Las batallas religiosas ya no se libran solo en los templos. También circulan en autobús. Desde hace días, la publicidad del Festival de la Esperanza con el predicador estadounidense Franklin Graham recorre Madrid en vehículos de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). En los carteles, que ocupan el lateral de los vehículos, aparece una invitación directa: “Compartir el amor de Jesucristo con personas de todo Madrid”. El evento, que se prevé multitudinario, se celebrará los próximos 30 y 31 de mayo en el Palacio Vistalegre y, según la web, reunirá a iglesias evangélicas de toda España en torno al hijo del histórico televangelista Billy Graham.
En un vídeo difundido por la cadena catarí Al Jazeera puede verse a Franklin Graham rezando hace unas semanas en la Casa Blanca junto al presidente estadounidense Donald Trump. Durante la oración, Graham hizo referencias a Irán y a las comunidades judías, incluyendo la siguiente afirmación: “Los iraníes buscan la destrucción de los judíos en todo el mundo”. También aseguró que Trump había sido “elegido por Dios” para liderar la guerra contra Irán.
Por estas tierras, fuentes municipales afirman que la Empresa Municipal de Transportes tiene cedida, mediante licitación pública, la comercialización y gestión de las campañas. Según esta, la del Festival de la Esperanza “ha sido contratada y pagada por el anunciante en 12 autobuses de 12 líneas en formato trasera integral”, con un periodo de exhibición “desde el 4 de mayo hasta el 31 de mayo de este año”.
La escena resume bien un fenómeno que lleva años en aumento y que ahora empieza a hacerse visible a gran escala: el auge del evangelismo en Madrid. España cuenta ya con alrededor de 1,5 millones de evangélicos y el crecimiento ha sido sostenido durante las últimas décadas. “En 1998, apenas el 0,2% de la población se identificaba con esta confesión. En 2018, la cifra alcanzaba ya el 2%”, según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso. Los evangélicos son hoy la confesión minoritaria más numerosa del país, por delante de los testigos de Jehová y por detrás de los musulmanes.
Detrás de ese crecimiento hay una realidad demográfica evidente: la transformación migratoria de Madrid. “Traen consigo prácticas religiosas, líderes y redes ya consolidadas en origen que se reproducen en barrios y municipios donde se asientan, y encuentran en las iglesias pentecostales un espacio para mantener la continuidad identitaria y, al mismo tiempo, mitigar la soledad y la vulnerabilidad propias del proceso migratorio”, explica la socióloga Paola García en el informe Integración y migración: las iglesias pentecostales en España.
Según datos del observatorio, las iglesias evangélicas han aumentado alrededor de un 30% en Madrid durante la última década: han pasado de 662 a 855 centros religiosos en la región. La llamada “milla evangélica” de Carabanchel refleja bien esa expansión territorial ligada a alquileres más baratos y a la concentración de población migrante. Funcionan como espacios de encuentro, redes de apoyo, comedores improvisados, bolsas de empleo y refugios emocionales para miles de migrantes recién llegados. También, en muchos de estos encuentros se habla de política e incluso se pide el voto en unas elecciones. En distritos como Carabanchel, Usera o Tetuán, los templos se multiplican en antiguas naves industriales, locales comerciales o bajos reconvertidos.
El fenómeno ya mueve cifras de estadio. Este sábado, unas 35.000 personas acudieron al evento cristiano The Change Madrid 2026, celebrado en el estadio Riyadh Air Metropolitano. La organización lo presentó como uno de los mayores encuentros cristianos contemporáneos de Europa. La entrada era gratuita, aunque requería inscripción previa por internet. Entre luces, música y testimonios, uno de los momentos más virales fue la aparición del exfutbolista Dani Alves, acusado de agresión sexual a una mujer en una discoteca. Alves fue absuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en marzo de 2025.
