Militares entrenados por EU en 12 golpes de estado en África

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El cinturón de golpes de Estado en África atraviesa todo el continente, en una línea de seis países que se extiende de costa a costa a lo largo de más de 5.500 kilómetros y que se ha convertido en la franja de gobiernos militares más extensa del planeta, donde la democracia ha desaparecido y la diplomacia ha perdido su lugar y su estatus.

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Golpe militar en Níger

Responsible Statecraft -del Quincy Institute de EU- ha descubierto que al menos 20 oficiales africanos entrenados y asistidos por Estados Unidos han estado involucrados en 12 golpes de Estado en África Occidental y el Gran Sahel durante la llamada guerra contra el terrorismo. La lista incluye militares de Burkina Faso ( 2014, 2015 y dos veces en 2022 ); Chad (2021); Gambia  (2014); Guinea (2021); Malí (2012 , 2020, 2021); Mauritania (2008); y Níger (2023).

El hecho de que se haya llegado a creer que todos los conflictos se solucionan con la guerra y las tensiones económicas es apenas un testimonio de la pobreza antropológica de estos tiempos.

El golpe militar en Níger, en África Occidental, derribó el último dominó de una franja que va desde Guinea, en el oeste, hasta Sudán, en el este, países controlados por juntas militares que  llegaron al poder en los últimos dos años. El último líder en caer fue el de Níger, Mohamed Bazoum, un aliado de Estados Unidos.

La Unión Africana repudió la ola de golpes de Estado luego que en los últimos 18 meses fuerzas militares tomaron el poder en Malí, Chad, Guinea, Sudán, Burkina Faso y Níger. Varios de los golpes de Estado fueron encabezados por oficiales entrenados por Estados Unidos como parte de una creciente presencia militar de este país en esa región, en actividades terroristas bajo pretexto de realizar acciones contraterroristas.

Esta es una nueva forma de imperialismo que complementa la historia del colonialismo francés, afirma Brittany Meché, profesora asistente en Williams College. Algunos de los golpes de Estado fueron celebrados en las calles; esto indica que las revueltas armadas se volvieron el último recurso de las personas que están insatisfechas con unos Gobiernos que nos los representan de forma adecuada.

“El contexto que se crea entre la guerra contra el terrorismo liderada por EU y la fijación que la comunidad internacional en general tiene con la seguridad, pone en el centro las soluciones militares a los problemas políticos, por no decir que las privilegia”, señala Samar Al-Bulushi, en el sitio en Internet Africa Is a Country.

Con la sede del gobierno ardiendo de fondo, partidarios de los soldados amotinados se manifiestan en Niamey, Níger, el 27 de julio de 2023. (AP Foto/Fatahoulaye Hassane Midou)Achille Mbembé, investigador camerunés y profesor de Historia y Ciencias Políticas en la Universidad de Witwatersrand de Johannesburgo, cree que estos golpes de Estado son la expresión de un cambio importante. Señala que el ciclo histórico que comenzó tras la Segunda Guerra Mundial, que condujo a una descolonización incompleta, ha terminado.

“África está a punto de entrar en otro período de su historia, un periodo que será largo y que traerá enormes cambios. ¿Cuál será el resultado? Es muy difícil saberlo en este momento.

Mbembé indica que sin dudas, algunas de las decisiones tomadas por Francia tras la colonización han resultado desastrosas, a causa del papel desproporcionado desempeñado por el complejo militar y de seguridad francés, “que tiene una visión fobógena de África en la que ésta es percibida como un continente de riesgo, que presenta peligros tanto para sí misma como para sus vecinos europeos”.

Añade que este tropismo marcial ha conducido a opciones políticas desastrosas que sólo han beneficiado a las fuerzas del caos y la depredación. “Mucho más que el espantapájaros rojo ruso o chino, estas opciones son responsables de la derrota moral intelectual y política de Francia en África hoy en día”, asevera el camerunés.

“A largo plazo, la prioridad en África debe ser desmilitarizar todos los aspectos de la vida política, económica, social y cultural. Y para lograrlo, se debe invertir masivamente en la prevención de conflictos, en el fortalecimiento de las instituciones de mediación y en el diálogo cívico y constitucional. La democracia sostenible no arraigará con bazucazos”, indica Mbembé.

EU, entrenando golpistas

Al menos cinco líderes del golpe más reciente en Níger recibieron entrenamiento estadounidense. Ellos, a su vez, designaron a cinco miembros de las fuerzas de seguridad nigerinas entrenados por Estados Unidos para servir como gobernadores, según el Departamento de Estado. Cuando se le preguntó, el Departamento de Estado dijo que carece de la “capacidad” de proporcionar la información que posee.

Además de entrenar a militares golpistas en África, otros esfuerzos estadounidenses  también han fracasado. Por ejemplo, las tropas ucranianas entrenadas por EU y sus aliados tropezaron durante una contraofensiva largamente esperada  contra las fuerzas rusas, lo que generó dudas sobre la utilidad de la instrucción.

Asimismo, en 2021, un ejército afgano creado, entrenado y armado por Estados Unidos durante  20 años  se disolvió ante una ofensiva talibán. En 2015, un esfuerzo de 500 millones de dólares del Pentágono para entrenar y equipar a los rebeldes sirios, previsto  para producir 15.000 soldados, sumó solo unas pocas docenas antes de ser  descartado.

Un año antes, un ejército iraquí construido, entrenado y financiado (por una suma de al menos 25 mil millones de dólares) por Estados Unidos fue  derrotado  por las heterogéneas fuerzas del Estado Islámico.

El número total de amotinados entrenados por Estados Unidos en toda África desde el 11 de septiembre bien puede ser mucho mayor de lo que se conoce, pero el Departamento de Estado, que rastrea datos sobre los amotinados estadounidenses, no quiere o no puede proporcionarlos.

Oídos sordos

Elizabeth Shackelford, miembro principal del Consejo de Asuntos Globales de Chicago y autora principal del informe “Menos es más: una nueva estrategia para la asistencia de seguridad de Estados Unidos a África” -recientemente publicado-, señaló: “Si estamos entrenando a personas que están ejecutando golpes antidemocráticos, debemos hacer más preguntas sobre cómo y por qué sucede eso”.

“Si ni siquiera intentamos llegar al fondo de esto, somos parte del problema. Esto no debería estar sólo en nuestro radar, debería ser algo que rastreemos intencionalmente”, añadió. El grupo de investigación de Shackleford señala que la tendencia de EU a invertir dinero en ejércitos africanos abusivos en lugar de realizar inversiones a largo plazo para reforzar las instituciones democráticas, la buena gobernanza y el Estado de derecho, ha socavado objetivos estadounidenses más amplios.2021 en África: 6 golpes de Estado, 3 premios literarios y una variante del Covid-19

“La política estadounidense en África ha priorizado durante demasiado tiempo la seguridad a corto plazo en detrimento de la estabilidad a largo plazo al priorizar la prestación de asistencia militar y de seguridad”, escribe Shackelford en el nuevo informe del Consejo de Chicago.

Añade que “las asociaciones y la asistencia militar con países antiliberales y antidemocráticos han aportado pocas mejoras sostenibles en materia de seguridad, o ninguna, y en muchos casos han provocado mayor inestabilidad y violencia al desarrollar la capacidad de fuerzas de seguridad abusivas.

 

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista senior del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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