Dic 31 2012
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Ciencia y Tecnolog铆aSociedad

Reflexi贸n necesaria: el clima y la historia

clima1Inmediatamente despu茅s de la s煤per tormenta Sandy que devast贸 la costa atl谩ntica de EEUU, la antrop贸loga Shirley J. Fiske, profesora de la Universidad de Maryland, dirigi贸 una carta abierta a los candidatos presidenciales record谩ndoles que son este tipo de cosas las que tenemos que esperar聽 con el calentamiento global y les llama a poner de vuelta el cambio clim谩tico en la agenda pol铆tica.
| NIEVES y MIRO FUENZALIDA.*

 

Hasta no hace mucho los 聽que se dedican a las cuestiones hist贸ricas o pol铆ticas hablaban de las consecuencias del fin de la guerra fr铆a y la desintegraci贸n de la Uni贸n Sovi茅tica. Hoy, como dice el historiador contempor谩neo Chakrabarty (The Climate of History: Four Thesis) de lo que se habla es de los procesos de globalizaci贸n y el calentamiento global y su significado en la comprensi贸n del mundo y la historia.

 

聽Si aceptamos la explicaci贸n antropog茅nica del presente cambio clim谩tico 鈥攜 lo cierto es que 聽no hay raz贸n para no hacerlo鈥 la vieja distinci贸n tradicional entre historia natural e historia humana tendr谩 que dejarse de lado. La idea del 聽humanismo modernista de que solo podemos tener conocimiento propio de las instituciones pol铆ticas y civiles que nosotros mismos creamos 聽ha sido parte del bagaje com煤n de los dos 煤ltimos siglos.

 

La naturaleza no tiene interior, por tanto los hechos que en ella ocurren son so 隆lo eso, meros eventos, actos sin agentes. La historia propiamente tal, en cambio, es la historia de los asuntos humanos y la labor del historiador es la de imaginar los pensamientos de los agentes que ejecutan las acciones sociales. Que una acci贸n humana sea聽 hist贸rica o no depende de que es lo que la determina. Los impulsos y聽 los apetitos son parte de nuestra naturaleza animal y no de inter茅s para el historiador. Su preocupaci贸n son las costumbres sociales que el ser humano crea con su propio 聽pensamiento porque ellas son las que mediatizan y satisfacen 聽los apetitos.

 

Solo la historia de la construcci贸n social del cuerpo, y no la historia del cuerpo como tal, puede ser estudiada. No hay necesidad de mezclar las dos. A trav茅s de todo el siglo XX, incluyendo el marxismo y los historiadores m谩s materialistas, se contin煤a justificando la separaci贸n de la historia humana de la historia natural. El ambiente cambia, pero tan lentamente que la historia de la relacion del ser humano con el medio natural aparece como algo casi intemporal, como un trasfondo pasivo y silencioso a las narrativas hist贸ricas que no juega ning煤n papel activo en el moldeamiento de las acciones humanas, a pesar de los esfuerzos que Fernando Braudel hizo en su obra Mediterr谩neo para cambiar la conversaci贸n.

 

Cambio de perspectva
clima2La climatolog铆a contempor谩nea 聽ha empezado a presentar una imagen bien diferente en los 煤ltimos a帽os. El calentamiento global nos ha obligado a reconocer que el clima y el ambiente natural pueden alcanzar un punto critico en donde lo que aparece como un aparente 聽trasfondo intemporal para la acci贸n humana puede, de pronto, transformarse as铆 mismo con tal rapidez que solo puede acarrear聽 consecuencias sociales devastadoras.

 

La historia natural y la historia humana, nota Chakrabarty,聽 presentan una visi贸n 聽del ser humano bastante diferente. Para esta 煤ltima,聽 el punto de partida es el agente humano. La primera, en cambio, propone la agencia biol贸gica. El hombre antes que ser africano, cristiano o consumidor es una entidad biol贸gica. Y no hay momento en la historia en que no lo haya sido. Pero, los teoricos que escriben sobre la actual crisis clim谩tica van m谩s all谩 al afirmar que el ser humano hist贸ricamente ha llegado a ser algo mucho m谩s聽 que un simple agente biol贸gico.

 

Desde la revoluci贸n industrial es una fuerza geol贸gica, individual y colectiva, capaz de cambiar los procesos f铆sicos m谩s b谩sicos de la Tierra como la qu铆mica de la atm贸sfera, por ejemplo. No un mero agente natural, sino un verdadero agente geol贸gico con una fuerza similar a la fuerza que en otros tiempos causo extinciones masivas. Si hay alguna duda solo miremos la actual perdida de la diversidad de especies cuya intensidad es similar a la que ocurri贸 65 millones de a帽os atr谩s聽 cuando desaparecieron los dinosaurios.

