Jul 2 2016
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Participaci贸n ciudadana

XX Cumbre Social del Mercosur exige m谩s integraci贸n y respeto a la democracia

Las organizaciones sociales y sindicales reunidas en la XX Cumbre Social del MERCOSUR en la ciudad de Montevideo, el 30 de junio y 1掳 de julio de 2016, atentas ante las din谩micas desarrolladas en nuestra regi贸n y el mundo, caracterizadas por la incertidumbre y el retroceso en el efectivo ejercicio de derechos manifestamos que:

Reivindicamos el sentido de la integraci贸n, entendida como una herramienta para el desarrollo integral de nuestros pueblos, para lo cual ser谩 imprescindible el cumplimiento efectivo de los acuerdos de complementaci贸n productiva, los compromisos asumidos en el Plan Estrat茅gico de Acci贸n Social del MERCOSUR, la concreci贸n del Plan de Acci贸n para la Conformaci贸n del Estatuto de Ciudadan铆a y la internalizaci贸n de la Declaraci贸n socio laboral del MERCOUSR para que la misma sea un marco real de definici贸n y protecci贸n de derechos.

En estos tiempos donde el imperialismo afina su estrategia de ataque contra los pueblos, en medio de una profunda crisis del modelo capitalista rentista, improductivo, extractivista y multiimportador, generando condiciones para atentar contra la estabilidad pol铆tica, la independencia y la soberan铆a.

De alli que la coyuntura pol铆tica, social y econ贸mica de los pa铆ses latinoamericanos determina el car谩cter de los derechos sociales y pol铆ticos (transversalizados por los DDHH), necesita identificar el verdadero sujeto social de cambios que permite impulsar las transformaciones que no es otro que la clase trabajadora en su m谩s amplio concepto.

En el marco de la lucha de clases internacional contra el imperialismo, se observa un avance criminal, sostenido, multifac茅tico e integral de agresi贸n de la derecha fascista contra los pueblos y sus procesos de cambio, se requiere fortalecer la conciencia patri贸tica y la movilizaci贸n obrero-popular del pueblo en general, para responder en el terreno que se presente en la lucha de clases.

Pues han surgido distintas estrategias, no solamente pol铆ticas sino una combinaci贸n de elementos de presi贸n vinculadas a grupos de poder hist贸ricos, con claras posturas antidemocr谩ticas y debilitantes de la institucionalidad. Hoy ya no solo requieren de fuerzas militares para imponer su modelo, sino que adquieren nuevos instrumentos como los grupos de empresas medi谩ticas y sectores del poder judicial, que persiguen a los l铆deres y lideresas m谩s destacados de nuestras latitudes, que han trabajado en la 煤ltima d茅cada para la redistribuci贸n de la renta, mejorar los niveles de igualdad y sobre todo, sacar a una gran parte de la poblaci贸n de los niveles de pauperismo m谩s degradantes elevando su dignidad, su capacidad de consumo y calidad de vida.

Brasil sufre un ataque a la democracia sin precedentes desde el golpe de 1964. En esa oportunidad, el golpe no fue hecho con tanques y fusiles. La ruptura democr谩tica de 2016 es un golpe medi谩tico-judicial-parlamentario. Una conspiraci贸n que tiene el dedo del imperialismo re煤ne, en Brasil, los derrotados en las cuatro 煤ltimas elecciones, grandes fracciones del empresariado nacional, del capital financiero, de las familias que mandan en los medios de comunicaci贸n, y del aparato del Ministerio P煤blico-Judicial-Polic铆al.

El impeachment sin crimen de responsabilidad es golpe, no est谩 previsto en la Constituci贸n. Ahora, durante el juicio en el Senado, va quedando a煤n m谩s n铆tida la maniobra golpista, porque todos los dict谩menes t茅cnicos oficiales encomendados por el Senado apuntan que la presidenta de la Rep煤blica no cometi贸 crimen incumpliendo leyes presupuestarias que, en tesis, justificar铆an su separaci贸n.

No se trata a penas de un golpe contra la presidenta Dilma Rousseff. No se trata a penas de derribar una presidenta electa democr谩ticamente con m谩s de 54 millones de votos y sustituirla por el vice Michel Temer (uno de los articuladores del golpe).

En realidad se trata de una tentativa de destruir las principales conquistas que la poblaci贸n m谩s pobre de Brasil tuvo en los 煤ltimos 13 a帽os durante los gobiernos Lula y Dilma. Sobre todo, se trata de aplicar un programa ultra-liberal de privatizaciones, desnacionalizaciones y retirada de derechos sociales. Adem谩s de un ataque a los derechos humanos y a las libertades democr谩ticas.

