆tica del proceso que describen鈥 (Adam Tooze)

鈥淰oy detr谩s de los ni帽os todo el d铆a apagando la luz y despu茅s de los dos facturones que llegaron en invierno, en marzo dije que no pod铆amos poner la calefacci贸n. Hubo d铆as de mucho fr铆o, pero no la encendimos y le pon铆a al peque帽o el pijama, el 鈥榖ody鈥 y el polar en casa porque es que si no, no lleg谩bamos a la primavera. Nos ha roto el invierno鈥. La angustiosa聽declaraci贸n聽corresponde a Estefan铆a, una joven trabajadora con dos hijos cuya pareja est谩 en paro.

Por primera vez en cuatro d茅cadas, la inflaci贸n desbocada se ha convertido en los 煤ltimos meses en una de las preocupaciones dominantes en todos los 谩mbitos de la sociedad, afectando duramente a las capas m谩s empobrecidas. La angustia de Estefan铆a no es ni mucho menos un hecho puntual. Seg煤n el propio BCE, el presunto guardi谩n de la estabilidad de precios, la situaci贸n es grave, La inflaci贸n del primer cuatrimestre ser谩 la m谩s alta en 31 a帽os - El Cronistaespecialmente para las clases populares: 鈥淟a alta inflaci贸n actual perjudica especialmente a los hogares con rentas m谩s bajas porque los art铆culos con tasas de inflaci贸n muy altas, como la energ铆a y los alimentos, constituyen una parte comparativamente grande de la cesta de consumo鈥.

El s煤bito encarecimiento del coste de la vida dificulta enormemente la subsistencia cotidiana de millones de personas en una econom铆a global 鈥減ospand茅mica鈥 aquejada de niveles in茅ditos de desigualdad y de tasas de pobreza impactantes. Una situaci贸n que puede devenir explosiva -una de las causas del inicio de la Primavera 脕rabe de 2011 en T煤nez y Egipto fue la brusca elevaci贸n de los precios de los alimentos- en el depauperado y expoliado Tercer Mundo:

鈥淓l聽铆ndice mundial de precios de los alimentos se encuentra en el nivel m谩s alto jam谩s registrado. Golpea a los pueblos que viven en Oriente Medio y el Norte de 脕frica, una regi贸n que importa m谩s trigo que ninguna otra. Incluso con las subvenciones del gobierno, los habitantes de Egipto, T煤nez, Siria, Argelia y Marruecos gastan entre el 35% y el 55% de sus ingresos en alimentos鈥.

Sin embargo, desde los cen谩culos del poder se trata de transmitir una imagen de calma tensa: el discurso oficial afirma que se trata de un brote agudo pero transitorio, producto de una 鈥渢ormenta perfecta鈥 provocada por la 鈥渃onjunci贸n astral鈥 de varios shocks ex贸genos, intensos pero fugaces: el s煤bito volcado al consumo de la demanda embalsada durante la par谩lisis pand茅mica (la tasa de ahorro de los hogares espa帽oles se redujo en un 13% en el cuarto trimestre de 2021); la intensa dislocaci贸n de las cadenas de suministros generada por los recurrentes cuellos de botella en los flujos comerciales globales y la enorme convulsi贸n en los suministros energ茅ticos, minerales y alimentarios sobrevenida a ra铆z de la guerra en Ucrania.

Ninguna conexi贸n por tanto, seg煤n el relato dominante, entre la inflaci贸n disparada y la devastaci贸n ambiental o el agotamiento acelerado de los pilares energ茅tico-materiales de nuestra sociedad depredadora, ni tampoco con las graves falencias estructurales que afectan a la espasm贸dica reproducci贸n de capital desde hace d茅cadas. Se trata 煤nicamente de un sobresalto, grave pero accidental, en el 鈥渋mparable鈥 retorno a la senda de crecimiento tras el shock pand茅mico.

Inflaci贸n, la coartada perfecta 鈥 Rebelion Los 鈥渃isnes negros鈥 de la guerra y la pandemia ser铆an los 煤nicos culpables de la brusca aceleraci贸n de la inflaci贸n de precios y de los peligros que se ciernen sobre la ansiada 鈥渧uelta a la normalidad鈥: agudo empobrecimiento de la poblaci贸n, con el consiguiente riesgo de recesi贸n debido a la contracci贸n del consumo; endurecimiento de la pol铆tica monetaria y subida inminente de los tipos de inter茅s, incrementando el riesgo de un s煤bito colapso de la colosal monta帽a de la deuda global; p谩nico de los ahorradores y rentistas, que asisten impotentes a la depreciaci贸n de sus 鈥渃apitalitos鈥, y el resto de jinetes del Apocalipsis que desencadena la 鈥渂estia鈥 inflacionaria (鈥漞l peor de los males que puede aquejar a una sociedad鈥, Milton Friedman dixit).