 

驴Estamos al final del Pleistoceno? Algunos cient铆ficos dicen que s铆 y llaman 聽a reconocer el comienzo de una nueva era geol贸gica. Paul Crutzen y Eugene聽 Stoermet, 聽Premios Nobel en qu铆mica, dicen que debido al impacto global 聽de la actividad humana en la Tierra y la atm贸sfera聽ser铆a m谩s apropiado enfatizar el papel que聽 la especie humana tiene hoy en聽 la geolog铆a y ecolog铆a y llamar a la 茅poca geol贸gica actual 鈥淎ntropoceno鈥 que, dicen, empez贸 en el siglo XVIII 聽de acuerdo a los an谩lisis del hielo polar que es cuando comienza la 聽concentraci贸n global de di贸xido de carb贸n y metano debido a la invenci贸n del motor a vapor y el desarrollo del capitalismo industrial.

 

En 2008 la Sociedad Geol贸gica de Am茅rica reconoce la nueva definici贸n y fecha del antropoceno para esta 聽nueva era.聽 Es el momento en que la geolog铆a se enlaza con la historia, oblig谩ndonos a confrontar los resultados de nuestras acciones.

 

Los ge贸logos y climat贸logos, dice Chacrabarty, pueden darnos una explicaci贸n de por qu茅 el actual calentamiento planetario es distinto de los que han ocurrido previamente. La crisis que se nos viene encima solo podemos comprenderla si 聽nos damos a la tarea de imaginar sus consecuencias. La crisis climatologica esta aqu铆 y puede que exista mas all谩 del capitalismo como parte de la vida del planeta. Es cierto que el cambio clim谩tico tiene que ver profundamente con el capitalismo. Pero, una cr铆tica que solo se centre en el capitalismo no es suficiente.

 

Una larga mirada
clima3Seg煤n Chakrabarty la 煤nica manera de entenderla es mirar el desarrollo 聽humano como parte de la historia de la vida de este planeta. Una larga mirada hacia las profundidades de la 聽historia para comprendernos como especie y asegurarnos un futuro. Si as铆 lo hacemos la amenaza del calentamiento global se nos revela no como una amenaza a la geolog铆a del planeta, sino a las condiciones biol贸gicas y geol贸gicas que permiten la sobrevivencia de la vida humana tal como se desarroll贸 en el pleistoceno.聽 Ubicar hist贸ricamente la crisis del cambio clim谩tico requiere, por tanto, de la uni贸n de estas dos diferentes actitudes intelectuales聽 que tradicionalmente se han mirado con bastante desconfianza.

 

En un influyente ensayo de 1995, World History in a Global Age, los autores dicen, por ejemplo, que la humanidad ya no es solo una especie o una condici贸n natural. Por primera vez, afirman, los humanos, colectivamente, nos hemos constituidos a nosotros mismos y adquirido la 聽responsabilidad聽 de nuestras vidas.

 

Los cient铆ficos que favorecen la idea del antropoceno, en cambio, est谩n diciendo algo muy diferente. Para ellos, los humanos, al adquirir el estatus de fuerza geol贸gica, se han transformado en una condici贸n natural.

 

Si la revoluci贸n industrial es la que nos meti贸 en el problema 驴porque molestarnos con la historia profunda o con el concepto biol贸gico de especie? La narrativa del capitalismo y su cr铆tica provee el marco suficiente para comprender y transformar la situaci贸n actual. Los altos niveles de consumo energ茅tico del capitalismo y socialismo industrial聽ciertamente crearon 聽y ciertamente luego profundizaron 聽la crisis ecol贸gica. Pero,聽 lo que no se puede ignorar, dice Chacrabarty, es que la crisis actual tambi茅n ha hecho visible聽 otras condiciones necesarias para la existencia de la vida聽 humana que no tienen conexi贸n con la l贸gica capitalista o socialista. Ellas est谩n conectadas con la historia geol贸gica聽 y biol贸gica de este planeta, de c贸mo聽 diferentes formas de vida se conectan unas con otras y como la extinci贸n masiva de una especie es una amenaza para otra.

 

Los hechos son son figuras aisladas
Miremos solo el origen de聽 la agricultura, 10.000 a帽os 聽atr谩s. 脡sta, la verdad de las cosas, no fue la simple expresi贸n de una creaci贸n humana. Fue posible, como hoy sabemos, por ciertos cambios en el di贸xido de carbono en la atm贸sfera, por 聽una cierta estabilidad clim谩tica y por 聽un聽 aumento de temperatura que se dieron聽al final del pleistoceno independientemente del control humano, que hicieron posible el crecimiento de pasto (trigo y barley).

