Sep 15 2017
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Econom铆a

La renuncia del equipo econ贸mico chileno

 

El pasado 31 de agosto quedar谩 registrado como uno de aquellos hitos que marcan un antes y un despu茅s en la gobernabilidad neoliberal. Si ya el cambio del ministro de Hacienda era un hecho in茅dito en las administraciones civiles del capitalismo chileno, la renuncia en bloque del equipo econ贸mico no es sino expresi贸n de la serie de devaneos por los que atraviesan las clases dominantes en el actual escenario pol铆tico-social. Es como si las costuras de la 鈥減ax neoliberal鈥 comenzaran paulatinamente a ceder. Las organizaciones de Izquierda deben tomar nota de este hecho para sus an谩lisis.

 

Pilares del neoliberalismo chileno

Hasta ahora el arreglo institucional forjado por la contrarrevoluci贸n burguesa descansaba sobre dos 鈥減ilares鈥. El sistema electoral binominal constitu铆a el primero. Este resguardaba los acuerdos pactados entre la Concertaci贸n y la fracci贸n de militares y c贸mplices civiles de la dictadura desplazada de la administraci贸n del Estado. El empate inmovilizante que establec铆a entre las dos principales alianzas pol铆ticas del pa铆s asignaba al pinochetismo, encarnado en la UDI, el rol de custodio de 煤ltima instancia ante cualquier cambio pol铆tico-institucional que se intentara llevar a cabo, as铆 como de aquellas iniciativas que pretendieran dar marcha atr谩s a las granjer铆as otorgadas al gran capital nacional y extranjero durante la dictadura.Imagen relacionada

La p茅rdida de vigencia de los pactos transicionales, fruto del recambio generacional y el despeje de toda duda sobre la adscripci贸n de la Concertaci贸n al neoliberalismo, ha posibilitado que el gran capital se desmarque del legado y defensa del pinochetismo -que mal que mal era solo un elemento circunstancial y no esencial a su dominaci贸n de clase-, dando paso al paulatino y ordenado desmontaje del sistema binominal.

El segundo pilar ata帽铆a a lo econ贸mico. Este se sustentaba en la autonom铆a del Banco Central y en la preeminencia de Hacienda por sobre los dem谩s Ministerios en el dise帽o de la pol铆tica p煤blica. Este binomio aseguraba el control de la inflaci贸n por un lado, y la disciplina fiscal por el otro. As铆 la econom铆a subordinaba el manejo de la pol铆tica social del Estado que el gobierno de turno pudiese imprimirle, siendo confiada aquella a una casta de ins铆pidos tecn贸cratas a imagen y semejanza del ex ministro Rodrigo Vald茅s.

Este esquema, m谩s las pol铆ticas de liberalizaci贸n y privatizaci贸n, buscaba asegurar la prevalencia del inter茅s general y permanente del capital por sobre las demandas particulares de las distintas fracciones burguesas.

El impasse abierto a ra铆z de la renuncia del ministro Vald茅s y el equipo econ贸mico revela las fisuras que este segundo pilar de la institucionalidad neoliberal presenta, que desde un tiempo a esta parte ha comenzado a hacer agua. Queda por dilucidar qu茅 tan estructurales son sus fisuras y cu谩les son los cursos de acci贸n con que la burgues铆a cuenta para repararlas.

 

El dilema de la inversi贸nch Rodrigo Valdes Pulido

El renunciado ministro Vald茅s hab铆a sido nombrado en reemplazo de Alberto Arenas. Su misi贸n era recomponer las confianzas con el mundo empresarial, que hab铆an resultado algo da帽adas producto de la reforma tributaria impulsada por su antecesor. No por nada apenas asumi贸 Vald茅s se apresur贸 en despejar todo manto de duda frente al gran empresariado sobre los derechos de propiedad ante un eventual cambio constitucional. La propiedad privada era uno de los derechos que sin duda quedar铆an consagrados en la nueva carta fundamental.

Vald茅s asumi贸 tambi茅n con la tarea de reimpulsar el alica铆do crecimiento que la econom铆a exhibe desde finales del gobierno anterior. Esta acumula una prolongada ca铆da de la inversi贸n que supera en extensi贸n a las observadas durante las crisis asi谩tica y subprime.

Sin embargo las razones del an茅mico dinamismo de la econom铆a esta vez son de orden profundo. Se trata del deterioro de las fuentes de ganancias extraordinarias que obtiene el capital en Chile: la renta minera, especialmente la asociada a la explotaci贸n del cobre. Es un problema en la base del proceso de valorizaci贸n capitalista que no tiene soluci贸n en el marco de la pol铆tica monetaria o fiscal. Tampoco una mayor competencia en los mercados ayuda a salir del atolladero.

Chile ha ido perdiendo terreno en el concierto internacional ante el surgimiento de nuevos polos de atracci贸n para la inversi贸n minera, como Per煤. La salida es un 鈥渟alto hacia adelante鈥, en el sentido de una intensificaci贸n en la explotaci贸n de los recursos naturales que permita recomponer los niveles de rentabilidad perdidos. Para ello se requieren grandes proyectos de inversi贸n en infraestructura vial y portuaria, y en energ铆as que abaraten significativamente los costos de producci贸n de las empresas.

