Dic 14 2022
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OpiniónPolítica

Merkel revela que Estados Unidos y sus socios de la OTAN planificaron la guerra en Ucrania contra Rusia

Se est√° volviendo irrefutablemente claro que Estados Unidos y sus socios de la OTAN han estado planeando durante muchos a√Īos la guerra actual en Ucrania contra Rusia, lo que hace que las perspectivas de paz sean a√ļn m√°s esquivas. ¬ŅC√≥mo negociar con una mentalidad beligerante tan profundamente arraigada?

Los gobiernos y los medios occidentales acusan a Rusia de ‚Äúagresi√≥n no provocada‚ÄĚ contra Ucrania y exigen que Mosc√ļ entregue una compensaci√≥n financiera deslumbrante y que se enfrente a juicios por cr√≠menes de guerra.

La amarga ironía es que la guerra en Ucrania, que se está intensificando peligrosamente y podría convertirse en un cataclismo nuclear, fue sembrada por Estados Unidos y sus cómplices. Es Occidente quien es más responsable de esta pésima situación, no Rusia.

La excanciller alemana Angela Merkel (2005-2021) ha sido la √ļltima fuente occidental en sincerarse o bajar la guardia. En una entrevista reciente concedida a Der Spiegel revel√≥ las verdaderas ra√≠ces de la guerra.

La revelaci√≥n de Merkel fue involuntaria. Merkel hablaba de calmar al r√©gimen ucraniano para acabar fortaleciendo su fuerza de combate contra Rusia. Menciona este razonamiento para justificar por qu√© se opuso a que Ucrania entrase en la OTAN en el 2008: seg√ļn Merkel, no es que esa adhesi√≥n fuera err√≥nea, sino que no era el momento adecuado.

Como se√Īala el respetado analista militar independiente Scott Ritter, Merkel tambi√©n sab√≠a que al r√©gimen de Kiev (instalado por el golpe de Estado respaldado por la CIA en 2014) no le interesaba una resoluci√≥n pac√≠fica de la guerra civil en ese pa√≠s.

La política tácita de Berlín consistía en ganar tiempo para la agresión prevista contra Rusia. Y ello a pesar de que Alemania, junto con Francia, se suponía que era un garante de los acuerdos de paz de Minsk negociados en 2014 y 2015.

En otras palabras, a partir de 2014 Ucrania estaba preparada para la guerra contra Rusia. Por lo tanto, la afirmaci√≥n de Merkel realmente es una confesi√≥n de la duplicidad occidental respecto Rusia, como se√Īala astutamente Ritter.

Cuando el presidente ruso Vladimir Putin orden√≥ la intervenci√≥n militar en Ucrania el 24 de febrero de este a√Īo, la orden fue de fuerza mayor porque la amenaza ofensiva del r√©gimen de Kiev respaldado por la OTAN hab√≠a cruzado las l√≠neas rojas establecidas por Rusia, unas l√≠neas rojas que Mosc√ļ hab√≠a comunicado repetidamente a Occidente en vano. Por lo tanto, las afirmaciones de los medios occidentales sobre la ¬ęagresi√≥n rusa¬Ľ son propaganda que ocultan las verdaderas causas y las responsabilidades de la guerra.

El jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, y otros comandantes de la OTAN tambi√©n han admitido en varias ocasiones que al golpe en Kiev le sigui√≥ un rearme masivo del r√©gimen por parte de Estados Unidos y otras potencias occidentales. Entre 2014 y 2022 Washington inyect√≥ miles de millones de d√≥lares en armas a las fuerzas paramilitares neonazis. Adiestradores militares de Estados Unidos, Gran Breta√Īa, Canad√° y de otros miembros de la OTAN estaban en Ucrania preparando el ataque, incluso mientras estas fuerzas bombardeaban y mataban gente en el Donb√°s. No fue casualidad o una asociaci√≥n desafortunada, fue una calculada preparaci√≥n de la guerra.

 | Facts & Biography | Britannica

Petro Poroshenko

Esta nefasta perspectiva coincide totalmente con los comentarios que hizo a principios de este a√Īo del expresidente ucraniano Petro Poroshenko, el cual dijo que nunca se tuvo la intenci√≥n de implementar los acuerdos de Minsk, sino que se usaron c√≠nicamente como punto de partida para consolidar subrepticiamente las fuerzas ofensivas para luchar finalmente contra Rusia.

