Jul 19 2005
1227 lecturas

Política

Irak, un infierno sin salida a la vista

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Mas de un centenar de muertos en diversos atentados en Iraq ni siquiera encontran un hueco en las primeras páginas de muchos de los diarios que llegan a nuestros quioscos. La violencia más atroz se ha convertido en normalidad en el estado que George Bush y Tony Blair, junto con varios socios menores, decidieron invadir y ocupar para liberar a sus pobladores de la tiranía de Saddam Hussein.

Ni las tropas ocupantes ni las autoridades títeres son capaces de garantizar la seguridad, cuando además surgen denuncias tanto de que policías iraquíes recurren a la tortura y muerte de sus compatriotas
como de que permiten la ejecución de determinados atentados. Las acciones de resistencia contra la ocupación se entremezclan con atentados suicidas contra la población civil que avivan el fantasma de
una guerra entre sunitas y chiítas.

Iraq ha sido convertido en un infierno y llevado a un atolladero en el que no se observan salidas, al menos a corto plazo. La retirada de los ejércitos ocupantes que nunca debieron entrar en el país no es una
solución. Su mantenimiento es parte del problema. Las autoridades locales carecen de legitimidad y de posibilidades de controlar la situación, y las potencias invasoras han creado un avispero para el que
no tienen respuesta. La √ļnica salida posible y muy complicada es encontrar la f√≥rmula para que la poblaci√≥n iraqu√≠ decida por s√≠ misma, con suficientes garant√≠as y sin injerencias, cu√°l ser√° su futuro,
aunque ello pudiera llegar a suponer incluso la ruptura de las fronteras dibujadas por el reparto colonial de principios del siglo XX.

Pero ahora que se habla de la posibilidad de iniciar próximamente un juicio contra Saddam Hussein, por la muerte a manos del ejército iraquí de 160 chiítas en la localidad de Dujail en 1982, surge legítimamente la pregunta de quién y cuando juzgará a los responsables de que Iraq se haya convertido en el infierno actual, a los autores de las matanzas durante los bombardeos de Bagdad, a quienes con mentiras y abuso de su
potencial militar entraron por la fuerza en un Estado soberano y después fueron incapaces de controlar la situación durante la ocupación.

George Bush y Tony Blair, además de su corte de socios, son responsables de gravísimos crímenes contra la humanidad que si
quedan sin castigo no podrá hablarse de justicia. En función de sus propios intereses, han destrozado todo un país y a sus gentes.

100 MUERTOS M√ĀS EN MUSSAYEB

La población chiíta de Mussayeb, escenario del sangriento atentado suicida que segó la vida de un centenar de personas, dirigió su ira contra la policía iraquí. Testigos llegaron a acusar a los agentes de
complicidad con el kamikaze. Las acusaciones de negligencia alcanzan ya al gobierno proestadounidense, y no faltan voces que, en abierto desafío a los ocupantes, llaman a la autodefensa con el rearme de
las milicias.

Otras 22 personas murieron en cuatro atentados con coche-bomba, algunos de ellos suicidas seg√ļn fuentes oficiales, contra polic√≠as, soldados y funcionarios,

Los vecinos de la localidad de Mussayeb, escenario del atentado-suicida con un cami√≥n cisterna registrado a √ļltima hora del s√°bado pasado, mostraron su indignaci√≥n y responsabilizaron a la Polic√≠a de la masacre, que deja un saldo provisional de 98 personas muertas y 152 heridas, 65 de ellas de gravedad.

El teniente de policía Hassan Ali aportó datos sobre el modus operandi del kamikaze, que conducía el camión-cisterna. Narró que el conductor pidió permiso a la Policía para llegar con el camión en sentido
contrario a la plaza central de la localidad. Los polic√≠as aceptaron. Cuando lleg√≥ al lugar, se baj√≥, abri√≥ la salida de gas de la cisterna y se hizo explotar‚ÄĚ.
Con la mitad del rostro quemado por la explosi√≥n, Rached Khodeir se√Īala enfurecido a la responsabilidad de la Polic√≠a, ‚Äúporque dejaron entrar al cami√≥n al centro de la villa cuando est√° totalmente prohibido.
‚ÄúEstoy seguro de que los polic√≠as de Jourf al Sakhar son c√≥mplices del terrorista y le dejaron pasar‚ÄĚ, a√Īade.
El cami√≥n ven√≠a de la villa sunita de Jourf al Sakhar, separada de Mussayeb por un puente. Los habitantes chi√≠tas de esta villa atacada aseguran que muchos habitantes de Jourf al Sakhar son wahabitas ‚Äďcorriente rigosrista del sunismo, enemiga declarada del chi√≠smo). Otro vecino de Mussayeb va m√°s all√° y acusa a la polic√≠a de haber recibido un soborno de manos del kamikaze.

