Sep 7 2014
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CulturaSociedad

La guerra, ¿fenómeno natural o enfermedad?

Vivimos en un momento particularmente peligroso, un momento en el que autoengaño es un tema cada vez más actual. El Planeta mismo enfrenta una amenaza desconocida en otros tiempos, su destrucción total.
Ya se trate de una muerte rápida, causada por una guerra nuclear y sus catastróficas consecuencias, o de una muerte ecológica lenta a raíz de la destrucción inexorable de los bosques, la tierra fértil y el agua potable, la tendencia del hombre a engañarse a si mismo desempeñará un rol importante en esta aniquilación.
Hace algunos años hemos leído en un documento onusiano de una reconocida autoridad en la materia que nos llamo poderosamente la atención , el mismo nos decía que en los últimos 5.500 años de historia documentada han habido 14.513 guerras, que han costado 1.240 millones de vidas y han permitido tan solo 292 años de paz discontinua.

El 30 de julio de 1932 , Albert Einstein escribía a Sigmund Freud una carta en la cual le decía ” ! He aquí el problema! … ¿hay algún medio de librar la humanidad de la amenaza de guerra? ..Todo el mundo sabe, que frente al avance de las ciencias modernas, el problema se ha transformado en una cuestión de vida o de muerte para nuestra civilización. No obstante y pese a todos los esfuerzos desplegado, toda tentativa de solución, se ha saldado en un lamentable fracaso”… a la vez que explicaba ” que la solución mas simple seria el establecimiento de un órgano legislativo y judicial, para solucionar los conflictos que puedan surgir entre las naciones «… y agrega: “pero hoy me parece imposible introducir el “Poder y el Derecho” juntos en una organización supranacional de este género en razón de la “sed de poder ” que anima las clases dirigentes de todos los países que logran con estas pulseadas, poner las mayorías al servicio de sus ambiciones ”

Pidiéndole a Sigmund Freud de explicar la causa real de ” este enigma que solo un experto en la ciencia de los instintos humanos pueden resolver”.

Sigmund Freud recibió la carta con cierto desconcierto por el contenido de la misma… No obstante la respuesta no se hizo esperar y desde Viena en Setiembre del mismo año escribía a Einstein en estos términos ” yo estoy algo sorprendido y a la vez me siento impotente” , pero sobre todo fundamentalmente pesimista … Y más bien que de hablar de relaciones de “poder y derecho” es mejor tratar las relaciones entre “derecho y violencia»… Pero la historia del mundo está basada sobre las guerras, al interior de grupos, ciudades, países, razas, tribus y reinados”

La carta de Freud destaca el pesimismo reinante y ampliamente justificado, ya que era el periodo de la gran depresión mundial, donde millones de desempleados de América, Alemania, Francia deambulaban en las calles condenados por la miseria y el hambre. En la cual los nacionalismos exacerban su poder y los riesgos de odio y destrucción eran visibles.siria matanza

Han pasado más de ochenta años de estos hechos y el denuedo manifestado por aquellos hombres de ciencias frente a la guerra, sin embargo la humanidad sigue empantanada en las aventuras belicistas de alucinados Generales del Pentágono y la OTAN que alumbran la llama inextinguible de una nueva conflagración que inflamara nuevamente las puertas de Europa.

La estrategia militar es solo una parte de un proceso más vasto: la estrategia político militar del estado. Se la puede definir como el modo elegido por las clases dominantes de dicha sociedad para la realización de sus objetivos de política exterior en este periodo histórico, incluyendo la elección de formas y métodos de acción a nivel internacional empleo de medios económicos, políticos psicológicos y militares.
Este dramático contraste entre la teoría y la práctica, entre el derecho y la vida cotidiana, no puede superarse tan solo mediante gestión de los aparatos estatales y los organismos internacionales.
En estos momentos de incertidumbre se requiere la participación de las ciudadanías, de sus movimientos sociales y partidos políticos, tanto en los espacios nacionales como en el escenario mundial a fin de realizar las promesas contenidas en las declaraciones y convenciones internacionales y regionales en materia de derechos humanos y de autodeterminación de los pueblos.
La pesadilla de la historia escrita por las hordas de marines, que decretan unilateralmente el estado de guerra permanente es la réplica de una de las primeras actividades sociales de la especie humana que… sin duda será la última.

*Miembro de la Plataforma Descam Ginebra y del Consejo de Redacción del Hebdolatino

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