Mientras tanto, los gestores de la f谩brica de dinero -la c煤spide del poder global, coronada por la Reserva Federal y su billete verde- contienen la respiraci贸n atribulados ante una coyuntura que genera la peor de las pesadillas a los celosos 鈥済uardianes de la estabilidad de precios鈥: el espectro de la inflaci贸n desbocada acechando por el horizonte. El desconcierto y los vaivenes son continuos y las nerviosas invocaciones a la transitoriedad y excepcionalidad del momento de las prudentes 鈥減alomas鈥 se alternan con los amenazadores augurios de los 鈥渉alcones鈥, partidarios de endurecer dr谩sticamente la pol铆tica monetaria, en una pugna simulada que no logra ocultar la incapacidad del discurso dominante de dar cuenta del inusitado fen贸meno.

Michael Roberts describe la desorientaci贸n de la ortodoxia: 鈥淟a teor铆a econ贸mica dominante est谩 鈥榙esconcertada鈥. De hecho, el miembro de la junta del BCE Benoit Coeure coment贸 recientemente: 鈥楲a teor铆a econ贸mica est谩 luchando con la teor铆a de la inflaci贸n. Los agregados monetarios y el monetarismo han sido abandonados y con raz贸n. Las explicaciones de holgura dom茅stica (la curva de Phillips) han sido atacadas pero todav铆a sobreviven mal que bien鈥. Y Janet Yellen, ex presidenta de la Reserva Federal de EU coment贸: 鈥楴uestro marco para comprender la din谩mica de la inflaci贸n podr铆a estar 鈥榤al definido鈥 de manera fundamental鈥欌.

Un bot贸n de muestra del grado de sofisticaci贸n esot茅rica de la cruzada antiinflacionaria de los聽money makers聽lo representa el hecho de que la teor铆a dominante est谩 basada principalmente en las evanescentes 鈥渆xpectativas de inflaci贸n鈥, es decir, en hip贸tesis especulativas sobre el comportamiento futuro de los agentes. Como聽resum铆a聽Ben Bernanke, gobernador de la FED en plena vor谩gine del cataclismo de 2008: 芦un prerrequisito esencial para controlar la inflaci贸n es controlar las expectativas de inflaci贸n禄. Estamos sin duda en buenas manos.Donald Trump reemplazar谩 a Janet Yellen en la Fed si llega a la presidencia | Funds Society

Tampoco es ajena a tama帽o desconcierto la manifiesta impotencia de las herramientas habituales antiinflacionarias de la banca central -restricci贸n de liquidez al sistema financiero y elevaci贸n brusca de los tipos de inter茅s- ante la convulsa coyuntura actual. Con los precios de los alimentos y de la energ铆a disparados por el shock de oferta agudizado por la guerra en Ucrania -al que no es en absoluto ajeno el聽peak everything聽de energ铆a y materiales que se agrava vertiginosamente a medida que el capitalismo desbocado choca con los l铆mites biof铆sicos del planeta- los cancerberos del capital financiero se debaten entre Escila y Caribdis: obedecer inmediatamente su sagrado mandato antiinflacionario, retirando la pol铆tica monetaria expansiva implantada masivamente tras el shock pand茅mico, con el riesgo de provocar una aguda recesi贸n -la pol铆tica monetaria es totalmente ineficaz ante los shocks de oferta, incluso tiende a agravarlos al destruir miles de empresas zombis endeudadas hasta las cejas reduciendo la oferta de productos y servicios e incrementando los precios-, o esperar imp谩vidos a que se calmen las aguas, apelando a la transitoriedad del fen贸meno, sin tomar medidas demasiado dr谩sticas para no truncar la ansiada recuperaci贸n mientras los 铆ndices de precios escalan a niveles intolerables.

Como mandan los c谩nones, el capo di tutti capi聽de Wall Street ya ha marcado el camino a seguir emprendiendo con decisi贸n el endurecimiento de la pol铆tica monetaria. Su lacayo de Frankfort, siempre m谩s premioso e indeciso, no tardar谩 en seguir la misma senda. Recordemos que el 煤nico mandato del Banco Central Europeo es un objetivo de inflaci贸n alrededor de un 2% y la cifra m谩gica ha sido largamente desbordada en los 煤ltimos meses: actualmente se halla en un impactante 7,5%, r茅cord hist贸rico desde el inicio de la circulaci贸n de la moneda 煤nica en 2002, desbordando una vez m谩s los sistem谩ticamente fallidos pron贸sticos de los gur煤s de la criatura de Frankfort.