Los movimientos sociales de los Estados Partes del MERCOSUR y Bolivia, los sectores democr谩ticos y progresistas, los sectores patriotas, nacionalistas, estamos en la lucha y nos sumamos a todos los luchadores del continente contra la ola conservadora, neoliberal y fascista, y reivindicamos que los gobiernos de la regi贸n no reconozcan el gobierno interino golpista de Michel Temer en Brasil.

mercosur cumbre social16En caso que prospere el golpe en Brasil, con la separaci贸n definitiva de la presidenta Dilma Rousseff, solicitamos que los gobiernos de Am茅rica Latina y el Caribe denuncien esta ruptura democr谩tica en los organismos internacionales correspondientes y la inmediata aplicaci贸n del Protocolo de Ushuaia del MERCOSUR.

La propia existencia del MERCOSUR y de los espacios sociales, como esta Cumbre pasa por la manutenci贸n de la democracia en nuestros pa铆ses y en todo el continente.

En defensa de la democracia y la autodeterminaci贸n de los pueblos, rechazamos contundentemente y exigimos la derogaci贸n del decreto Obama, que se帽ala a la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de los Estados Unidos de Norteam茅rica.

Los movimientos sociales del Mercosur exigimos respeto al pueblo venezolano y su gobierno leg铆timo, democr谩tico y constitucional encabezado por el Presidente obrero Nicol谩s Maduro Moros.

Demandamos el cese del bloqueo econ贸mico y financiero contra el pueblo venezolano, expresado en una guerra econ贸mica impuesta por los sectores econ贸micos dominantes y el imperialismo norteamericano.

Repudiamos todos los intentos de algunos gobiernos de los pa铆ses de quebrar la institucionalidad del MERCOSUR oponi茅ndose al traspaso de la presidencia pro tempore a Venezuela.

Denunciamos la acci贸n del estado paraguayo y agentes privados que desarrollan una estrategia sistem谩tica de criminalizaci贸n de la lucha campesina. De la misma forma la situaciones de explotaci贸n y precarizaci贸n laboral que desconocen los derechos b谩sicos de trabajadores generando mayores niveles de exclusi贸n.

En el caso de la masacre de Curuguaty repudiamos la manera improcedente en que las v铆ctimas fueron judicializadas y el atropello a sus derechos humanos, exigiendo la inmediata absoluci贸n de los compa帽eros y una profunda y objetiva investigaci贸n que procese y condene a los verdaderos responsables.

Manifestamos nuestro apoyo a Bolivia en su reclamo por el derecho a tener una salida soberana al mar.

Sostenemos que las aguas de los lagos, r铆os, mares y oc茅anos, leche de Nuestra Madre tierra pertenecen a los Pueblos. El manantial Silala, el r铆o Lauca le pertenecen al Pueblo boliviano, no a las empresas privadas y transnacionales.

Los Pueblos somos hermanos, compartimos nuestro territorio del Abya Yala y no se debe restringir el libre tr谩nsito por intereses econ贸micos de empresas privadas y transnacionales.c贸n efectiva

Ratificamos nuestro apoyo a la rep煤blica Argentina en su legitimo reclamo a la soberan铆a sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Los movimientos sociales reunidos en est谩 Cumbre valoramos el aporte y la presencia sostenida en las cumbres sociales del MERCOSUR por parte de los representantes de los movimientos sociales y pueblos ind铆genas originarios campesinos de Bolivia, .estado en proceso de adhesi贸n. Solicitamos a las instancias de decisi贸n del MERCOSUR, que tomen todas las medidas necesarias para que las mismas sigan participando en todos estos 谩mbitos en las mismas condiciones que las delegaciones de los estados miembros plenos.

De la misma forma instamos a los gobiernos de los Estados a realizar todos los esfuerzos para garantizar la participa efectiva en estos espacios de los pueblos originarios de Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela.

El territorio del MERCOSUR y de Am茅rica Latina es territorio de paz. Por eso saludamos el acuerdo alcanzado entre el gobierno colombiano y la insurgencia para dar una soluci贸n pacifica y negociada que ponga fin a la violencia y nos comprometemos a mantenernos atentos al efectivo cumplimiento de los acuerdos para lograr el fin de la guerra civil.

