May 12 2023
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Despacito por las piedras

Playa Gir贸n: La invasi贸n fallida a Cuba

El d铆a 16 de abril de 1961 daba comienzo una operaci贸n militar contra la Cuba revolucionaria que la historia recuerda con el nombre de invasi贸n de Bah铆a de Cochinos (o de Playa Gir贸n). Fuerzas mercenarias anticastristas, organizadas por la CIA y apoyadas por fuerzas navales estadounidense intentaron establecer una cabeza de puente con la intenci贸n de constituir, en un 鈥渢erritorio liberado鈥, un gobierno provisional que Washington iba a reconocer para pedir inmediatamente ayuda a la OEA y derrocar al gobierno revolucionario de Fidel Castro. No lo consiguieron, fue el 鈥渇racaso perfecto鈥.

Grayston Lynch fue el primer hombre que toc贸 tierra cubana, en Playa Gir贸n. Eran las 23.45 del 16 de abril de 1961. No lejos de ah铆, en playa Larga, otro estadounidense tambi茅n desembarcaba de primero: William 鈥楻ip鈥 Robertson. Ambos eran parte de la Brigada de Asalto 2506, que, entrenada y armada por Estados Unidos, pretend铆a invadir la isla y acabar con el gobierno revolucionario. En menos de setenta horas fue derrotada.

Dos a帽os atr谩s se encuentra la g茅nesis de ese fracaso perfecto, como lo llaman algunos conocedores. (1) El 19 de abril de 1959 se reunieron en Washington, durante tres horas, el entonces vicepresidente Richard Nixon y el Primer ministro cubano Fidel Castro. En su informe, Nixon asegur贸 que era necesaria una acci贸n de fuerza contra Cuba, al concluir que los revolucionarios instalar铆an un sistema pol铆tico contrario a los intereses estadounidenses.

Los hermanos Dulles, John Foster y Allen, secretario de Estado y jefe de la CIA, respectivamente, estuvieron de acuerdo. Y desde ellos nace el 鈥淧royecto Cuba鈥, del cual responsabilizaron al director adjunto de la CIA, Richard Bissell. El 17 de marzo de 1960, el presidente Dwight Eisenhower aprob贸 el plan dise帽ado por 茅ste, que englobaba la guerra psicol贸gica, acciones pol铆ticas, econ贸micas y paramilitares. Teniendo como centro el organizar, entrenar y equipar a exiliados cubanos para constituir una fuerza invasora.

Nixon asumi贸 como suya la preparaci贸n de la agresi贸n: 鈥淓l adiestramiento secreto de los exiliados fue adoptado como resultado de mi apoyo directo鈥. (2) En 1960 eran elecciones presidenciales, y Nixon, del partido republicano, enfrentaba a John F. Kennedy, del dem贸crata. Ambos iniciaban sus discursos refiri茅ndose al 鈥渃aso cubano鈥. Herbert Klein, secretario de prensa del vicepresidente, escribir铆a: 鈥淢ientras hac铆amos campa帽a nos aliment谩bamos con la esperanza del pronto desembarco. La derrota de Castro hubiera constituido un poderoso factor para el triunfo de Nixon鈥.聽 (3)

Paralelo al proyecto militar y propagand铆stico, a fines de agosto la CIA puso en marcha otro plan. Bissell contact贸 a la mafia de Cosa Nostra para que asesinara a tres de los principales dirigentes cubanos. Seg煤n la investigaci贸n de la Comisi贸n Church del Senado estadounidense, (4) en la Casa Blanca se consideraba que si 聽鈥淔idel, Che Guevara y Ra煤l Castro no son eliminados al mismo tiempo鈥, toda acci贸n contra el r茅gimen cubano ser铆a 鈥渓arga y dif铆cil鈥. Si los asesinatos se lograban y Cuba volv铆a al redil, la CIA se compromet铆a a que la mafia recuperara 鈥渆l monopolio de los juegos, de la prostituci贸n y de la droga鈥.