Ante esta situaci贸n de emergencia permanente en la que se halla el capitalismo espasm贸dico y el c煤mulo de confusionismo imperante, se agolpan los interrogantes:驴cu谩les son las causas reales del desbocado aumento de los precios que presenciamos actualmente? 驴Se trata de un brote agudo pero breve o estamos ante un cambio de paradigma en relaci贸n con la 茅poca de inflaci贸n contenida de las 煤ltimas d茅cadas? 驴Cu谩les ser铆an, en definitiva, las razones de fondo que subyacen a la proclamaci贸n de la 鈥渆stabilidad de precios鈥 como primer mandamiento de las pol铆ticas neoliberales y como objetivo prioritario de la pol铆tica monetaria de la banca central moderna?

La coartada perfecta

Noticias | Al 49% de los argentinos la inflaci贸n les cambi贸 su estilo de vida芦La inflaci贸n es una enfermedad, una peligrosa y a veces fatal enfermedad que, si no es controlada a tiempo, puede destrozar una sociedad禄 (Milton Friedman)

芦La inflaci贸n es como un ladr贸n en la noche禄 (William Mcchesney Martin, gobernador de la Reserva Federal)

No existe concepto m谩s neur谩lgico en el n煤cleo de la ideolog铆a econ贸mica dominante en el 煤ltimo medio siglo que el de la omnipresente lucha contra la inflaci贸n. El 鈥渓adr贸n en la noche鈥 deviene el hilo conductor que recorre todos los estratos de la ortodoxia te贸rica y del discurso pol铆tico y medi谩tico de los, como le gustaba decir a Marx, 芦espadachines a sueldo禄 del capital.

En el聽cap铆tulo聽titulado 芦驴C贸mo curar la inflaci贸n?禄 de su exitosa serie televisiva 芦Libre para elegir禄, el gur煤 neoliberal Milton Friedman se recrea, apareciendo repetidas veces con la impresora de billetes en la c谩mara acorazada de la Reserva Federal, en la idea del dinero como stock, que se vuelca irresponsablemente a la econom铆a por el gobierno despilfarrador provocando inflaci贸n 鈥撀玡l peor de los males禄鈥 y miseria rampantes. Recordemos asimismo la c茅lebre聽met谩fora聽de Marshall, uno de los padres fundadores de la ortodoxia econ贸mica, que representa la esencia de la supercher铆a dominante acerca del dinero-lubricante, con funciones meramente circulatorias de facilitador de los intercambios: 芦Una m谩quina no puede funcionar a menos que se engrase, de lo que un novicio pudiera inferir que cuanto m谩s aceite se ponga mejor funcionar谩, pero, en realidad, si se pone m谩s aceite del necesario la m谩quina quedar谩 obstruida禄.

A partir de esta concepci贸n mitol贸gica del dinero como mero lubricante de los intercambios -en realidad, el 95% del dinero circulante es deuda creada del puro aire por la banca privada para la financiaci贸n de la acumulaci贸n y de las colosales burbujas de activos-, la 鈥渢eolog铆a鈥 econ贸mica edifica un monumental corpus te贸rico en aras de legitimar la embestida furibunda contra el Welfare State y las condiciones de vida de la clase trabajadora del 煤ltimo medio siglo. El monetarismo de Friedman -鈥渦na maldici贸n terrible, un conjuro de esp铆ritus malvados鈥, en la horrorizada descripci贸n de Nicholas Kaldor- es la pseudoteor铆a que sirve de legitimaci贸n al encarnizamiento terap茅utico neoliberal y la cruzada inflacionaria deviene la coartada perfecta para aplicar manu militari聽las pol铆ticas impopulares necesarias para restablecer la tasa de ganancia del capital en los pa铆ses centrales tras la crisis de los a帽os 70.

El golpe contra las finanzas p煤blicas y la consumaci贸n del 鈥渁ustericidio鈥 son los da帽os colaterales de la aplicaci贸n de los mandamientos supremos de la gobernanza neoliberal: la banca central 鈥渋ndependiente鈥 -que deja a los estados 芦soberanos禄 postrados a los pies de los caballos de los despiadados mercados financieros-; los ajustes fondomonetaristas, que aplicaron el torniquete de la deuda externa y el f贸rceps de la apertura de capitales a trav茅s del llamado Consenso de Washington contra los infortunados pueblos del Tercer Mundo, y,聽last but not least, la destrucci贸n de los sindicatos de clase y de las organizaciones antagonistas del movimiento obrero fordista, en aras de exacerbar la sobreexplotaci贸n y la precarizaci贸n laborales, imperiosamente necesarias para el abaratamiento de la fuerza de trabajo que exig铆a la pertinaz crisis de rentabilidad del capital.Con cu谩nta inflaci贸n recibir铆a el pa铆s el pr贸ximo presidente? - Noticias de Mendoza - Memo

