Jul 31 2012
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Película de la semana

Con alas de otro mundo

RW
Esta producción da imágenes a una Cita con ángeles, dejando en claro que ni Aníbal Ortiz Pozo ni Silvio Rodríguez (responsables originarios y finales del mismo) se han vestido de ángeles para proponer la cita; ambos son —o deberían serlo— vastamente conocidos aquí y allá nomás fuere por la carnalidad e intencionalidad de sus trabajos; más nombrado quizá Silvio Rodríguez por los caminos del mundo: es que la canción suele ocupar lugares a los que a la otra poesía, la de la pintura, todavía le es complejo llegar.

 

Canción de ángeles, valga la precisión para no espantar buenas conciencias, la escribió y musicalizó Rodríguez para su último álbum en afirmación de amor a su hija que acababa de parirle un nieto (sirva lo dicho para dejar sentado que “esos revolucionarios de Cuba” tienen corazón —y como pide el sub Marcos “abajo y a la izquierda”.

 

Es un poema que se extiende por casi los siete minutos y algo que dura el vídeo.

 

Escuchada la canción por Ortiz Pozo nació la necesidad de unir ambas manifestaciones de arte, y con ella el propósito, quién sabe, de decir que no todo se ha perdido, que hay quienes vienen a entregar su corazón —como quiso que siempre se hiciera Fito Páez y lo cantó Mercedes Sosa.

 

Así que manos a la obra porque la obra estaba —la obra nunca no está cuando hablamos de artistas en serio— y Altazor a.c., Centro latinoamericano de Arte y diseño de Caracas —según un concepto de Ortiz Pozo— y fotografiado, diseñado y editado por Emir Ramírez logró el resto: una obra perdurable que no necesitó remedar la falta de nobleza de los “vídeo-clips” en boga para que inevitablemente se entregue el corazón.

 

Y se entregue, podría decirse, a la luz. Entregar el corazón es un acto de amor, y no olvidemos que el amor —bajo el mandato de la inteligencia hecha voluntad, dicen los adeptos a ciertas doctrinas— es la más poderosa manifestación de la bondad del ser humano, su pasaje a trascender.

 

Bien puede esta Cita con ángeles ser una respuesta a lo que el mismo Ortiz Pozo escribiera:

 

“A dos años del inicio de segunda década del siglo XXI, en curso, cuando la humanidad se conmueve e indigna con sombríos acontecimientos, que si bien es cierto, no son nada nuevo, lo parecen, porque mutan y se recomponen para permanecer en nuestras vidas.
“Las denuncias en los encuentros y foros mundiales sociales más progresistas, o de izquierda, han quedado reducidos a una inocua y solitaria caja de lamentos que el tiempo silencia.”

 

(El texto entrecomillado pertenece a Ortiz Pozo, y el artículo completo puede leerse en Sur y Sur).

 

En fin, la cita se lleva a cabo en dos lugares:
Vimeo y
YouTube

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