May 9 2013
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CulturaOpini贸n

Visiones del final (de la Humanidad)

finde1

 

En una reactualizacion de la pel铆cula The Day the Earth Stood Still (El d铆a que se detuvo la Tierra) el alien铆gena Klaatu聽 le dice a un ser humano鈥 鈥淪i la Tierra muere, tu mueres. Si tu mueres, la Tierra sobrevive鈥. | NIEVES y MIRO FUENZALDA.*

 

Un nuevo impulso ut贸pico pareciera que ha empezado a desplazar a las utop铆as tradicionales si nos fijamos en la inmensa popularidad聽 de documentales, pel铆culas y literatura como 鈥淯n mundo sin nosotros鈥, 鈥淓l Futuro es salvaje鈥, 鈥淟a vida despu茅s de la gente鈥, 鈥淎ftermath: Population Zero鈥, 鈥淭he Day After鈥 y muchos otros que nos invitan a imaginar un futuro en donde los seres humanos ya no existen. 聽

 

La continua amenaza de la cat谩strofe ambiental, el 聽masivo crecimiento poblacional y el exterminio nuclear nos invitan esta vez 聽a imaginar el fin de la civilizaci贸n聽 y la especie humana y el inicio de un nuevo Ed茅n sin Ad谩n y Eva.

 

Cl谩sicamente las utop铆as eran la promesa del futuro. La creencia de que 茅ramos capaces de construir un mundo justo, libre y perfecto. finde2Pero las nuevas historias que vemos surgir, como dice Mark Jendrysik聽 (Universidad de Dakota del Norte), rechazan esta fantas铆a y la reemplazan por la imagen de un mundo natural arm贸nico libre聽 de la acci贸n destructiva del ser humano.

 

Lo que nos entregan聽es el renacimiento de un mundo sin el Hombre bien diferente de la pretenciosa narrativa que nos presentaba como la corona de la Creaci贸n sin la cual nada tenia sentido. La sugerencia impl铆cita en toda esta mezcla de sue帽os ut贸picos, predicciones, ciencia, ciencia-ficci贸n 聽y visiones religiosas聽es renunciar a todo intento de salvar la civilizaci贸n y dejar que la naturaleza florezca nuevamente. Abandonar la escena por el bien del planeta.

 

驴Es esta una nueva forma de utop铆a cr铆tica? La sensibilidad ecol贸gica que empieza a surgir a finales de los 60, si no recordamos mal, nos hizo mas concientes de nuestra fragilidad. No es que antes no lo fu茅ramos. La finitud de nuestras vidas, el hecho de que inevitablemente un d铆a ya no seremos, es una sensaci贸n que siempre encontramos聽 en un rinc贸n de nuestro cerebro.
El consuelo, sin embargo, era saber que form谩bamos 聽parte de una especie, de una Humanidad que聽 siempre nos sobrevivir铆a.

 

La posibilidad con que la crisis ecol贸gica nos confronta hoy, en cambio, ni siquiera nos deja ese consuelo al confrontarnos con el fin del ser humano.
Si聽pensamos que la destrucci贸n del ambiente y el t茅rmino de la civilizaci贸n causada por la acci贸n humana es lo que antes ya 聽hab铆amos hecho muchas veces a nivel local (Isla de Pascua, 聽civilizaci贸n Maya, Groenlandia, etc.) entonces no es dif铆cil deducir聽que la existencia futura聽 de la especie聽 no esta garantizada y 聽que las visiones catastr贸ficas son su expresi贸n.

finde3Una miseria impensable
Para la mayor铆a de los ambientalistas聽 el futuro contiene una miseria impensable.

 

Lovelock dice que nuestra guerra con la naturaleza empez贸 el d铆a que controlamos el poder del fuego. En ese instante los humanos dejaron de ser solo otro animal聽 y empezaron la demolici贸n de la Tierra. El resultado final ser谩 desastroso al recrear a nivel planetario lo que ya ocurri贸 con los Mayas.