Para comprender la obsesi贸n inflacionaria es por tanto imprescindible leer el 鈥渟ubconsciente鈥 al discurso dominante para percibir que no se trata en absoluto de un mero expediente t茅cnico, cuya manipulaci贸n en manos de expertos es necesaria para restablecer los equilibrios econ贸micos alterados, sino de la envoltura tecnocr谩tica del ejercicio del poder de clase del capital en su 茅poca crepuscular. La continua invocaci贸n del miedo a la bestia inflacionaria ha sido, en definitiva, la coartada perfecta del modelo vigente, la excusa ideal para destruir la funci贸n redistributiva del Estado y para otorgar sustrato pseudocient铆fico al sacrosanto mandamiento de las pol铆ticas de austeridad y de la agresi贸n antiobrera. Como en la f谩bula de 芦Pedro y el lobo禄, la continua apelaci贸n al espectro inflacionario -durante d茅cadas, los or谩culos de la banca central han errado sistem谩ticamente en sus intentos de alcanzar su sagrado 鈥渙bjetivo de inflaci贸n鈥- ha servido de coartada a la aplicaci贸n del encarnizamiento terap茅utico neoliberal, pero cuando el 鈥渓adr贸n en la noche鈥 ha hecho realmente acto de presencia con estr茅pito, los cancerberos de la estabilidad de precios estaban totalmente desprevenidos.

Moreno聽describe la agenda oculta del culto al t贸tem inflacionario: 芦El control de la inflaci贸n ha sido la trampa del modelo econ贸mico vigente. Y, como muestra de ello, basta revisar los datos de la distribuci贸n del ingreso en todos los pa铆ses que han seguido la norma: en todos se ha ampliado la brecha entre ricos y pobres, con la omnipresente coartada del cuidado de los precios禄.

As铆 pues, para comprender cabalmente el marco hist贸rico-pol铆tico en el que se desarrolla la cruzada inflacionaria es necesario abandonar las supercher铆as del discurso del capital y ampliar el foco para iluminar los procesos reales que propulsan la desigualdad y el empobrecimiento rampantes de las clases populares. 驴Realmente representa el brote inflacionario en curso el factor clave para explicar el deterioro del poder adquisitivo de las clases populares o existen otros 谩mbitos ocultos donde se desarrolla desde hace d茅cadas la expropiaci贸n imparable de los medios de subsistencia de los que dependen 煤nicamente de la venta de su fuerza de trabajo? O, dicho de otro modo, 驴qu茅 es lo que ocultan y cu谩les son las consecuencias reales de las pol铆ticas neoliberales aplicadas por la dirigencia capitalista con la coartada de la cruzada inflacionaria?

Las inflaciones ocultas

芦Se trata de vendarnos los ojos y de suscitar el temor a la inflaci贸n para justificar el mantenimiento del 鈥渆j茅rcito de reserva鈥, arguyendo que se intenta evitar que los salarios inicien una espiral 鈥渟alarios-precios鈥. Curiosamente, nunca se oye hablar de una 鈥渆spiral renta-precios鈥 ni de una 鈥渆spiral intereses-precios鈥, aunque esos costos tambi茅n se deben tener muy en cuenta al fijar los precios禄 (William Vickrey).

LA CARA OCULTA DE LA INFLACI脫N - Red MMT Espa帽aToda la 鈥渕atraca鈥 de la cruzada inflacionaria que presenciamos actualmente, oculta en realidad las causas profundas de la espiral alcista de los precios de los productos b谩sicos que sufre la clase trabajadora, mientras mantiene al mismo tiempo en la penumbra los 谩mbitos donde realmente se desarrolla de forma m谩s aguda desde hace d茅cadas, el deterioro de las condiciones de vida de las clases populares y la propulsi贸n de la desigualdad social.

Hay dos graves omisiones que revelan la inconsistencia de las explicaciones ortodoxas de la inflaci贸n y de las pol铆ticas aplicadas para combatirla, desvelando asimismo su funci贸n meramente ideol贸gica de cobertura pseudote贸rica de las agresiones antiobreras de las pol铆ticas neoliberales: el papel neur谩lgico de la tasa de ganancia y las inflaciones 芦ocultas禄.

