Ago 6 2012
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OpiniónPolítica

Venezuela: hora de pensar en Siria

Comenzaremos por referirnos a la situaci√≥n de Siria, ya que no es posible verla sin pensar en la situaci√≥n venezolana actual y los planes que acarician el imperialismo y la burgues√≠a de cara al futuro en nuestra naci√≥n. Lo primero que tenemos que considerar es el hecho de que nos enfrentamos a un enemigo formidable del cual se puede esperar cualquier cosa. Aqu√≠ no vale hacerse ilusiones de ning√ļn tipo y comprender que lo sensato es esperar acciones intervencionistas y violentas en grado impredecible.| N√ČSTOR FRANCIA.*

 

¬ŅCu√°ndo? Miente quien diga saberlo y, viendo las realidades act√ļales, ni siquiera podemos afirmar que se trata de una fatalidad, una consecuencia inevitable, pero s√≠ que es de una probabilidad para nada despreciable y, por tanto, que debemos prepararnos material y espiritualmente para una salida m√°s o menos cruenta en este enfrentamiento hist√≥rico.

 

Cuando aludimos la potencia del imperio y la burguesía no nos referimos tan solo a su poderío militar gigantescamente desproporcionado, sino además a su dominio político y cultural.

 

En lo cultural, vemos, por ejemplo, como un negocio mega-millonario y cada vez más inmerso en la lógica capitalista, las Olimpiadas, se convierte en la gran preocupación de todos nosotros y en el centro de atención mediática de prácticamente toda la Humanidad. Claro, el deporte es hermoso, con mucho de arte. Pero muy pocos denuncian sus miserias, que aumentan sin cesar en la medida en que esta actividad se convierte cada día más y más en otra mercancía del capitalismo global.

 

En lo pol√≠tico, el gran poder imperial queda de bulto en la m√°s reciente y totalmente desequilibrada resoluci√≥n de la Asamblea General de la ONU sobre Siria. Esta decisi√≥n contraria a la soberan√≠a de los pa√≠ses y los pueblos, que en la pr√°ctica condena al gobierno de Bachar al Asad y es absolutorio de los desmanes de las fuerzas terroristas ‚ÄĒy en buena parte invasoras‚ÄĒ de la oposici√≥n siria, fue aprobada con el apoyo de 133 pa√≠ses, incluidos la mayor√≠a de naciones latinoamericanas, 12 en contra y 31 abstenciones, y recibi√≥ el voto afirmativo de los pa√≠ses del Mercosur (Brasil, Argentina y Uruguay), exceptuando a Venezuela y, por supuesto, de casi todos los pa√≠ses de la Unasur, salvando los casos de nuestro pa√≠s, y de Bolivia y Ecuador. Esto habla del gran poder pol√≠tico que mantiene el Imperio, a pesar de su crisis y sus dificultades.

 

La posici√≥n justa en ese sentido la sostuvieron pa√≠ses como Rusia, China, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Venezuela. Porque aqu√≠ no se trata de un juicio en torno a las caracter√≠sticas del gobierno de al Asad, sino de la defensa de la autodeterminaci√≥n de los pueblos y de la oposici√≥n a las pol√≠ticas hegem√≥nicas de Estados Unidos y sus aliados mundiales y, en √ļltima instancia, de la preservaci√≥n de la paz mundial y de la vida del pueblo sirio.

 

En ese sentido, el embajador de Venezuela ante la ONU, Jorge Valero (izq.), dijo que la resoluci√≥n no es objetiva y constituye una intervenci√≥n en los asuntos internos de un estado soberano e independiente, y lament√≥ que el texto describa una larga lista de violaciones de derechos humanos atribuidas al gobierno de Siria pero ‚Äúminimice u oculte los cr√≠menes cometidos por los grupos terroristas y por la oposici√≥n armada‚ÄĚ. En cuanto a la abortada misi√≥n de Kofi Annan, Valero afirm√≥ que ‚ÄúLos guerreristas y los que apuestan por la intervenci√≥n militar sabotearon sus gestiones de paz‚ÄĚ.

