Jul 29 2023
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Pol铆ticaSociedad

La historia del nieto 133 restituido por Abuelas

Abuelas de Plaza de Mayo comunic贸 la restituci贸n del hijo de Cristina Navajas y Julio Santucho, el nieto de la Abuela N茅lida Navajas. N茅lida falleci贸 en 2012 sin conocer a su nieto. Fue Miguel 鈥淭ano鈥 Santucho, quien se puso al frente de la b煤squeda familiar junto a la instituci贸n. El nieto 133 se reencontr贸 con su pap谩, sus hermanos, su hermana y una familia enorme, atravesada por el terrorismo de Estado y tambi茅n por una historia de lucha.

芦Este nuevo caso es el resultado de una sociedad que, tras 40 a帽os de democracia, sigue exigiendo saber qu茅 pas贸 con las y los desaparecidos y con los cientos de beb茅s, ni帽as y ni帽os apropiados, y apostando a la construcci贸n de la memoria, la verdad y la justicia, para que聽nunca m谩s se repitan cr铆menes tan horrendos禄, describi贸 Abuelas. En un comunicado a la prensa, la prestigiosa organizaci贸n comparti贸 la historia de los padres del nieto recuperado, adem谩s, describi贸 c贸mo fue el proceso de b煤squeda. Se reproduce 铆ntegro a continuaci贸n.Fuente: Abuelas

La historia

Cristina naci贸 en septiembre de 1949, en la Ciudad de Buenos Aires. Egres贸 como maestra del Normal N掳 1 y luego estudi贸 Sociolog铆a en la Universidad Cat贸lica Argentina (UCA). All铆 conoci贸 a Julio, el menor de la familia Santucho. Ambos integraban el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Cristina milit贸 en Avellaneda y despu茅s tuvo diversas responsabilidades. Al momento de su secuestro, era docente de las escuelas del PRT, donde ense帽aba Historia de la Revoluci贸n Latinoamericana.

En la casa paterna de los Santucho 鈥搖na familia tradicional de Santiago del Estero鈥 el clima era de mucha participaci贸n y discusi贸n pol铆tica entre los diez hermanos. Los debates ideol贸gicos se superaron cuando Mario Roberto Santucho, el s茅ptimo hijo var贸n, puso de acuerdo a la mayor铆a de los hermanos, que militaron en el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Ej茅rcito Revolucionario del Pueblo (PRT – ERP). Julio era el d茅cimo hijo, y para 茅l se esperaba una carrera religiosa. Fue pupilo, se recibi贸 de te贸logo y estuvo a punto de ordenarse cura, hasta que en los pasillos de la Facultad, conoci贸 a Cristina. En 1971 se casaron, en 1973 tuvieron a su primer hijo, Camilo, y en 1975 a Miguel.

Cristina fue desaparecida, embarazada, el 13 de julio de 1976. El operativo fue en un departamento de la familia Santucho, en Avenida Warnes 735, donde estaba viviendo su cu帽ada, Manuela, con su hijo Diego, de un a帽o. Cristina se encontraba all铆 con sus hijos de casualidad. Adem谩s, estaba con ellas otra compa帽era de militancia, Alicia D鈥橝mbra, tambi茅n embarazada de un beb茅 que seguimos buscando.

Una patota secuestr贸 a las tres mujeres y dej贸 a los tres ni帽os solos en el departamento. Una vecina avis贸 a N茅lida sobre lo ocurrido, pero nadie se acerc贸 a auxiliarlos. N茅lida fue a buscar a los chicos con Jorge, su hijo menor, y ya desde la entrada pudo escuchar los llantos y gritos de sus nietos. All铆 encontr贸 una cartera y adentro una carta que Cristina no lleg贸 a enviarle a Julio, donde le mencionaba un atraso y se manifestaba convencida de estar embarazada. As铆, N茅lida se enter贸 que su hija estaba esperando a su tercer hijo. M谩s tarde, por testimonios de sobrevivientes, pudo confirmar que el embarazo de Cristina sigui贸 su curso.