En primer lugar, se oculta sistem谩ticamente el papel clave de la tasa de beneficio -y con ella, del conflicto esencial del capitalismo entre comprador y vendedor de fuerza de trabajo- en la fijaci贸n de precios, m谩s aun en los mercados oligop贸licos que dominan los sectores productores de bienes y servicios b谩sicos- v.gr. el aberrante sistema de fijaci贸n del precio de la electricidad en Espa帽a, que ha provocado su desbocada escalada reciente-. A lo anterior se suman el papel de amplificador que tiene en la fijaci贸n del precio mundial de los alimentos y de las fuentes de energ铆a el casino financiero y la creciente financiarizaci贸n de los beneficios de las grandes聽multinacionales:

芦La baja rentabilidad en los sectores productivos de la mayor铆a de las econom铆as ha estimulado el giro de las ganancias y la acumulaci贸n de efectivo de las empresas a la especulaci贸n financiera. El principal m茅todo utilizado por las empresas para invertir en este capital ficticio ha sido recomprar sus propias acciones禄. Las apuestas especulativas realizadas en los mercados de futuros y de聽commodities聽de Chicago y Londres, propulsadas por la inundaci贸n de liquidez de la pol铆tica monetaria expansiva de los bancos centrales, disparan los precios de los bienes de los que depende la subsistencia de los parias de la tierra.聽

Las abultadas cuentas de resultados de las grandes corporaciones, enfocadas en el reparto de suculentos dividendos y en el 鈥渞etorno al accionista鈥, y las dimensiones mastod贸nticas del capital ficticio especulativo que fagocita aceleradamente la riqueza global son por tanto los culpables principales de la escalada de precios que amenaza con imposibilitar la subsistencia cotidiana de millones de desheredados de los frutos del bienestar capitalista.

Roberts聽estima聽en cerca de la mitad -otras聽estimaciones聽incluso la superan- el peso del ascenso desorbitado de los beneficios empresariales tras la pandemia en el brusco incremento de la inflaci贸n que aqueja a la econom铆a imperial: 鈥淛usto antes de la pandemia, en 2019, las corporaciones estadounidenses no financieras obtuvieron alrededor de un bill贸n de d贸lares al a帽o en beneficios, m谩s o menos. Esta cantidad se hab铆a mantenido constante desde 2012. Pero en 2021, estas mismas empresas ganaron alrededor de 1,73 billones de d贸lares al a帽o.

Esto significa que el aumento de los beneficios de las empresas estadounidenses representa el 44% del aumento inflacionario de los costes. S贸lo los beneficios de las empresas est谩n contribuyendo a una tasa de inflaci贸n del 3% en todos los bienes y servicios en EU鈥. Estos precios acrecentados est谩n por lo tanto asociados a la urgencia por recomponer la p茅rdida de rentabilidad acaecida durante la fulminante pero breve recesi贸n provocada por la pandemia. Como resume Michel Husson: 鈥淟a inflaci贸n resulta principalmente de la voluntad de las empresas de enderezar su tasa de beneficio si ella es inferior al nivel que desean鈥.

Estamos ante el 鈥渆lefante en la habitaci贸n鈥 del discurso tecnocr谩tico de la ideolog铆a dominante: la inflaci贸n no es un mero resultado as茅ptico de la interacci贸n de factores objetivos -demanda de los consumidores, costes de producci贸n, cantidad de dinero en circulaci贸n, etc.- sino la expresi贸n palmaria del conflicto insoluble por la apropiaci贸n del excedente econ贸mico entre el trabajo y el capital.

Y no parece necesario aclarar qui茅n se lleva el gato al agua: la clave de la comprensi贸n de la inflaci贸n y de las pol铆ticas para combatirla reside, en definitiva, en preguntarse qui茅n est谩 en condiciones de establecer precios -fijando por tanto el margen del que surge la rentabilidad del capital- en el capitalismo realmente existente. Estamos ante la pregunta 鈥渕aldita鈥 para la ortodoxia de la teor铆a econ贸mica burguesa. Astarita describe el n煤cleo de la ocultaci贸n: 鈥渢odo est谩 orientado para que un estudiante se reciba de economista sin haberse preguntado jam谩s de d贸nde y c贸mo surge la ganancia del capital. En 煤ltima instancia, se trata de la 鈥榩regunta maldita鈥 para la econom铆a pol铆tica burguesa. Y al arte de este ocultamiento, se le llamar谩 ciencia econ贸mica鈥.

La historia reciente demuestra fehacientemente lo anterior: la ardua y precaria recuperaci贸n de la tasa de ganancia tras la crisis de los a帽os 70 se logr贸 a trav茅s de la inflaci贸n de precios y de la agresi贸n antiobrera perpetrada a lo largo del primer embate de las pol铆ticas neoliberales. La derrota absoluta de la clase trabajadora en los a帽os 80 permiti贸 que las tasas de ganancia aumentaran y que la inflaci贸n en los pa铆ses centrales聽disminuyera聽en los a帽os siguientes: 鈥淟a ca铆da de la inflaci贸n en las 煤ltimas d茅cadas tuvo como tel贸n de fondo una fuerte ofensiva del capital sobre la clase obrera y los movimientos populares (鈥) Esto es, incrementar el disciplinamiento del trabajo a la l贸gica del mercado y el capital, en respuesta a la crisis de sobreproducci贸n y rentabilidad de los 1970. La reacci贸n monetarista fue su expresi贸n鈥.

