May 9 2013
1559 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Disparan contra Venezuela, pero quieren matar la integraci贸n

A finales de junio, Venezuela asumir谩 por primera vez la presidencia pro t茅mpore del Mercosur (PPTVEN), en la Cumbre en Montevideo, pero con una activa agenda presidencial. Ya Nicol谩s Maduro comenz贸, en gira por Uruguay, Argentina y Brasil, a consensuar con los Presidentes la agenda pol铆tica del bloque.

Esta presidencia se desarrollar谩 en el marco del despliegue de las fuerzas derechistas en el continente y de un ambiente pol铆tico de alta tensi贸n, en el cual la derecha continental intentar谩 romper la unidad pol铆tica de la regi贸n.

La ofensiva ya comenz贸 desde el primer d铆a de la presidencia de Nicol谩s Maduro, con una violenta ofensiva contra las instituciones, tratando de desestabilizar el pa铆s, quiz谩 en busca de una intervenci贸n militar extranjera, a falta de un triunfo electoral inmediato. Con gran cobertura medi谩tico, dirigentes de la oposici贸n venezolana han viajado a Estados Unidos y a los pa铆ses sudamericanos (Per煤, Uruguay, Argentina, en especial) en busca de apoyos para desestabilizar el gobierno de Maduro.

鈥淢e da la impresi贸n de que hay una terrible inflaci贸n medi谩tica鈥, dijo al respecto el presidente uruguayo Jos茅 Mujica. 鈥淨uiero es llamar la atenci贸n, los problemas de superficie, por duros que sean y por buenas o malas soluciones que se les encuentren, no son los principales, sino que los problemas de fondo son los que hacen la suerte de la gente鈥, advirti贸.

No es para nada descartable que en algunas instancias del Mercosur se presenten procesos de antagonismo protagonizados por organizaciones empresariales, sindicales e incluso parlamentarias, que cuentan, adem谩s, con el amplificador de los medios cartelizados y comerciales de comunicaci贸n de cada uno de los pa铆ses, de Estados Unidos y de Europa.

Esta ofensiva obliga a concentrar un conjunto de iniciativas que coadyuven a contrarrestar el proceso contrarrevolucionario cuyo fin es, tambi茅n, la destrucci贸n del bloque.

Este no es el mismo Mercosur de sus comienzos. En la 煤ltima d茅cada, gracias a las pol铆ticas de inclusi贸n social, m谩s de 40 millones de personas se han incorporado en nuestros pa铆ses al mercado de consumo y sus necesidades 鈥搃ncluyendo al turismo- debieran ser abastecidas por producci贸n regional (y no china, estadounidense o europea).

Hoy, ante la crisis mundial, hubo necesidad de recogerse hacia los intereses nacionales, sacrificando a veces integraci贸n regional por econom铆a nacional, lo cual ha llevado a que se cierren incluso rutas de comercio que ya estaban establecidas.

Tampoco el accionar de la derecha es similar a la de 20 a帽os atr谩s. Ha cambiado su discurso y su metodolog铆a. Hoy buscan dirigentes j贸venes, con discursos populistas, dispuestos a trabajar la territorialidad e, incluso a protagonizar (o animar) acciones violentas y desestabilizadoras en sus pa铆ses. Cuentan, adem谩s, con un poderoso respaldo financiero for谩neo y el altavoz de los medos cartelizados.

Lo cierto es que el bloque regional est谩 en la mira de la derecha internacional por su propia existencia. A diferencia de lo que sucede en Europa, ninguno de los pa铆ses del Mercosur ha propuesto combatir la crisis con pol铆ticas de austeridad. Y por ello todos est谩n siendo severamente atacados por no priorizar la defensa del capital financiero sobre los intereses de sus pueblos.

Es m谩s, el pr贸ximo semestre se lanzar谩n las negociaciones para la firma mercosur3301de un TLC y Acuerdo de Inversiones entre Estados Unidos y la Uni贸n Europea, para la construcci贸n del Mercado Com煤n Trasatl谩ntico (MCT), a fin de reanimar sus econom铆a y frenar su desgaste ante los pa铆ses emergentes y el crecimiento de Asia, China y Brasil.

Este MCT debiera impulsar el libre comercio mundial, activando negociaciones como el acuerdo entre Mercosur y la UE o las negociaciones para la liberalizaci贸n del comercio mundial de la Ronda de Doha de la Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC). Y, de concretarse,聽 seguramente perjudique a los pa铆ses de la regi贸n que tienen acuerdos de libre comercio con EEUU y la UE.

Mientras, las pol铆ticas europeas, chinas y estadounidenses presionan la desindustrializaci贸n de las econom铆as del Mercosur. La presi贸n por materias primas han desestimulado las inversiones industriales ligeras y estimulado las extractivas en todos los pa铆ses del bloque.

Si bien dos terceras partes del comercio del bloque es del sector automotriz, hay que recordar que estas ganancias (de casi siete mil millones de d贸lares en 2011) son transferidas聽 a sus casas matrices (empresas trasnacionales). Una lectura seria de estas cifras hace el impulso de la integraci贸n productiva de peque帽as y medianas empresas nacionales.

Durante la presidencia pro t茅mpore de Venezuela sin duda se acelerar谩 la incorporaci贸n gradual de otros pa铆ses sudamericanos al bloque: sobre ello ya existe consenso. Bolivia ya firm贸 su adhesi贸n, habr铆a que retomar las negociaciones con Ecuador, que ya se mostr贸 dispuesto, y sumar a Surinam y Guayana como miembros asociados.

No s贸lo disparan contra Maduro y la Revoluci贸n Bolivariana: La meta es aniquilar los procesos de integraci贸n y poder someter nuestras riquezas naturales a la expoliaci贸n de las trasnacionales y los voraces capitales financieros, que est谩 cumpliendo su tarea de pauperizar tambi茅n Europa.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


1 Coment谩rio

Comentarios

  1. Oscar Gomez
    12 mayo 2013 2:12

    Que hay de cierto sobre el fraude electoral en Venezuela ?

    Evidencias de que un equipo cubano organiz贸 el fraude en Venezuela: http://america.infobae.com/notas/71309-Evidencias-de-que-un-equipo-cubano-organizo-el-fraude-en-Vene

    Esto me preocupa mucho !

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.