 

Una muy buena descripción de la real situación en Siria la ha hecho el analista estadounidense James Petras, a propósito de los actuales combates en Alepo:
‚ÄúEntre los cientos de capturados terroristas, la gran mayor√≠a son extranjeros, vienen de Arabia Saudita, de Pakist√°n, de Afganist√°n, de √Āfrica del Norte y de Libia donde cometieron muchas atrocidades. Entonces, son personas de afuera de Alepo que entran a Alepo, aterrorizan a la poblaci√≥n forzando a miles de personas a salir y tienen nacionalidades extranjeras. Es decir, son terroristas internacionales financiados en parte por Arabia, por Qatar y otros pa√≠ses del Golfo que son dictaduras‚Ķ

¬ęTenemos que decir que la guerra en Siria, como podremos ilustrar con el caso de Alepo, es producto de una intervenci√≥n imperialista utilizando los terroristas isl√°micos en gran parte y causando la destrucci√≥n (‚Ķ) utilizan esta destrucci√≥n, fomentada por los terroristas, como pretexto para gritar ‚Äėcrisis humanitaria‚Äô y pedir mayor intervenci√≥n imperialista. Esos son los dos aspectos.

¬ęEl primero es que los terroristas infiltran la ciudad, causan el caos, y con su terrorismo, la salida, la fuga del pueblo sirio. Y desde afuera, entonces, los pa√≠ses europeos y del Golfo utilizan este terrorismo y sus consecuencias como bandera para mayor intervenci√≥n imperial‚ÄĚ.

 

¬ŅY porque decimos que los venezolanos debemos vernos en ese espejo? Porque existen poderosos factores en el imperio que abogan por un endurecimiento de las pol√≠ticas de Estados Unidos contra Venezuela, lo cual no ser√≠a sino el pre√°mbulo de una intervenci√≥n militar directa o indirecta. No son factores secundarios, tienen mucho poder y est√°n representados por la candidatura de Mitt Romney que es vocera de esos factores poderosos. A pesar de todo lo que hace Obama para financiar y apoyar a los oligarcas venezolanos, esta derecha ultra radical lo considera aun d√©bil y est√° muy activa en medios y c√≠rculos pol√≠ticos del pa√≠s del Norte.

 

Por ejemplo, este fin de semana en El Nuevo Herald, de Miami, aparece un artículo de Jaime Suchlicki, editor del Cuban Affairs Journal, y quien dirige el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami, titulado Venezuela una amenaza a la seguridad de EEUU, donde se afirma:
‚ÄúEn los √ļltimos a√Īos, la pol√≠tica americana [estadounidense] ha ignorado, o suavemente criticado, a Ch√°vez por su pol√≠tica y actividades. Este mecanismo ya no es viable o prudente. EEUU necesita desarrollar una pol√≠tica que debilite al r√©gimen de Ch√°vez, organice a la oposici√≥n y acelere el fin de su mandato.
¬ęEs necesario vigilar y denunciar las actividades entre Ir√°n y Venezuela, y la intromisi√≥n de Ch√°vez en Colombia, para obtener apoyo internacional para la pol√≠tica americana hacia la regi√≥n‚Ķ
¬ęEEUU tambi√©n puede debilitar el r√©gimen de Ch√°vez, el de Rusia, Ir√°n y los de otros pa√≠ses, con una pol√≠tica sistem√°tica que baje el precio mundial del petr√≥leo‚ÄĚ.

 

Véanse tres aspectos de este fragmento: por una parte se habla de que Estados Unidos debe debilitar a Chávez, organizar la oposición y acelerar el fin del mandato de Chávez
¬ŅSe parece esto o no a lo que se hace hoy en Siria?
Luego se refiere a obtener apoyo internacional para la política de Estados Unidos en la región
¬ŅEs descabellado pensar que somos candidatos a una resoluci√≥n condenatoria futura de la ONU?
Y, finalmente, se recomienda una política sistemática que baje el precio mundial del petróleo.

 

Se trata de la hoja de ruta de la ultra derecha para los halcones de Estados Unidos y las oligarquías internacionales cómplices.

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Entretanto, en Venezuela los congéneres de esa ultraderecha se siguen preparando para convertir las elecciones del 7 de octubre en un elemento más de radicalización de los planes conspiradores, y han aumentado y profundizado sus ataques contra el CNE. En ese sentido, Fausto Masó escribe:
‚Äú¬ŅVale la pena darle legitimidad a una comedia, la de la supuesta neutralidad del CNE, para someterse a una reglamentaci√≥n injusta?, ¬Ņo esto representa ceder ante una falsa legalidad?
¬ęNo es f√°cil responder a estas preguntas. Quiz√° por razones pol√≠ticas se justificaba firmar en el CNE el acuerdo sobre el reconocimiento del resultado electoral del 7 de octubre, pero nada aconseja que Capriles se quite la famosa gorrita, ya basta de darle legitimidad al brazo armado electoral del chavismo, el CNE‚Ķ
¬ęLa gorrita de Capriles representa una protesta contra un ventajismo que le est√° quitando el car√°cter de democr√°ticas a estas elecciones‚ĶVotemos aunque lluevan ra√≠les de punta, pero denunciando a gritos que rara vez en Am√©rica Latina se han celebrado elecciones tan desiguales‚ÄĚ.