Nicholas Kaldor聽desvela聽la agenda oculta tras la cruzada inflacionaria de los a帽os setenta: 芦La subida de tipos de inter茅s y los recortes brutales de gasto hab铆an derrotado a la inflaci贸n reduciendo la demanda. Era pues la contracci贸n en la producci贸n y el empleo lo que hab铆a derrotado a la inflaci贸n. El control de la oferta monetaria y la lucha contra la inflaci贸n no eran m谩s que unas convenientes cortinas de humo que daban una coartada ideol贸gica para medidas tan antisociales禄.

Destacar el papel clave del conflicto de clases esencial al sistema de la mercanc铆a en la fijaci贸n de precios proporciona asimismo la explicaci贸n del 芦misterio禄 de la ausencia absoluta de inflaci贸n tras la debacle financiera de 2008, cuando la tasa de beneficio se recuper贸 con la misma rapidez que actualmente y los bancos centrales insuflaron colosales manguerazos de liquidez a un sistema financiero ex谩nime: la sobreexplotaci贸n laboral y el austericidio, que caracterizaron el embate del capital tras la crisis聽subprime, deprimieron el nivel salarial y engordaron el 鈥渆j茅rcito de reserva鈥 sin necesidad de subir los precios. Josh Bivens聽aclara el agudo contraste entre los dos shocks:

鈥淓n recuperaciones anteriores, el crecimiento de la demanda interna fue lento y el desempleo fue elevado en las primeras fases de la recuperaci贸n. Esto llev贸 a las empresas a desesperarse por obtener m谩s clientes, pero tambi茅n les dio la ventaja en la negociaci贸n con empleados potenciales, lo que condujo a un crecimiento moderado de los precios y a la contenci贸n de los salarios. Esta vez, la pandemia dispar贸 la demanda en los sectores duraderos y el empleo se recuper贸 r谩pidamente, pero el cuello de botella para satisfacer esta demanda en el lado de la oferta no fue en gran medida la mano de obra . En cambio, fue la capacidad de env铆o y otras carencias no laborales. Las empresas que ten铆an oferta disponible cuando se produjo el aumento de la demanda provocado por la pandemia ten铆an un enorme poder de fijaci贸n de precios frente a sus clientes鈥.

En resumen, mientras que tras el colapso de Lehman Brothers la r谩pida recuperaci贸n de la tasa de ganancia del capital se realiz贸 a trav茅s del mecanismo cl谩sico del aumento de la tasa de explotaci贸n, actualmente se ha producido principalmente mediante la inflaci贸n de precios en un entorno de fuerte aceleraci贸n de una econom铆a global espasm贸dica.

La configuraci贸n descrita agudiza hasta extremos inauditos las contradicciones de la matriz de rentabilidad del capitalismo desquiciado. La propulsi贸n de los niveles de desigualdad y de pobreza provocada por el torniquete de las pol铆ticas neoliberales genera una, potencialmente autodestructiva, contradicci贸n en la capacidad de reproducci贸n ampliada del capitalismo neoliberal: 驴C贸mo puede mantenerse la tasa de ganancia del capital ante la intensa depresi贸n del consumo de las masas que podr铆an provocar los lacerantes niveles de desigualdad y el empobrecimiento de amplias capas de la poblaci贸n? La respuesta es la clave de b贸veda de la pol铆tica del capital en el 煤ltimo medio siglo: la deuda 鈥渁 muerte鈥 y la inflaci贸n de activos -las inflaciones ocultas- son los 谩mbitos donde se extrae la parte del le贸n de la ganancia del capital que mantiene la maquinaria depredadora en funcionamiento.

Tras el colapso de 2008, la maltrecha tasa de ganancia de las grandes corporaciones, financieras y no financieras, no se ha restablecido a trav茅s de la inflaci贸n de precios, como en la primera fase neoliberal de los a帽os 70, sino a trav茅s de la inflaci贸n de activos y de la expansi贸n descontrolada de la deuda y del castillo de naipes del casino financiero global. Sobreexplotaci贸n laboral y deuda 芦a muerte禄, por un lado, y capital ficticio desbocado, por el otro, representan por tanto las dos caras de la moneda de la aberrante matriz de rentabilidad del capitalismo desquiciado.