El 3 de enero de 1961 Washington rompe relaciones con La Habana. El d铆a 20, Kennedy asume la presidencia, y 24 horas despu茅s ordena continuar con los planes de agresi贸n, incluido el trato con la mafia. Aunque el adiestramiento continuaba en Florida, la CIA convierte a Guatemala en el principal campo de entrenamiento, 鈥渃on su propio aeropuerto, su propio burdel y sus propios c贸digos de conducta鈥. (5)

Playa Gir贸n, la batalla de Am茅rica LatinaWashington hab铆a logrado que la casi totalidad de naciones del continente censuraran la revoluci贸n cubana. Sin embargo M茅xico, Brasil y Ecuador se opusieron a cualquier tipo de acci贸n militar, evitando que Estados Unidos se sirviera de la Organizaci贸n de Estados Americanos, OEA, para una operaci贸n conjunta. Solo Guatemala y Nicaragua prestaron sus territorios para preparar la agresi贸n.

Los preparativos para la invasi贸n eran un secreto a voces. El presidente Kennedy repet铆a constantemente que no se agredir铆a a Cuba, pero pocos le cre铆an. Mosc煤 y Pek铆n le advert铆an de no pasar alos hechos, mientras que 鈥渆n Londres, Par铆s, Bonn y Roma, se estableci贸 una tensi贸n extraordinaria y no paraba de aumentar. El mundo entero se interrogaba, con los ojos puestos en Cuba鈥 (6).

A pesar de ello, en Estados Unidos los medios de informaci贸n apenas narraban los sucesos. No realizaban investigaciones 鈥減or autodisciplina patri贸tica鈥, como dijo el ex patr贸n de la CIA, William 鈥楤ill鈥 Colby. (7) Por ejemplo, en el New York Times la redacci贸n sab铆a en detalle lo que se preparaba, 鈥減ero en nombre de la seguridad nacional -dice Colby- ella se dej贸 convencer por el propio presidente Kennedy de no publicar nada sobre el tema鈥.

El 15 de abril, y por orden presidencial, Bissell envi贸 ocho bombarderos B-26 para destruir la poca y vieja aviaci贸n de combate cubana. Cedidos por el Pent谩gono, hab铆an despegado de Nicaragua llevando las insignias de la Fuerza A茅rea Revolucionaria, FAR. Luego de lanzar su carga un B-26 aterriz贸 en Miami, y en minutos una historia se reg贸: los responsables de tal acci贸n eran desertores.

Mientras llov铆an bombas sobre Cuba, su ministro de Relaciones Exteriores, Ra煤l Roa, ped铆a en la ONU que se exigiera a Estados Unidos el cese de la agresi贸n. El jefe de la delegaci贸n estadounidense, Adlai Stevenson, refut贸 las acusaciones mostrando fotos del avi贸n en Miami. Su colega brit谩nico lo apoy贸 diciendo que 鈥渆l gobierno del Reino Unido sabe por experiencia que puede tener confianza en la palabra de Estados Unidos鈥 (8). El d铆a 16 se supo toda la verdad. La CIA y el presidente Kennedy le ten铆an todo escondido a Stevenson y al propio Secretario de Estado, Dean Rusk.

Durante el sepelio de las v铆ctimas de los bombardeos, casi todas civiles, Fidel Castro llam贸 a la movilizaci贸n total: 鈥淐ada cubano debe ocupar el puesto que le corresponde en las unidades militares y centros de trabajo sin interrumpir la producci贸n, ni la campa帽a de alfabetizaci贸n鈥 (9). Ese mismo 16 de abril expres贸 una frase que dio vuelta al mundo, porque anunciaba el camino ideol贸gico del proceso: 鈥淓so es lo que no pueden perdonarnos (鈥) 隆que hayamos hecho una revoluci贸n socialista en las propias narices de los Estados Unidos!鈥Invasi贸n en Playa Gir贸n: un cambio para la historia de Cuba | Noticias | teleSUR

Para ese momento cinco barcos 鈥渕ercantes鈥, repletos de hombres y armas, escoltados por buques de la Marina estadounidense, incluido un portaaviones, se aproximaban a Cuba. Hab铆an partido de Nicaragua y Nueva Orleans.