El exjugador subió al escenario para hablar de su conversión religiosa tras su paso por prisión. “Yo estoy aquí para decir que hoy Cristo romperá estas prisiones, derribará estos muros y romperá estas cadenas”, dijo ante miles de asistentes. “Estuve 14 meses en la cárcel, pero en la cárcel Cristo me hizo libre”. Durante su intervención, insistió en la idea de renacimiento personal a través de la fe: “Yo lo he perdido todo, pero al perderlo todo encontré a Jesús”.
La estética del evento —pantallas gigantes, música en directo, discursos emocionales y producción audiovisual— se parecía más a un concierto que a un culto tradicional. Y esa es precisamente una de las claves de expansión de estas iglesias: su capacidad para adaptar el lenguaje religioso a formatos masivos y contemporáneos. “Los costes del alquiler se recogen en acuerdos privados que se firman entre nuestro equipo de Explotación y cada promotor. En nuestro estadio se celebran cada año más de 250 eventos y no compartimos esa información de ninguno”, ha asegurado un portavoz del estadio.
En España, las conexiones políticas también empiezan a hacerse visibles. En 2023, el Partido Popular intensificó sus contactos con líderes evangélicos en busca del voto latinoamericano. Una de las figuras más visibles es la pastora colombiana Yadira Maestre, conocida por sus multitudinarios cultos en Fuenlabrada. En distintos actos públicos ha entregado reconocimientos a la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso y al alcalde José Luis Martínez-Almeida, además de ceder su templo para campañas políticas y recogidas de firmas.
Kenny Clewett, codirector de una iniciativa global sobre migraciones y antiguo pastor evangélico, conoce el fenómeno desde dentro. Sostiene que el crecimiento de estas iglesias responde tanto a la necesidad de comunidad como a dinámicas de exclusión social: “Muchos migrantes llegan solos, sin red familiar, sin contactos y con trabajos precarios. La iglesia les da pertenencia inmediata”, explica por teléfono. Advierte, sin embargo, de los riesgos: “Hay congregaciones donde el poder está muy concentrado y donde personas vulnerables terminan dependiendo emocional y económicamente del líder religioso”.

Según añade, algunas estructuras utilizan promesas de sanación, prosperidad o milagros como mecanismo de captación. “No todo el mundo llega buscando religión. Muchos llegan buscando compañía, ayuda o alguien que los escuche”.
Luis Santamaría del Río, investigador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas y autor del libro A las afueras de la cruz, señala que el crecimiento de las iglesias evangélicas de Madrid se debe sobre todo al aumento de la población inmigrante (principalmente hispanoamericana, pero también africana y asiática), en la que el neopentecostalismo tiene una gran fuerza de atracción.
“Esto se debe a su capacidad de conectar con la población especialmente vulnerable y en riesgo de exclusión social, gracias a sus cultos fuertemente emocionales (música y gran gestualidad), su insistencia en la acción sobrenatural de Dios (milagros, curaciones y exorcismos), que rompe la monotonía de una vida ordinaria gris y, en algunos casos, su ‘teología de la prosperidad’, que es el convencimiento de que Dios bendice (también con la riqueza y el éxito en el más acá) a quienes cumplen sus mandamientos y, sobre todo, son generosos económicamente con sus iglesias y pastores”.
Otro elemento que explica su auge, según Santamaría, es el liderazgo carismático arrollador de muchos de sus líderes, que se presentan como “súper pastores” que arrastran a las masas con una hábil predicación que aúna Biblia y marketing para tocar el corazón de sus oyentes, dejando de lado la racionalidad y cayendo en actitudes fanáticas.
El crecimiento del evangelismo en Madrid ha sido discreto, pero cada vez resulta más difícil ignorarlo. El año pasado, unas 10.000 personas llenaron la plaza de toros de Vistalegre para escuchar al predicador brasileño Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios, en un acto marcado por testimonios, promesas de curaciones y música en directo. Ahora los templos ya no solo ocupan bajos comerciales en los barrios periféricos. También llenan estadios.
*Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Javeriana de Bogotá y máster en Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y . Ha recibido el Premio APM al Periodista Joven del Año 2021.
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