Como interlocutores directos del gran capital el ex ministro Vald茅s y el equipo econ贸mico conoc铆an esta situaci贸n, raz贸n por la cual se jugaron a fondo para que el gobierno aprobase el proyecto Dominga. Sin embargo sus gestiones resultaron infructuosas.

El tema es por qu茅 se dio esta situaci贸n, y por qu茅 deriv贸 en una crisis de conducci贸n en el actual gobierno.

 

Institucionalidad medioambiental聽 y manejo econ贸micoResultado de imagen para renuncia equipo economico chileno

En la actualidad ya no es posible que el capital se mueva a sus anchas como lo hac铆a en los 90 sin generar importantes da帽os colaterales y resistencia de las comunidades afectadas. La escala e intensidad que han alcanzado sus operaciones tienen repercusiones inmediatas sobre el medioambiente. En este sentido el gran capital a煤n no encuentra una institucionalidad ad hoc que destrabe el proceso de acumulaci贸n, y que a su vez le permita sortear la creciente conflictividad social en torno a los problemas medioambientales. La actual institucionalidad se presenta como una traba.

Por un lado abre paso a la judializaci贸n de los grandes proyectos de inversi贸n, torn谩ndolos engorrosos y posponiendo indefinidamente su materializaci贸n. Esta es la raz贸n por la cual el gran empresariado se expresaba tiempo atr谩s en el sentido de que Chile no se pod铆a dar el 鈥渓ujo鈥 (sic) de tener una legislaci贸n medioambiental de pa铆s desarrollado. Mientras que por otro, expone los planes de inversi贸n a la 鈥渁rbitrariedad鈥 pol铆tica, tal como ocurri贸 con la cancelaci贸n de la construcci贸n de la central termoel茅ctrica en Punta de Choros por el presidente Pi帽era, o el rechazo del proyecto Dominga por el comit茅 de ministros en el actual gobierno. De aqu铆 las destempladas reacciones del empresariado ante el rechazo de Dominga calific谩ndolo como un 鈥渁taque a la democracia鈥.

 

Cr贸nica de una renuncia

Este puzzle a煤n no resuelto fue el tel贸n de fondo sobre el cual se desarroll贸 la medici贸n de fuerzas entre el ministro Vald茅s y el equipo econ贸mico y el grupo de secretarios de Estado encabezados por el ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, primero, y con la mism铆sima presidenta Bachelet despu茅s.Resultado de imagen para renuncia equipo economico chileno

Derrotados en el comit茅, los ministros del 谩rea econ贸mica hicieron causa com煤n con el gran empresariado criticando abierta y p煤blicamente el rechazo del proyecto Dominga. Trat谩ndose en el fondo de una decisi贸n pol铆tica adoptada previamente en las m谩s altas esferas del gobierno, esto los hizo entrar en colisi贸n directa con la presidenta, quien apareci贸 desautorizando las declaraciones del ministro Vald茅s.

Herido en su orgullo de avezado tecn贸crata, y convencido de que lo mejor para el gran capital es lo mejor para Chile, Vald茅s intent贸 chantajear a la presidenta haciendo valer todo el peso de Hacienda y el 谩rea econ贸mica en el tinglado neoliberal. Como acto de desagravio y forma de recomponer las confianzas, habr铆a pedido la remoci贸n del ministro Mena.

Sin embargo el Chile de hoy no es el de los 90 ni el de la d茅cada reci茅n pasada. No bastan ya leyes tipo DL 600 que daban manga ancha al gran capital para hacer y deshacer. Adem谩s Bachelet aprendi贸 del desastre que signific贸 la puesta en marcha del Transantiago en su primer gobierno. Conoce lo peligroso que puede llegar a ser el confiar decisiones trascendentales a un fan谩tico tecn贸crata neoliberal cuya destreza en pol铆tica a duras penas rebasa a la de un mamut en monopat铆n.

Estos elementos terminaron finalmente por sellar la salida de Vald茅s y el equipo econ贸mico. Era inevitable. Sin embargo esto no da para ilusionarse ni significa que la conducci贸n econ贸mica del gobierno pueda cambiar en 180 grados de la noche a la ma帽ana ni en el poco tiempo que le resta. Para que ello ocurriera se necesitar铆a algo m谩s que un simple tira y afloja entre distintos representantes del capital con dispares sensibilidades. De hecho, al igual que la de sus renunciados antecesores, la fe en el credo neoliberal de la dupla Eyzaguirre-Rodr铆guez Grossi es probada, as铆 como tambi茅n su conexi贸n con el gran empresariado y las instituciones del capitalismo internacional, lo que asegura continuidad y a la vez un mayor balance entre econom铆a y pol铆tica.

 

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 884, 15 de septiembre 2017.

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