 

Mc Kibben, miembro de la Ecolog铆a Profunda, afirma que los seres humanos y la tecnolog铆a moderna han matado la naturaleza autentica聽 y salvaje. Hemos creado 聽un invernadero聽donde una vez floreci贸 un jard铆n dulce聽 y silvestre. Nuestro esfuerzo en crear un mundo tecnol贸gico superior solo ha producido un desierto, un ambiente desfavorable para la existencia humana.
Sin duda la humanidad se ha transformado en 聽una fuerza auto destructiva y a menos que cambie dr谩sticamente 聽de curso 聽su estad铆a en este planeta ser谩 m谩s corta que la de los dinosaurios. 聽

 

Durante la d茅cada de los setentas 聽el cine 聽y la literatura聽 popular fantasearon 聽con la extinci贸n de la naturaleza y del animal humano. En 鈥淪ilent Running鈥 de 1972 solo unas pocas especies sobreviven en una nave espacial despu茅s que la tierra 聽se hace inhabitable debido al calor.

 

El aspecto m谩s chocante de la historia es que nadie se interesa por preservar聽 las pocas especies naturales que viajan en la nave a excepci贸n de un solo tripulante que se dedica a la preservaci贸n de las pocas plantas y 谩rboles que son los 煤ltimos restos de una naturaleza extinta. Eventualmente el cient铆fico mata a sus compa帽eros antes que obedecer la orden de deshacerse del cargo natural.聽

鈥淪oylent Green鈥 (Cuando el destino nos alcance), de 1973, lleva la horror铆fica logica del tema a su extremo. Nada ni nadie es capaz de detener la decadencia natural y humana. La educaci贸n desaparece, los edificios se derrumban y los vegetales se transforman en un lujo inalcanzable. La escena final de la pel铆cula muestra la muerte de la naturaleza por la acci贸n humana y, perdida toda esperanza, estos quedan reducidos a comer sus muertos.

 

En la novela de Ursula Le Guinn 鈥淟os Despose铆dos鈥, de 1974,聽un personaje conversando con un alien铆gena le dice que la Tierra esta en ruinas:
finde4鈥淭ragamos, nos multiplicamos y peleamos. Cuando nada qued贸 desaparecimos. No controlamos los apetitos ni la violencia y no fuimos capaces de adaptarnos. Una vez fuimos nueve billones. Hoy solo quedamos medio mill贸n. Nos destruimos a nosotros mismos. Pero, primero destruimos el mundo鈥.

 

Por alguna raz贸n la muerte de la naturaleza pareciera desaparecer de la atenci贸n popular durante las dos 煤ltimas d茅cadas del siglo pasado. La degradaci贸n ambiental se presenta como otro lugar com煤n de la ciencia-ficci贸n en 聽donde el objetivo era la sobrevivencia del pu帽ado de seres humanos que hab铆an quedado despu茅s de la cat谩strofe ecol贸gica o nuclear. Pero no por mucho tiempo.

 

Cambio de 贸ptica
La creciente evidencia acumulada en el nuevo siglo trae como consecuencia聽 una comprensi贸n y sensibilidad mas profunda de los efectos mortales que la conducta humana causa en el mundo natural colocando otra vez el futuro de la naturaleza en el centro de la especulaci贸n contempor谩nea.

 

En el relato聽鈥淭he Road鈥 de Cormac Mc Carty leemos que debido a un聽 desastre inexplicable 聽los cielos, la tierra y el agua聽 se vuelven gris. Las noches son m谩s negras que la negrura y los d铆as m谩s grises que el d铆a anterior. El paisaje es horror铆fico. En las ciudades quemadas no hay signos de vida y todo esta cubierto de cenizas y polvo. Un planeta muerto poblado de grotescos y pat茅ticos cad谩veres humanos.聽

 

En 鈥淲all-E鈥, una pel铆cula para ni帽os hecha en tono de comedia, algunos humanos logran abandonar la tierra despu茅s del desastre ecol贸gico causado por nuestro insaciable consumismo. La jornada es solitaria, est茅ril y sin sentido. Sin conexi贸n con la naturaleza los humanos se convierten en una mera masa de carne inm贸vil.
Lo inquietante 聽es que esta imaginaci贸n dist贸pica no deja escapatoria. La humanidad ha matado la naturaleza y nos quedamos sin esperanzas.