Abuelas de Plaza de Mayo encontraron al nieto 133 | TNLa misma noche del operativo, N茅lida recibi贸 un llamado de su hija, que aparentemente estaba en la sede de Coordinaci贸n Federal. Despu茅s fue vista en Automotores Orletti, centro clandestino bajo las 贸rdenes del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE), en el barrio porte帽o de Floresta, por donde pasaron muchas v铆ctimas del Plan C贸ndor. Las tres mujeres estuvieron menos de un mes en Orletti, pero fueron torturadas con brutalidad, en especial Manuela y Cristina, por pertenecer a la familia Santucho. El d铆a del operativo en que cae Mario Roberto 鈥淩oby鈥 Santucho y secuestran a su compa帽era, Liliana Delfino 鈥搕ambi茅n embarazada鈥, es recordado por los sobrevivientes por su crueldad sin igual.

El 13 de agosto fueron llevadas al centro clandestino Proto Banco, donde permanecieron hasta el 28 de diciembre de 1976. All铆 el testimonio de otra detenida confirma, una vez m谩s, el embarazo de Cristina y su enorme fortaleza. Al ingresar al centro clandestino las pusieron en fila y ella le dijo a quien ten铆a a su lado: 鈥淪oy Cristina Navajas, militante del PRT-ERP, cu帽ada de Roby Santucho y estoy embarazada鈥. El mensaje tra铆a impl铆cita la determinaci贸n de que su hijo nacer铆a y el pedido de que los sigan buscando.

El siguiente destino fue el centro clandestino Pozo de Banfield. Cristina lleg贸 all铆 con un embarazo avanzado. Por el testimonio de la sobreviviente Adriana Calvo, se estima que Cristina estuvo en el Pozo de Banfield hasta el 25 de abril de 1977.聽Adriana聽lleg贸 all铆 el 15 de abril de ese a帽o. Acababa de dar a luz a su hija Teresa en una patrullero, mientras la llevaban desde otro centro clandestino, la Comisar铆a 5ta. de La Plata. Adriana cont贸 que todas las detenidas quer铆an tener a su beba, que ella pasaba de celda en celda para que la cargaran. Tambi茅n se refiri贸 a la fortaleza de sus compa帽eras de cautiverio y c贸mo, cuando los guardias intentaron sacarle a su hija, las detenidas hicieron una muralla humana para impedirlo. A Cristina ya le hab铆an robado a su hijo.

La b煤squeda

Abuelas de Plaza de Mayo y la recuperaci贸n del nieto 133

Cristina Navajas

Julio se enter贸 del secuestro de su mujer al d铆a siguiente, 14 de julio de 1976, cuando llam贸 para saludar a su cu帽ado Jorge, por su cumplea帽os. De inmediato, inici贸 las gestiones para sacar a sus hijos del pa铆s. Su sobrino, Diego, ya hab铆a sido entregado a la familia paterna, con quienes se qued贸 viviendo. Camilo y Miguel salieron de la Argentina con dos militantes que se hicieron pasar por pareja. Susana Fantino, una compa帽era del Partido, simul贸 ser la madre de los ni帽os, y tiempo despu茅s form贸 pareja con Julio. En 1980 tuvieron una hija a la que llamaron Florencia.

Mientras tanto, N茅lida hac铆a todos los tr谩mites posibles. Toc贸 contactos, pol铆ticos, religiosos, militares. Jam谩s consigui贸 nada por esa v铆a. Tampoco supo si buscaba un nieto o una nieta, s贸lo que deb铆a haber nacido en febrero de 1977. Pero nunca perdi贸 las esperanzas. Se uni贸 a las Abuelas de Plaza de Mayo y puso su inteligencia y rigurosidad al servicio de la b煤squeda colectiva. Recorri贸 el mundo cuando las Abuelas buscaban un m茅todo cient铆fico que les permitiera identificar a sus nietos en ausencia de los padres. Represent贸 a nuestra Asociaci贸n en innumerables encuentros nacionales e internacionales. Siempre se la pod铆a ver acompa帽ada por su hijo Jorge.