Se puede criticar a Mosc√ļ por dos motivos. Se podr√≠a decir que deber√≠a haber actuado antes para salvaguardar los territorios de Donb√°s. Esperar ocho a√Īos para hacerlo ha hecho a√ļn m√°s dif√≠cil la tarea.

En segundo lugar, es lamentable que Mosc√ļ se haya dejado enga√Īar, nuevamente, por las promesas occidentales. Todo el proceso de paz de Minsk result√≥ ser una farsa que nunca respetaron las potencias occidentales y sus compinches de Kiev a pesar de la ret√≥rica. Resulta que Rusia fue la √ļnica parte que se tom√≥ en serio los acuerdos de Minsk. Y ha pagado un alto precio por ello.

Se podr√≠a pensar que Rusia deber√≠a haber aprendido la lecci√≥n de la forma en que se traicionaron descaradamente las promesas sobre la no expansi√≥n de la OTAN. Desde ‚Äúni una pulgada‚ÄĚ hacia el este hasta 1.000 millas hacia las fronteras de Rusia, la peligrosa confrontaci√≥n actual en Ucrania es una manifestaci√≥n de la traici√≥n sistem√°tica e implacable mostrada por Washington y sus secuaces de la OTAN.

La respuesta concertada a la intervención de Rusia en Ucrania, el reflejo de la guerra total, la avalancha de armas de Occidente, el sabotaje de los oleoductos Nord Stream y la disposición a escalar la violencia, todo ello indica que esta guerra estaba preparada de antemano.

El prepotente desprecio de las preocupaciones de seguridad estrat√©gica de Rusia y el rechazo de cualquier compromiso diplom√°tico se√Īalan que los poderes occidentales est√°n en pie de guerra desde el principio, preparados para saltar en cualquier momento.

Sin escr√ļpulo alguno, parece que las provocaciones aumentan gradualmente. Estados Unidos y sus aliados est√°n canalizando armas m√°s pesadas hacia Ucrania, que ahora pueden penetrar profundamente en territorio ruso. Esta semana hubo ataques con aviones no tripulados contra bases a√©reas situadas dentro de Rusia, hasta 600 kil√≥metros de la frontera con Ucrania. Uno de los objetivos en Ryazan est√° a solo 185 km de Mosc√ļ.

Y, sin embargo, los altos cargos de Washington de lengua bífida afirman que no están alentando al régimen de Kiev a llegar a una escalada. Y eso después de armar hasta los dientes con armas de largo alcance a un régimen desquiciado y que odia a Rusia.

Mosc√ļ est√° atrapada en una contradicci√≥n. Afirma que las potencias occidentales participan directamente en las hostilidades. Si ese es el caso, entonces podr√≠a ser que Rusia tomara medidas militares contra bienes occidentales. Si Mosc√ļ se abstiene, entonces parecer√° d√©bil.

Lo desconcertante es que el plan de guerra contra Rusia es evidentemente un concepto enquistado que trasciende a los actuales altos cargos políticos occidentales. Como revelan los comentarios de Merkel, la mentalidad de guerra en Occidente contra Rusia existe desde hace más de una década, si no más. Como describíamos en el editorial de la semana pasada, la agenda antirrusa en los Estados Unidos y su maquinaria de guerra de la OTAN se remontan al final de la Segunda Guerra Mundial.

Eso hace que los desaf√≠os de la pol√≠tica y la diplomacia sean a√ļn m√°s abrumadores, porque al parecer Estados Unidos y sus secuaces no son capaces de negociar y, en √ļltima instancia, tal vez no est√©n dispuestos a ello. Est√°n necesitados de guerra.

Fuente: https://strategic-culture.org/news/2022/12/09/merkel-spills-beans-how-us-and-nato-partners-planned-war-ukraine-against-russia/ Traducido del inglés para Rebelión por Marwan Pérez 

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