Seg煤n lo planificado en Washington, los mercenarios de la Brigada deb铆an lograr r谩pidamente un territorio 鈥渓iberado鈥. Ah铆 ser铆a trasladado, desde Estados Unidos, el 鈥済obierno provisional鈥, el cual estar铆a compuesto de exiliados seleccionados por la CIA. En ese momento Kennedy le dar铆a 鈥渞econocimiento鈥, el 鈥渘uevo gobierno鈥 pedir铆a ayuda internacional y los Marines desembarcar铆an.

En las primeras horas del desembarco, Grayston Lynch se dio cuenta de los errores garrafales que hab铆a cometido la CIA. Los arrecifes impidieron el acercamiento de los barcos, pero tambi茅n dificultaron el avance de los botes. Esa zona, al centro-sur de Cuba, ten铆a un terreno pantanoso e inh贸spito. Aunque lo peor fue haber decidido un asalto anfibio nocturno. Las tropas estadounidenses hab铆an demostrado, durante la segunda guerra mundial su capacidad para grandes desembarcos, pero nunca en la noche. Esto era una especie de experimento. Por todo ello, solo un pu帽ado de hombres, de los 1.511 que constitu铆an la Brigada 2506, pudo llegar a tierra esa madrugada. Y estos fueron recibidos a tiros por una patrulla de milicianos.

Por todos los desaciertos, las tropas cubanas tuvieron tiempo para desplazarse a la zona e iniciar la contraofensiva. Desde que el sol despunt贸, los pocos aviones cubanos que se salvaron del bombardeo empezaron a derribar naves invasoras. En la ma帽ana pusieron fuera de combate a siete, y hundieron a los buques 鈥淗ouston鈥 y 鈥淩铆o Escondido鈥, perdi茅ndose el armamento y combustible que transportaban. Casi todos los pilotos que diezmaban a la Brigada hab铆an sido entrenados por Estados Unidos, durante la dictadura de Fulgencio Batista.

El gobierno revolucionario, sabiendo lo que se le preparaba, hab铆a adquirido tanques, ca帽ones, morteros y ametralladoras en la Uni贸n Sovi茅tica y Checoslovaquia. Los instructores venidos de esos pa铆ses, calcularon que era necesario dos a帽os para entrenar a un ej茅rcito capaz de repeler una invasi贸n. 鈥淓ntonces inventamos una cosa -cont贸 Fidel Castro en 1996- que fue pedirles a los milicianos que lo que aprend铆an por la ma帽ana lo ense帽aran por la tarde鈥 (10).

De rendidos en Playa Gir贸n a h茅roes en Orange Bowl 鈥 Hoy en la Historia 鈥 Granma - 脫rgano oficial del PCC

Manuel Artime (centro) y Erneido Oliva le entregan a Kennedy la bandera cubana que supuestamente onde贸 en Playa Gir贸n, en tan buen estado que parece acabada de comprar en Flagler Street

Jos茅 鈥 Pepe鈥 San Rom谩n, de origen cubano y quien oficiaba como comandante de la Brigada, constat贸 en la ma帽ana del d铆a 19 que todo estaba perdido. Entonces envi贸 un mensaje a su responsable en la CIA: 鈥溌or favor, no nos abandonen!鈥 (11). 聽Al final de la tarde, en Playa Gir贸n, la tentativa de invasi贸n era derrotada. Casi toda la Brigada fue capturada: 1.197 hombres. Aunque se cre铆an camino al pared贸n, Fidel Castro orden贸 que se les respetara la vida. En combate murieron 114, incluidos cuatro pilotos estadounidenses. A帽os despu茅s Lynch recordar铆a: 鈥淧or primera vez, a mis treinta y siete a帽os de vida, me sent铆 avergonzado de mi pa铆s鈥 (12).