En escasos minutos, ‚Äúel fuego del infierno sali√≥ a la superficie‚ÄĚ, narraba un testigo. ‚ÄĚVi a mucha gente corriendo desnuda hacia todos los lados con su ropa calcinada cay√©ndose en jirones‚ÄĚ, recuerda Khodeir,
responsable de la mezquita que se halla a escasos diez metros del lugar de la explosi√≥n. ‚ÄúLos padres tiraban a sus hijos de las ventanas y los balcones de un edificio en llamas‚ÄĚ, se suma otro testigo, Ammar al Karagouli.

En el lugar el olor de la muerte y de la carne quemada es insoportable. Treinta veh√≠culos civiles, dos policiales y uno de bomberos est√°n totalmente calcinados. 40 comercios aleda√Īos y la mezquita est√°n
destrozados. Esta √ļltima alberga una oficina del movimiento chi√≠ta anti-ocupaci√≥n dirigido por el joven Moqtada al-Sadr.

Junto a las acusaciones de corrupción y de complicidad en el atentado contra la Policía, destaca otra crítica, la negligencia. Cada vez son más las voces que acusan al Gobierno del también chiíta Al Jafaari de no impedir estos atentados y que llaman a la propia autodefensa a través de milicias.

El movimiento al-Sadr tiene la suya propia, el Ej√©rcito de El Mehdi, que se difumin√≥ entre la poblaci√≥n a mediados del a√Īo pasado tras firmar un
acuerdo auspiciado por el gran ayatolah, al-Sistani, que puso punto final al levantamiento popular en parte del Iraq chiíta.

Su líder, el joven Moqtada al-Sadr, reiteraba ayer a la BBC en la primera entrevista que concede a un medio de comunicación occidental que “la ocupación en sí misma es el problema. Los otros problemas derivan del
hecho de que Iraq no sea independiente, desde el sectarismo hasta el riesgo de una guerra civil‚ÄĚ.

Al-Sadr insisti√≥ en que toda resistencia ‚Äúes leg√≠tima‚ÄĚ, llam√≥ a los iraqu√≠es a ‚Äúmostrar contenci√≥n y a no enredarse en los planes de los ocupantes para provocarles‚ÄĚ y reiter√≥ que no tomar√° parte en el proceso de redacci√≥n de la Constituci√≥n del Iraq ocupado. Un Iraq que tuvo que suspender las exportaciones de crudo desde el sur del pa√≠s debido a una huelga de miles de trabajadores de la Compa√Ī√≠a de Petr√≥leo del
Sur (CPS). Los huelguistas exigen para chiítas y sunitas igual reparto en los beneficios petroleros que el que revierte a los líderes kurdos.

JORNADA PLAGADA DE ATAQUES

Al menos 22 personas murieron en cuatro atentados con coches-bomba algunos de ellos suicidas seg√ļn la versi√≥n oficial, todos ellos contra objetivos militares, policiales o gubernamentales. Dos polic√≠as y un civil murieron en el primero en un barrio oriental de la capital iraqu√≠. Tres polic√≠as y cuatro civiles murieron en el segundo, tambi√©n en la
capital.

Un atentado con coche-bomba contra un convoy estadounidense dio de lleno a dos minibuses matando a seis civiles en Mahmudiya, al sur de Bagdad. Otra bomba en un coche mató a cinco empleados de la Comisión Electoral iraquí y a un policía. Dos soldados estadounidenses murieron a consecuencia de ataques de la resistencia.

Por su parte, el Tribunal Especial Iraquí anunció que en los próximos días se fijará la fecha del juicio contra Saddam Hussein y tres colaboradores por la matanza de chiíes en la localidad iraquí de Dujail en 1982. Las Fuerzas de Seguridad iraquíes mataron a unas 160 personas en Dujail, después de que el presidente escapara de un intento de atentado. Tanto Saddam como los otros tres acusados afrontan una petición de pena de muerte.

————————–

* Periódico vasco.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.