 

La 聽intenci贸n de estas distopias es la de recordarnos nuestro precario lugar en el mundo y sugerir nuevos y diferentes sue帽os ut贸picos. Las utop铆as que聽ahora vienen聽son utop铆as sin la Humanidad.
La esperanza en ellas es que la naturaleza nos sobrevivir谩 si nosotros desaparecemos.

 

En 鈥淯n聽Mundo sin Nosotros鈥 (2007) Alan Weisman imagina lo que le podr铆a ocurrir a la naturaleza si los humanos de pronto desaparecieran. Lo que ve es un futuro en donde la verdadera naturaleza聽 聽degenera en un terreno bald铆o con聽cuervos y ratas entre la hierba caz谩ndose unos a otros

 

驴Cuan pronto, se pregunta, el clima retornar铆a a niveles pre industriales si el mundo natural se viera libre de las presiones que el animal humano le impone? finde5La respuesta no es dif铆cil de encontrar. La naturaleza se聽 beneficiaria 聽inmediatamente con nuestra partida.

 

Despu茅s del fin de la Humanidad osos y alces volver铆an a poblar los r铆os de聽 Harlem y Nueva York se convertir铆a otra vez en un jard铆n rebosante de vida. No vida humana, s贸lo la vida vibrante de las plantas y animales.
El fin de la Humanidad solo ser谩 un desastre para los seres humanos. El mundo sin nosotros florecer谩 de nuevo recapturando todo lo que聽 hab铆amos construido a lo largo de su superficie para restaurar la belleza natural del planeta. 聽

 

En聽 el documental 鈥淎ftermath: Population Zero鈥 (2008) de National Geographic los humanos desaparecen de pronto聽para ser reemplazados por la聽 naturaleza. Desde el instante mismo 聽en que desaparecemos el mundo empieza a cambiar. A pesar de las radiaciones nucleares y los desparramos qu铆micos la tierra empieza a restaurarse inmediatamente, a limpiarse de nuestra poluci贸n. Pantanos y forestas cubren las ciudades y la vida pulula en el oc茅ano. 聽

 

El mismo tema se encuentra en 鈥淟ife alfter People鈥 y muchos otros.聽 El mensaje es el mismo. Todo lo que tenemos que hacer para que la naturaleza sobreviva es desaparecer. Desaparici贸n que, en 煤ltima instancia, es simplemente聽 parte del orden natural. No hay especie que viva eternamente. La moraleja que aqu铆 encontramos no es聽 un llamado a la acci贸n. Es la aceptaci贸n de nuestro fin.

 

Estas fantas铆as no dejan de ser preocupantes 驴Por qu茅 hemos empezado a聽 contemplar positivamente nuestra extinci贸n?
驴Ser谩 porque estamos cansados del hombre al ver la desaparici贸n de tantos fen贸menos y belleza natural causados por la primac铆a del orden econ贸mico?
驴Ser谩 que 聽sospechamos聽 que estamos condenados debido a nuestras acciones y que quien nos condena no es Dios, sino la fuerza impersonal e implacable de la naturaleza?
驴O que, en el fondo, sabemos que no podemos restaurar nuestro lugar en el orden natural y desde el momento en que estamos condenados no queremos arrastrar a la naturaleza con nosotros?

 

finde6En la聽historia humana la imaginaci贸n apocal铆ptica tiene una larga tradici贸n.聽Al fin del mundo, seg煤n la tradici贸n occidental,聽la justicia inminente 聽de Dios condenara a los pecadores聽y solo los elegidos ser谩n recompensados聽con la vida eterna del reino celestial
驴No ser谩 que todas estas nuevas fantas铆as del fin de la historia son la versi贸n secular del Apocalipsis? Aqu铆 tambi茅n al final del tiempo habr谩 un reino de paz que existir谩 por siempre.
Solo que en este nuevo reino el Hombre brillar谩 por su ausencia.
鈥斺
* Docentes. Residen en Canad谩.

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