Miguel volvi贸 por primera vez a la Argentina en 1985, cuando N茅lida ya era secretaria de Abuelas. Fue cuando comprendi贸 por qu茅 su abuela estaba en Abuelas de Plaza de Mayo. En 1993 se radic贸 finalmente en Argentina y pudo reconstruir la historia de su familia comprometida con la transformaci贸n de la sociedad, diezmada por la dictadura. Entre detenidos, asesinados y exiliados los Santucho suman casi una veintena, diez de ellos a煤n desaparecidos y un ni帽o o ni帽a a煤n buscado. En 1995 Miguel se uni贸 a HIJOS, tuvo la necesidad de buscar a su hermano o hermana, y fund贸 la comisi贸n Hermanos que acompa帽aba la b煤squeda de Abuelas. Quiz谩 por eso, N茅lida pudo ver en 茅l el legado de su lucha. Un d铆a, simb贸licamente, le entreg贸 toda la documentaci贸n que hab铆a reunido.

N茅lida falleci贸 el 2 de mayo de 2012. Miguel era un nieto asiduo en las actividades de Abuelas, pero la partida de su Abuela lo acerc贸 a煤n m谩s. Se integr贸 a la Comisi贸n Directiva y al trabajo cotidiano, representando a la instituci贸n, brindando charlas, visitas guiadas en Casa por la Identidad y poniendo todo su coraz贸n y acci贸n al servicio de la b煤squeda.

Su b煤squeda

El nieto 133 se acerc贸 a Abuelas de manera espont谩nea. Fue anotado como hijo propio por un integrante de las fuerzas de seguridad y una enfermera, el 24 de marzo de 1977. Desde joven, tuvo dudas de su identidad, fue criado como hijo 煤nico, con una hermana 20 a帽os mayor que ya no viv铆a con ellos. Fue ella quien le confes贸 que no era hijo de quienes dec铆an ser sus padres. En dos oportunidades, se enfrent贸 con el apropiador para saber la verdad, pero el hombre sostuvo siempre ser su padre biol贸gico. Llev贸 tiempo acomodar toda la informaci贸n para tomar la decisi贸n de acercarse a Abuelas, pero con valent铆a lo logr贸. Luego de la presentaci贸n correspondiente en la Comisi贸n Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), se realiz贸 la investigaci贸n documental para, finalmente, en abril de este a帽o realizarse el examen de ADN en el Banco Nacional de Datos Gen茅ticos (BNDG) que confirm贸 su verdadera identidad.

La restituci贸n

Nieto 133EL 26 de julio, el nieto 133 fue citado por la CONADI para comunicarle que es hijo de Cristina y Julio. Reci茅n entonces se comenz贸 a notificar a la enorme familia Santucho dispersa por el pa铆s y el mundo. Cristina ten铆a la voluntad de que buscaran a su hijo. N茅lida honr贸 de forma extraordinaria esa voluntad y muri贸 buscando a su hija y a su nieto. Hoy sus compa帽eras, los nietos y nietas encontrados, los hermanos que 鈥揷omo el Tano鈥 se ponen al frente de la b煤squeda, honramos a N茅lida y a todas las Abuelas que nunca perdieron la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Y, por supuesto, honramos a nuestras hijas.

Seguiremos buscando al hijo de Alicia D’Ambra, al de Liliana Delfino y a todas las nietas y nietos que faltan. Porque cada restituci贸n es un acto de reparaci贸n para las familias, de verdad y justicia para la sociedad, y de memoria para las futuras generaciones. Es la reafirmaci贸n de que la sociedad argentina decide no olvidar y sostener las pol铆ticas p煤blicas que permiten conocer la verdad sobre lo ocurrido durante la 煤ltima dictadura c铆vico militar. El origen de cada apropiaci贸n nos recuerda lo violento y asesino que puede ser el Estado al servicio de la opresi贸n y el terror, pero las restituciones ponen de manifiesto el valor de la vida democr谩tica, los derechos conquistados y las libertades ganadas.

Entre todas y todos, cada d铆a, debemos defender, sostener y garantizar nuestra democracia, erradicando el odio, el negacionismo, la construcci贸n del otro como enemigo, y poniendo el amor y el bien com煤n como horizonte.

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