Ha transcurrido poco más de un mes desde que iniciaron las movilizaciones en Bolivia,. Lo que comenzó con demandas sectoriales específicas —como el reclamo del sector transporte por la pésima calidad del combustible, la exigencia obrera de un incremento salarial y el pedido popular de una reducción de sueldos a los legisladores— escaló rápidamente a una crisis de gobernabilidad sistémica. Los sectores movilizados radicalizaron su postura, exigiendo de manera unánime la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva apenas un semestre en el poder,
El gobierno dispuso la ejecución del Plan “Delta Ñ” para detener al expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, y trasladarlo al aeropuerto de Viru Viru en Santa Cruz y llevarlo a Buenos Aires o Lima y luego a los Estados Unidos, reveló una fuente, que prefiere guardar anonimato, para resguardar su vida, según Radio Kausachun Coca y mensajes en las redes sociales.La información establece que “tienen sembrados” en el trópico de Cochabamba a personal de inteligencia y que están al mando del coronel Edson Rojas y del mayor de apellido Ayala, para que procedan con la ilegal detención del exmandatario .
De acuerdo a la fuente, una vez que se ejecute la detención del expresidente Morales, se dispondrá de inmediato un estado de excepción para evitar cualquier otra medida de presión en el país, el desbloqueo con violencia de las carreteras, detención de dirigentes, entre otros.
Gobierno para los ricos
Si bien es fundamental comprender las causas del conflicto, también se debe dimensionar sus efectos devastadores en la economía. El cerco a La Paz provocó desabastecimiento de alimentos generando inflación: ver que un pollo es comercializado por encima de los Bs 100 es el crudo reflejo de una economía asfixiada que afecta principalmente a la población más vulnerable. A nivel macroeconómico, se estima que el país acumula pérdidas superiores a los 2.000 millones de dólares (cerca del 4% del PIB), mermando una producción nacional ya golpeada por la falta de divisas y destruyendo las cadenas de suministro e industria., señala el economista Ángel Rafael Surco Chuquimia .

Con medidas contrarias a las prometidas, el gobierno de Rodrigo Paz dinamitó las promesas y esperanzas de los sectores populares que electoralmente lo apoyaron Sorprendió con medidas que protegían el patrimonio de las grandes fortunas, emitió Decretos Supremos ilegales y sin consenso que ponían en peligro las riquezas naturales, las empresas estatales y la propiedad de la tierra, aparecieron denuncias escandalosas de corrupción y lo peor, la adquisición de combustible con sobreprecios y en mal estado.
El gradualismo en la aplicación de las medidas neoliberales y la lentitud para imponer el estado de sitio, son las principales diferencias en el bloque dominante. Pese a ello, por afinidad de sus intereses de clase, el apoyo al gobierno en la asamblea, en las instancias judiciales y en las instituciones empresariales será permanente: éstos respaldarán los cinco años de gobierno de Rodrigo Paz y se opondrán a cualquier cambio o sucesión presidencial, señala La Época..
En medio de esas medidas, el discurso presidencial que marcaba distancia y ponía un límite a la participación popular al manifestar “El gobierno no va a gobernar con los sectores sociales, va a gobernar para los sectores sociales” recordando épocas de gobiernos gamonales y neoliberales de una república ya superada por la lucha popular.
La respuesta, es la insurrección de los sectores populares que, encabezadas por la Central Obrera Boliviana y la
CSUTCB, realizan grandes movilizaciones, la paralización de las principales rutas del país y un cerco impactante a la ciudad de la Paz y El Alto. La tensión aumenta y desde el 1 de mayo, la consigna principal es exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Obviamente, el cambio de Rodrigo Paz por otro, no significará cambios estructurales si no va acompañado con medidas que planifique la economía y fortalezca las empresas estatales.
Video borrado
El presidente Rodrigo Paz convocó a la ciudadanía, en un mensaje en su cuenta de las redes sociales, a movilizarse junto a las Fuerzas Armadas y la Policía para desbloquear las carreteras en el país, incitando a la violencia y el enfrentamiento entre bolivianos, luego borran el video.
“Necesitamos que toda la sociedad boliviana se movilice junto a nuestras Fuerzas Armadas y nuestra Policía para desbloquear y defender la democracia”, dice una parte del video que después fue borrado.
El video fue visto por mucha gente, antes de que se lo borrara y originó muchas críticas al mandatario, que incentiva, dijeron, la formación de grupos paramilitares e irregulares, para que junto a las fuerzas del orden generen violencia en los bloqueos, en vez de acudir al diálogo.
El vocero presidencial, José Luis Galvez, intentó justificar que el video haya sido borrado de la cuenta del mandatario y dijo que “el presidente grabó un video para que tenga postproducción y técnicos lo publicaron sin revisión previa; al darse cuenta que no estaba bien, lo bajaron».
“Pedí también una explicación. El presidente tiene una agenda muy ocupada y lo que hace es aprovechar pequeños espacios. Grabó un video para que tenga postproducción, no lo ha vuelto a revisar y los técnicos lo publicaron sin una previa revisión de los detalles. Al darse cuenta de que eso no estaba bien, lo bajaron”, reiteró.
*Sociólogo y periodista boliviano, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
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