 

Por su parte, el ex ministro de propaganda de Caldera, Fernando Ega√Īa, habla de
‚Äú‚Ķla misma burla electoral que se viene repitiendo desde por lo menos el 2003, a√Īo en que la satrap√≠a le termin√≥ de poner la mano al CNE, sin que luego la aflojara sino al contrario la apretara. Y cada vez con m√°s fuerza‚Ķ en realidad se pierde un tanto el tiempo con las diatribas dirigidas al ‚Äúpoder electoral‚ÄĚ, porque √©ste lo que hace es cumplir las √≥rdenes del se√Īor Ch√°vez y de aquellos de sus colaboradores que teledirigen el ‚Äėarbitro comicial‚Äô‚Ķ no se entiende bien que expertos de la oposici√≥n pol√≠tica quiebren algunas lanzas a favor del CNE, al tiempo que lancen cr√≠ticas a los cr√≠ticos del CNE. Este CNE es indefendible a la luz de los principios constitucionales que deber√≠an pautar su funcionamiento‚ÄĚ.

 

Oswaldo Alvarez Paz se suma a la diatriba:
‚ÄúEn el Alto Gobierno hay la convicci√≥n de que el CNE, la joya de la corona para el gobierno, independientemente de los resultados, proclamar√° el triunfo de su candidato. Cualquier reacci√≥n en contrario, as√≠ sea con las actas de todas las mesas en la mano, ser√° denunciado como subversivo intento para crear inestabilidad. Tratan de convencer especialmente a las fuerzas armadas, sobre la necesidad de cerrar filas ciegamente al lado de las cuatro diosas del Olimpo que integran el organismo‚ÄĚ.

 

Tambi√©n interviene otro radical de la derecha, Diego Arria: ‚ÄúYo sigo viendo al Consejo Electoral como el Ministerio de Elecciones del se√Īor Hugo Ch√°vez, no es un verdadero arbitro, es un organismo tecnol√≥gicamente muy sofisticado que tiene una gran capacidad de intimidar al elector‚ÄĚ.

 

Rafael Poleo no deja de incidir, una vez m√°s, en las contradicciones existentes entre los ‚Äúelectoralistas‚ÄĚ de la oposici√≥n y los radicales de ese sector. Poleo asegur√≥ ayer, en su columna¬†Corto y Profundo¬†de El Nuevo Pa√≠s¬†que un grupo de profesionales y t√©cnicos electorales ‚Äúadictos‚ÄĚ a Teodoro Petkoff considera que ‚Äúel fraude es imposible porque el Comando Venezuela est√° en capacidad de impedirlo, para lo cual cuenta con testigos en cada mesa y otros recursos‚ÄĚ, y lo contrasta con un segundo grupo, entre los que se incluye, que solicita medidas para impedir el fraude que ven inminente.

 

Del primer grupo, que dice est√° reunido en el Grupo La Colina, afirma:
‚ÄúLo mejor que se dice de ellos es que tratan de impedir que la sensaci√≥n de que ser√°n estafados aleje de las urnas a electores de oposici√≥n. Lo peor que se dice de ellos es que sus posiciones suelen coincidir con las grandes l√≠neas estrat√©gicas de Jos√© Vicente Rangel, cerebro pol√≠tico del r√©gimen‚ÄĚ. Y del segundo grupo, entre los que incluye al general Carlos Pe√Īaloza, que hemos citado otras veces como un importante vocero de los radicales, y al ‚Äúexperto electoral‚ÄĚ Erik Ekvall, dice Poleo:
‚ÄúLo mejor que se dice de ellos es que son gente experimentada y alerta que ha presentado razones t√©cnicas para sostener su posici√≥n. Lo peor que se dice de ellos es que son golpistas‚ÄĚ.

 

Pero estas contradicciones son solo de apreciación del momento. Como hemos dicho, el primer grupo no es democrático, simplemente no ve condiciones ni objetivas ni subjetivas para lanzarse a la aventura en este momento. El segundo grupo cree que no existe camino electoral contra Chávez, y que las condiciones hay que crearlas acelerando la desestabilización.

 

Nos ha llegado, v√≠a correo electr√≥nico, un an√°lisis electoral que ha sido elaborado por Pol√≠tica Am√©rica Group y DatinCorp, sobre fortalezas y debilidades de cada candidatura, que no deja de ser interesante. Pero por razones de espacio lo comentaremos ma√Īana.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Periodista

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