 

El fin de la Era del Hielo fue el resultado del cambio de la relacion orbital entre la Tierra y el Sol. Sin este largo verano en la historia del planeta聽 la agricultura y la industria no hubieran sido posibles. Esto significa que cualquier聽conjunto de valores o proyectos econ贸micos y tecnol贸gicos que elijamos no pueden correr el riesgo de desestabilizar las condiciones que funcionan como par谩metros de la existencia humana. Ellas 聽han permanecido estables聽lo suficiente para transformarnos en la especie dominante. clima4El problema es que ahora nos hemos transformado en un agente geol贸gico que empieza a modificar catastr贸ficamente los par谩metros que mantienen las condiciones de nuestra existencia.

 

El aumento de la temperatura promedio del planeta, de la acidez y de los 聽niveles del oc茅ano, junto con 聽la destrucci贸n de la cadena alimenticia, van en contra de nuestros intereses. La especie humana, como especie, depende de otras especies y ciertamente es parte de la historia natural.

 

Seria imposible entender el calentamiento global sin considerar lo que los cient铆ficos contempor谩neos vienen diciendo. Pero, nuestra ca铆da en el antropoceno no puede divorciarse tampoco de la historia del capitalismo. Sin la historia del industrialismo moderno el antropoceno no hubiese sido posible.

 

驴C贸mo reconciliamos estas dos perspectivas?
聽El bi贸logo Edward O. Wilson cree que como mejor podemos servir nuestro futuro colectivo es a trav茅s de nuestra autocomprensi贸n como especie. El problema es qu茅 entendemos 聽por el concepto intelectual de 聽鈥渆specie鈥; como humanos, nunca nos experimentamos como tal. E, incluso, el concepto mismo de humanidad es problem谩tico. La noci贸n de la humanidad, la de un sujeto humano global, la de un nosotros, seg煤n los cr铆ticos, es una ficci贸n por que nos presenta聽 actores pol铆ticos sin tensiones, contradicciones o conflictos聽 internos que niega la heterogeneidad y el antagonismo radical que configura a todo sujeto pol铆tico real. El nosotros siempre se contrapone a otros.

 

Como nota Chacrabarty esta desconstruccion cr铆tica es 煤til cuando tratamos con formaciones de dominaci贸n nacional o global. Pero no para tratar con la crisis del calentamiento global. 聽Es posible que no nos percibamos como agentes geol贸gicos, pero a nivel de especie 聽lo somos. Y sin este conocimiento, que desaf铆a la comprensi贸n hist贸rica, no es posible encontrarle sentido a la crisis que nos afecta a todos.

 

El capitalismo, sin lugar a dudas, aumentara la desigualdad y, por alg煤n tiempo, algunos lo har谩n mejor a expensas de otros. La crisis, sin embargo, es m谩s grande que el capitalismo. Aqu铆, a diferencia de las crisis capitalistas, no hay salvavidas para los ricos ni para los privilegiados. El cambio clim谩tico nos obliga a hablar de colectividad humana,聽 a apuntar a una figura de lo universal que surge de una cat谩strofe global com煤n. El fin del capitalismo, tal como lo conocemos, es una condici贸n necesaria para confrontar la crisis鈥 pero 驴es suficiente?
鈥斺
* Escritores, docentes; residen en Canad谩.

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    2 Coment谩rios - A帽adir comentario

    Comentarios

    1. juanzeniack
      2 enero 2013 17:04

      驴Creemos que el consumo desaforado convertir谩 la Tierra en un desierto?
      No, cuando la biosfera no d茅 m谩s de s铆, plantear谩 una reducci贸n dr谩stica de las unidades humanas: sequ铆as, hambruna, inviernos muy cortos y fr铆os, veranos eternos y calurosos, epidemias, . lluvias torrenciales que estropear谩n las cosechas, etc.
      Cuando necesite reducir 2/3 partes de los seres humanos lo har谩 y el reequilibrio se establecer谩.
      Seremos un manto de abono que los animales oportunistas y la vegetaci贸n usar谩 para recobrar terreno.
      Para la Naturaleza no hay tragedia, ya que cada ser vivo de hoy es el abono del futuro.

    2. Carlos B谩ez Lecourt
      3 enero 2013 13:47

      El antropoceno, respecto a la historia de la Tierra, es menos que un segundo y ha logrado, durante este minim铆simo lapso, cambios que lo han dejado como la especie dominante. Hay que pensar que todo esto estar铆a basado constantes que permitieron la aparici贸n de los mam铆feros como ser铆an: la relaci贸n ox铆geno/nitr贸geno (21%); la proporci贸n de CO2 en la atm贸sfera; el rango de t掳 m谩xima y m铆nima de 100掳C (siberia y sahara) y otras. Todo esto me hace pensar que cualquier modificaci贸n importante podr铆a ser catastr贸fico, para lo cual los poderosos ya tienen su soluci贸n: poblar otros planetas, ya lo hicieron con 茅xito cuando conquistaron Am茅rica.