No hubo ninguna tentativa de levantamiento interno en apoyo al desembarco. La CIA hab铆a calculado que ello ser铆a espont谩neo, e incre铆blemente no tuvo en cuenta sus propios informes. A mediados de 1960 鈥渟e realiz贸 un sondeo de opini贸n, encargado por la CIA, el cual revel贸 que la inmensa mayor铆a de gente apoyaba a Castro鈥 (13). Bissell y Dulles siempre supieron que sin una insurrecci贸n popular, se necesitar铆an unos cinco mil hombres para poder ocupar un sector del pa铆s.

Ante el triunfo, e l 23 de abril de 1961 Fidel Castro expres贸: 鈥溌l imperialismo yanqui sufri贸 en Am茅rica Latina su primera gran derrota!鈥 (14).

Al d铆a siguiente, y con otro tipo de emoci贸n, el presidente Kennedy reconoci贸 la responsabilidad de Estados Unidos. Colby dice que ante tal 鈥渉umillaci贸n鈥, Kennedy expres贸 encolerizado su deseo de 鈥渞egar las cenizas de la CIA a los cuatro vientos鈥. Allen Dulles y Richard Bissell tuvieron que renunciar unos meses despu茅s.

El 22 de diciembre de 1962 los prisioneros fueron enviados a Florida. Por su libertad, La Habana pidi贸 unos 53 millones de d贸lares en alimentos, medicinas y equipos m茅dicos. Siete d铆as despu茅s, durante una ceremonia en Miami, San Rom谩n le entreg贸 a Kennedy una r茅plica de la bandera de la Brigada. El presidente les asegur贸 que ella ser铆a 芦devuelta en una Habana Libre禄. Quince a帽os despu茅s, la asociaci贸n de ex brigadistas pidi贸 al Museo Kennedy que le fuera reintegrada, pues la palabra no hab铆a sido cumplida. 隆Se la devolvieron por correo!

Notas:
(1) Arthur Schlesinger Jr, 芦La Baie des Cochons, retour sur un 茅chec parfait禄, Le Monde, Par铆s, 11 de abril de 2001.
(2) Richard Nixon. Six Crises . Simon & Schuster, Nueva York, 1990.
(3) The San Diego Union . San Diego, 25 de marzo de 1962.
(4) Comisi贸n presidida por el senador Frank Church. 芦Alleged Assassination Plots Involving foreign Leaders.禄 An Interim report of the Select Committee to Study Governmental Operations With Respect to Intelligence Activities United States Senate Together. Washington, Noviembre, 1975.
(5) Tim Weiner, Legado de Cenizas. Historia de la CIA. Debate, Barcelona, 2008.
(6) Haynes Johnson, The Bay of Pigs. W. W. Norton. Nueva York, 1964 .
(7) William Colby. Honorable men. My life in the CIA. Simon and Schuster. Nueva York. 1978.
(8) Daniel Ganser. 禄 Retour sur la crise des missiles 脿 Cuba. 禄 . Le Monde Diplomatique , Par铆s, noviembre de 2002.
(9) Fidel Castro et Jos茅 Ram贸n Fern谩ndez, Playa Gir贸n, Pathfinder, New York, 4猫me 茅dition, 2007.
(10) F. Castro y J. Ram贸n Fern谩ndez. Ob.Cit.
(11) Haynes Johnson. Ob.Cit.
(12) Grayston Lynch. Decision for Disaster: Betrayal at the Bay of Pigs. Potomac Book, Washington, 2000.Tim Weiner. Ob.Cit.
(13) F. Castro y J. Ram贸n Fern谩ndez. Ob.Cit.

Publicado en Cuba Debate

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