Starmer, acorralado, divide al laborismo británico

El ultra Farage reconfigura el tablero de la política

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El primer ministro británico, Keir Starmer, sale del número 10 de Downing Street en Londres el 11 de febrero de 2026.
El primer ministro británico, Keir Starmer, sale del número 10 de Downing Street
La suerte del actual gobierno es incierta, apenas una semana después de que el Partido Laborista obtuviera los peores resultados en décadas en unas elecciones locales en Inglaterra y en los comicios para los parlamentos de Escocia y Gales. Según varias encuestas, más de la mitad de los ciudadanos quiere que Starmer renuncie en medio de quejas por el declive económico, el precio de la luz, los baches, los extranjeros o las guerras. Starmer no cumplió dos años en el poder después de 14 años de gobiernos del Partido Conservador.
El actual primer ministro comparte la preocupación y dice que está ante una batalla por “el alma” del país, pero sigue defendiendo que las turbulencias sólo perjudicarán al Partido Laborista a ojos de la ya decepcionada ciudadanía. También duda de la capacidad de arrastre de sus rivales. El laborismo británico pareciera que se parte en dos. Cerca de 90 diputados exigen la renuncia del primer ministro tras la debacle de las elecciones del 7 de mayo, mientras más de un centenar de parlamentarios oficialistas contraatacan con una carta en la que advierten de que «no es el momento para una contienda por el liderazgo del partido».
 ‘quietly’ hopes Queen backs Brexit after Palace slams ...
Nigel Farage

El  ministro de Sanidad, Wes Streeting dimitió el jueves y amagó con lanzar el proceso para convocar la votación en el Parlamento que abre la carrera por el liderazgo del partido y del país. Uno de los principales argumentos de Streeting es que Reform, el partido de extrema derecha de Nigel Farage, supone un “riesgo existencial” para el país, y que está siendo el principal beneficiario del hundimiento de los tradicionales partidos  Laborista y Conservador.

El Partido Laborista perdió el control de más de treinta consejos municipales en Inglaterra y alrededor de 1.500 concejales, además de ceder el Gobierno autónomo de Gales por primera vez en la historia desde la devolución de poderes de 1999. La crisis, soterrada desde hace meses, ha alcanzado una nueva cota. Al menos 87 diputadoshan exigido públicamente la renuncia de Starmer o el establecimiento de un calendario para su salida, una cifra que rebasa el umbral del 20% del grupo parlamentario —81 escaños— que exige el reglamento interno del partido para activar formalmente un proceso de cambio de liderazgo. 
Nigel Farage, el pasado 7 de mayo en un colegio electoral en Essex.
Nigel Farage en un colegio electoral en Essex
El descalabro laborista tuvo su contraparte en la victoria del ultraderechistaNigel Farage. Reform UK obtuvo 1.244 concejales más y se hizo con el control de al menos cinco consejos en Inglaterra: Essex, Newcastle-under-Lyme, Havering, Suffolk y Sunderland. Es un salto sin precedentes para una formación que en las elecciones generales de julio de 2024 apenas contaba con cinco escaños en el Parlamento. 
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John Swinney

 

*Politólogo y periodista español, especializado en política internacional y geopolítica. Publicado en Público.es

 

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