Mar 21 2018
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Facebook y Cambridge Analytica: El liberalismo coloniza en la red

La crisis de la primera red social del planeta es un acto de justicia que la humanidad se merece. El oportunismo delirante de los responsables de Facebook, el revitalizado proyecto pol铆tico de la derecha radical y la complicidad alucinante de los usuarios configuraron uno de los robos y violaciones m谩s desastrosas de la historia de la humanidad. Mal les pese a los tecnogen茅ticos, Facebook y las dem谩s empresas del ramo se robaron una idea maravillosa, internet, con el 煤nico fin de extender la dominaci贸n liberal del mundo.

Occidente creci贸 a la par de la colonizaci贸n y ahora las redes modernas reinventaron una nueva forma de colonizaci贸n: ya no se trat贸 m谩s de colonizar un territorio sino que la red es el territorio mediante el cual el liberalismo extendi贸 la nueva colonizaci贸n. Silicon Valley es un sistema dictatorial cerrado y no un para铆so desde donde salen los conceptos de una humanidad renovada. Los algoritmos de Facebook tienen dos fines: formatear, censurar, manipular, dirigir, expandirse y hacer dinero. Poco le importan al聽se帽or Mark Zuckerberg聽 nuestras alegr铆as, nuestros llantos o nuestros secretos: solo lo mueve el hambre de ver sus acciones subir y subir. En la red, nuestras vidas son monedas que se acumulan y no perfiles de una humanidad que comparte sus pasiones y relaciones.

La pasividad de los usuarios ante las continuas revelaciones sobre el quebrantamiento masivo de la intimidad y la monetizaci贸n de sus datos personales, la inoperancia de los sistemas jur铆dicos de mastodontes auto congratulados como la Uni贸n Europea, la incapacidad o la vagancia ante el reto de crear redes sanas y alternativas, la debilidad de los Estados del Sur y el atraso de las izquierdas cuando se trata de reflexionar sobre las nuevas tecnolog铆as y los desaf铆os que estas introducen en la libertad humana y en la reformulaci贸n del modelo social, la fascinaci贸n ante el juguete tecnol贸gico y el proyecto de la derecha planetaria se mezclaron en una danza mort铆fera.

En la crisis de Facebook se combinan todos los ingredientes que demuestran su pusilanimidad y su indiferencia ante quienes fueron los arquitectos de su riqueza, es decir, los usuarios. Las revelaciones que el ex agente de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) Edward Snowden difundi贸 en 2013 en el diario de The Guardian ya hab铆an probado hasta el hartazgo la connivencia de Google, Apple, Facebook, Yahoo! o Microsoft con los servicios de inteligencia o los sectores privados que hacen dinero con los datos personales o promueven ideolog铆as retr贸gradas. Todo termin贸 en un gran silencio que este esc谩ndalo saca de las catacumbas de la indiferencia.

El caso es de una gravedad destructora: se trata nada m谩s y nada menos de empresas privadas que usaron los datos de 50 millones de usuarios de Facebook con la meta de manipular pol铆ticamente a los ciudadanos. La derecha m谩s a帽eja le gan贸 a los progresistas de las tecnolog铆as y a los poetas de las ideolog铆as. En Estados Unidos, la consultora Cambridge Analytica obtuvo y se sirvi贸 de los datos como arma de influencia en la campa帽a electoral de Donald Trump. En Gran Breta帽a, la filial de Cambridge Analytica, Strategic Communication Laboratories (SCL), especializada en las acreditadas 鈥渆strategias de influencia鈥 destinadas a organismos gubernamentales y sectores militares, procedi贸 igual. Se apoy贸 en los datos para volcar el refer茅ndum sobre la permanencia de Gran Breta帽a en el seno de la Uni贸n Europea del lado del 鈥淟eave鈥, o sea, el ya conocido Brexit.