Roberts聽describe聽la estrecha conexi贸n entre la inundaci贸n de liquidez en el casino financiero con el dinero fresco del rescate realizado por los bancos centrales tras la debacle de 2008 -la taumat煤rgica聽QE, que signific贸 el salvamento del sistema financiero global- y la agudizaci贸n de la desposesi贸n rentista de las clases populares mediante el incremento astron贸mico del precio de los activos financiero-inmobiliarios:

鈥淧ero las tasas de inflaci贸n no aumentaron cuando los bancos centrales inyectaron trillones en el sistema bancario para evitar un colapso durante la crisis financiera mundial de 2008-2009 o durante la pandemia de Covid. Todo ese cr茅dito monetario procedente de la 鈥榝lexibilizaci贸n cuantitativa鈥 acab贸 siendo una financiaci贸n a coste casi nulo para la especulaci贸n financiera e inmobiliaria. La inflaci贸n tuvo lugar en los mercados de valores y de la vivienda, no en las tiendas鈥.

El giro discursivo de los bancos centrales contra la inflaci贸nTal configuraci贸n patol贸gica del capitalismo actual desmiente de ra铆z el mito esparcido por doquier por los 芦espadachines a sueldo禄 del capital de que la inflaci贸n de precios es la mayor pesadilla de la banca y de los tiburones de las finanzas globales al deprimir los tipos de inter茅s reales -la banca, como prestatario, sufrir铆a graves p茅rdidas al depreciarse el valor del dinero de los pr茅stamos con tipos de inter茅s reales negativos, tras descontar la inflaci贸n desbocada al tipo nominal-.

Lo anterior es sin embargo una falacia que oculta los 谩mbitos reales donde se desarrolla el negocio cautivo y enormemente lucrativo de la f谩brica de dinero en manos privadas. La rentabilidad de la banca -como demuestran las mareantes聽cifras聽de beneficios que obtiene sistem谩ticamente- no depende principalmente del diferencial de tipos de inter茅s entre pr茅stamos y dep贸sitos sino de su papel neur谩lgico en el casino financiero global.

Lapavitsas destaca el punto esencial de la transformaci贸n de la banca en un actor especulativo, el detonante del crack de 2008: 芦La banca tradicional contrasta con la banca titulizada, en tanto que la primera consiste en el negocio de hacer pr茅stamos y contraer deudas y su principal fuente de financiaci贸n son los dep贸sitos a la vista garantizados; mientras que la segunda consiste en el negocio de la colocaci贸n y reventa de los pr茅stamos y su principal fuente de financiaci贸n son los acuerdos de recompra. Mientras que un p谩nico bancario tradicional equivale a una retirada masiva de dep贸sitos, un p谩nico bancario de un banco titulizado equivale a la retirada masiva de acuerdos de recompra (repos)禄.

Las privatizaciones de servicios esenciales (agua, gas, electricidad, telecomunicaciones), caracter铆sticas del masivo proceso de expropiaci贸n de los 芦comunes禄, financiado y promovido activamente por la banca privada, han representado asimismo otra enorme punci贸n de la riqueza social, destinada a engrosar las cuentas de resultados de los oligopolios energ茅ticos y de la gran banca: el incremento exponencial de los precios energ茅ticos que presenciamos actualmente dispara los suculentos beneficios de la banca privada, accionista mayoritario de los mismos.

Y por si lo anterior fuera poco, el negocio bancario actual est谩 garantizado por las pol铆ticas -totalmente ajenas al sacrosanto libre mercado competitivo- de salvamento permanente a cargo del banco central, el prestamista de 煤ltima instancia, el mamporrero del sistema financiero privado, y por el privilegio exorbitante del monopolio de la financiaci贸n de los estados, fuente de ping眉es beneficios y pilar maestro de la completa amputaci贸n de la soberan铆a nacional. La f谩brica de dinero privada no tiene por tanto que preocuparse demasiado por los bruscos vaivenes inflacionarios: su privilegiada posici贸n, en la c煤spide del gran capital corporativo, y su abultada cuenta de resultados est谩n a buen recaudo.

La configuraci贸n anterior, profundamente rentista y parasitaria, de la matriz de rentabilidad del capitalismo realmente existente tiene un inicuo efecto en los 谩mbitos reales donde se desarrolla de forma cada vez m谩s aguda la expropiaci贸n y el empobrecimiento de las clases trabajadoras: las inflaciones ocultas.

El desproporcionado crecimiento de los precios de los activos inmobiliarios -piedra miliar, a pesar de los desastres recientes, del modelo productivo de la piel de toro- no se refleja en absoluto en el 铆ndice de precios al consumo, al considerarse la vivienda, en las estad铆sticas de la contabilidad nacional, un bien de inversi贸n: la acusada聽revalorizaci贸n聽del mercado en los 煤ltimos a帽os no s贸lo no es preocupante para los guardianes de la estabilidad de precios, sino que, bien al contrario, es una se帽al de la buena marcha de la econom铆a a trav茅s del 芦efecto riqueza禄 que genera en el patrimonio de sus propietarios, que representan la mayor铆a silenciosa que sustenta el bloque dominante en el sistema partitocr谩tico vigente.