Si se miran bien las cosas, Facebook y el Big Data presiden la reconfiguraci贸n de la pol铆tica mundial, marcada en los 煤ltimos dos a帽os por el Brexit y la elecci贸n de Trump. La ultraderecha navega a su antojo. Cambridge Analytica usa la masa de los Big Data para confeccionar un pastel de mensajes y formateos de mucho alcance. En 2014, el investigador Aleksandr Kogan (Cambridge), tuvo la idea de crear un test de personalidad al que respondieron casi 300 mil usuarios de Facebook. Esos datos y todos los 鈥渓inks鈥 que van con ellos fueron remitidos por Kogan a Cambridge Analytica. Esta empresa desempe帽贸 un papel igualmente preponderante en las elecciones en Kenia y luego en las primarias del partido Republicano en Estados Unidos a favor de Ted Cruz.

Y si a煤n quedan inocentes que persisten en cerrar los ojos ante la victoria aplastante de la derecha mundial con el puente de las nuevas tecnolog铆as, bastar铆a con agregar que el principal accionista de Cambridge Analytica no es otro que Robert Mercer, un multimillonario de perfil muy bajo que es, tambi茅n, accionista del portal de extrema derecha Breitbart News. Y no es todo: en el consejo administrativo de Cambridge Analytica aparece otro ultraderechista distinguido: Steve Bannon, el nuevo 铆dolo de los populistas globalizados y ex director de la campa帽a electoral de Trump.

Los ap贸stoles del racismo, la xenofobia, de la identidad nacional como declaraci贸n de guerra, de la soberan铆a excluyente, de la censura, del cierre de las fronteras y de la guerra comercial se deslizaron en las infinitas s谩banas de la tecnolog铆a para ofrecernos la pesadilla del Brexit, de Trump, de la violencia contra el otro y de las visiones m谩s atrasadas y t贸xicas que la humanidad ha podido dise帽ar desde principios del siglo XX. La derecha ha obtenido una brillante victoria apocal铆ptica gracias, tambi茅n, no s贸lo a Facebook y sus aliados, sino, tambi茅n, a nuestra pereza cuando se trata de introducir en nuestro an谩lisis y utilizaci贸n de las tecnolog铆as la variante pol铆tica. Hemos actuado como ni帽os con un regalo de Navidad mientras el monstruoso Pap谩 Noel conquistaba y manipulaba nuestra inocencia. Facebook ha dado sobradas pruebas de su inmovilidad, negligencia o complicidad

Los algoritmos de Facebook tienen una repercusi贸n perversa y plantean la pertinencia de la relaci贸n entre democracia y red social. La redes nos venden y delinean una suerte de relaci贸n que alienta compromisos cuyos resultados son luego reutilizados por otros sectores en la siempre reactualizada cruzada colonizadora de la conciencia humana. Rob Sherman, jefe adjunto del departamento de Privacidad de Facebook, dijo que la empresa se compromete 鈥渇uertemente con la protecci贸n de los datos de los usuarios鈥. Una broma ret贸rica de mal gusto. Prueba de ello, Facebook no era inocente: hace tres a帽os se 鈥減ercat贸鈥 del robo de los datos de Cambridge Analytica 鈥ero no cerr贸 la cuenta de hasta pasado 17 de marzo.

No cabe ni la m谩s remota duda de que en la Argentina Facebook ha servido y sirve con los mismos fines al liberalismo gobernante. El primer acto de resistencia moral y pol铆tica de un progresista digno del siglo XXI consistir铆a en cerrar inmediatamente su cuenta en Facebook. Esto, sin embargo, parece ser m谩s arduo que obligar a los directivos de la red social a ser m谩s responsables. Estamos ante una alianza liberal ultra conservadora pactada entre sectores pol铆ticos y compa帽铆as tecnol贸gicas. Es una guerra ideol贸gica sin bombas y debemos dejar de ser los corderos inocentes que contribuyen a las victorias de sus verdugos.

*Corresponsal de P谩gina 12 en Francia

 

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1 Coment谩rio

Comentarios

  1. jaime
    28 marzo 2018 4:58

    Saludos…
    art铆culo pertinente…diplomado.
    J.

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