Sin embargo, los abultados intereses de las hipotecas s铆 son gasto puro, aunque no est茅n incluidos tampoco en el IPC al no ser etiquetados como gastos de consumo sino financieros. Marx se refer铆a a esta extracci贸n de rentas financiero-inmobiliarias como una explotaci贸n secundaria: 鈥淭r谩tase de una explotaci贸n secundaria, que discurre a la sombra de la explotaci贸n primaria, o sea, la que se realiza directamente en el mismo proceso de producci贸n鈥. Para m谩s聽inri, el gasto en alquiler (un 2,5% en la cesta de la compra que sirve de base para el c谩lculo del IPC) est谩 enormemente infravalorado al ser abrumadoramente mayoritario 鈥搖n 80% del total鈥 en Espa帽a el parque de vivienda en propiedad.

La聽subida聽del 40% del alquiler en las grandes ciudades espa帽olas en el 煤ltimo lustro, que afecta agudamente a la subsistencia cotidiana de las capas m谩s humildes de la clase trabajadora, s贸lo se refleja de forma m铆nima en el IPC. Por lo tanto, el principal 谩mbito de desposesi贸n y expropiaci贸n financiera de las clases populares resulta totalmente ignorado por los 芦guerreros de la inflaci贸n禄. No se trata obviamente de un hecho casual: no se ve lo que no se quiere mirar.

En聽palabras聽de Michael Hudson, 芦se trata de convertir a la econom铆a toda en una enorme colecci贸n de puestos de peaje禄, a mayor gloria de la profusa provisi贸n de rentas encauzada hacia los que 芦se enriquecen mientras duermen禄. Las crecientes cargas financieras derivadas de las astron贸micas deudas p煤blica y privada representan asimismo un 谩mbito oculto de expropiaci贸n de riqueza real de las clases populares a trav茅s de los precios inflados de los bienes y servicios, debido a los abultados flujos de intereses sufragados por los productores.

Una m谩quina de succi贸n que potencia las elevad铆simas cotas que alcanza actualmente la desigualdad social: se estima que 煤nicamente el decil superior de las escalas de renta y de riqueza patrimonial percibe ingresos netos de intereses y dem谩s rentas financieras, mientras que el 90% restante son pagadores netos 鈥搃ncluso los que no tienen ning煤n producto financiero ni cr茅dito bancario-. La inflaci贸n de rentas inmobiliarias, los masivos costes financieros sufragados y la privatizaci贸n absoluta de todos los 谩mbitos decisivos para la subsistencia cotidiana de las clases populares han sido desde hace medio siglo los mecanismos de extracci贸n de riqueza de abajo hacia arriba que han desembocado en el actual panorama de desigualdad y pobreza rampantes. Todo ello, ni que decir tiene, con la entusiasta bendici贸n de los aguerridos guerreros contra la inflaci贸n.

As铆 pues, m谩s all谩 del omnipresente debate acerca de si el brote inflacionario actual es temporal o duradero, o incluso de si estamos en la antesala de un periodo de deflaci贸n por la reducci贸n del consumo y la depresi贸n inducida que desencadenar谩 el brusco giro de la pol铆tica monetaria de la f谩brica de dinero, lo realmente relevante es que la matriz de rentabilidad del capitalismo desquiciado seguir谩 extrayendo caudalosos flujos de la expropiaci贸n financiera y rentista de las clases populares a trav茅s de las inflaciones ocultas y de la sobreexplotaci贸n laboral, absorbiendo a borbotones la escasa porci贸n de la riqueza social recibida por quienes se ganan el pan con el sudor de su frente.

Por lo tanto, resulta perentorio disipar las cortinas de humo de los espadachines a sueldo del capital, cuyas c铆nicas apelaciones a la excepcionalidad de los agudos conflictos actuales y su ilusoria confianza en la posibilidad de la ansiada vuelta a la normalidad, no son m谩s que cantos de sirena que pretenden ocultar el hecho desnudo de que s贸lo la superaci贸n de este modo de organizaci贸n de la vida humana depredador y suicida permitir谩 la consecuci贸n de un orden social racional en un planeta habitable.

  • Economista y profesor. Autor de varios art铆culos y trabajos sobre temas relacionados con la econom铆a, principalmente en el 谩mbito financiero. Actualmente trabaja en un libro de pr贸xima publicaci贸n titulado: Las Entra帽as de la Bestia. La f谩brica de dinero en el capitalismo desquiciado
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