Manifestamos nuestro repudio a la corrupci贸n, corruptos y corruptores, publicos y privados, que se adue帽a de porciones importantes de los poderes de gobierno, del ejecutivo, legislativo y judicial de nuestros pa铆ses, desgastando y deteriorando los principios centrales de las democracias

Consideramos que es necesario avanzar en la definici贸n normativa del bloque para asegurar que los procesos de participaci贸n ciudadana tengan un mayor grado de incidencia y vinculaci贸n de sus propuestas e iniciativas hacia el MERCOSUR, abogando por el fortalecimiento de la Unidad de Apoyo para la Participaci贸n Social (UPS) en el cumplimiento de sus cometidos.

En pos de una mayor transparencia promovemos la utilizaci贸n de los avances tecnol贸gicos para obtener la informaci贸n en tiempo real, un mejor y m谩s participativo uso de las paginas oficiales, utilizar mecanismos de consulta apoyados en la utilizaci贸n de redes sociales, entre otras herramientas de las comunicaciones en el siglo XXI.

Proponemos la conformaci贸n de un frente amplio de solidaridad entre los pueblos y defensa de la democracia, que promueva acciones conjuntas de rechazo a los atropellos que se desarrollan hoy en la regi贸n, que afectan gravemente los intereses de los pueblos y la autodeterminaci贸n de los mismos.

El proyecto de MERCOSUR, soberano para defender sus recursos, aut贸nomo para definir las estrategias que avancen en la construcci贸n de un espacio de desarrollo integral, equitativo, democr谩tico y plural, est谩 en riesgo. Instamos a los gobiernos de los Estados Partes a desarrollar la agenda externa del MERCOSUR teniendo como eje articulador el desarrollo integral de nuestra regi贸n en los aspectos sociales, comerciales y econ贸micos, rechazando toda falsa oposici贸n entre integraci贸n regional as铆 entendida y procesos comerciales unidimensionales basados en el libre comercio, que no constituyen una alternativa, sino la afirmaci贸n de los intereses de las corporaciones transnacionales y a afirmar el papel subordinado de nuestra regi贸n como productor de materias primas.

Reafirmamos nuestro compromiso con la democracia y la plena vigencia de sus instituciones, como condici贸n esencial para el desarrollo del proceso de integraci贸n regional.聽 Los principios democr谩ticos deben manifestarse tambi茅n fuertemente en la institucionalidad del bloque, en todas sus instancias y en particular en el Palamento del MERCOSUR, como 贸rgano de representaci贸n de los pueblos que lo integran. En ese sentido exhortamos a los parlamentos nacionales de Brasil, Uruguay y Venezuela y a los gobiernos de los estados a tomar las medidas necesarias para que en las pr贸ximas instancias electorales se d茅 la elecci贸n directa de los parlamentarios y parlamentarias del MERCOSUR, as铆 como la implementaci贸n de los mecanismos preferencial para la internalizaci贸n de normas definidos en le Protocolo Constitutivo del Parlamento del MERCOSUR.

Somos conscientes y hemos denunciado desde su nacimiento, hace un cuarto de siglo que el MERCOSUR, pensado como un proceso de integraci贸n tiene demasiadas asignaturas pendientes para reducir las verdaderas asimetr铆as, para generar un mercado integrado y complementario, y construir un espacio geopol铆tico basado en la cooperaci贸n y el desarrollo con justicia social.

Sin embargo, hoy vemos como en base a estas deficiencias se busca destruir este proyecto de integraci贸n para suplantarlo con un modelo de libre comercio, extractivista y dependiente que solo traer谩 m谩s miseria y desigualdad a nuestros pueblos. Tal como lo afirmamos el primer d铆a, el d茅ficit de democracia, de redistribuci贸n y de desarrollo que hoy muestra el MERCOSUR, solo se soluciona con M脕S MERCOSUR. Lucharemos por nuestro proyecto de integraci贸n y no aceptaremos proyectos de exclusi贸n pol铆tica, social y econ贸mica.mercosur cumbre social16b

Consideramos que el funcionamiento de las instituciones del MERCOSUR constituye un elemento central para avanzar en la configuraci贸n de un proceso de integraci贸n regional que tenga como base el respeto a las normativas acordadas y a la cooperaci贸n entre los Estados. Entendemos que ha sido muy d茅bil el compromiso manifestado por la acci贸n de los gobiernos hacia esa institucionalidad, en especial hacia los mecanismos de resoluci贸n de controversias y al Parlamento del MERCOSUR. No obstante ser necesario un redise帽o institucional, que el bloque tiene en agenda desde hace tiempo, creemos que la responsabilidad de los estados con el funcionamiento institucional debe ser asumida

Saludamos la pr贸xima presidencia pro tempore de Venezuela, con la expectativa que la misma signifique la oportunidad de seguir avanzando en los caminos de la consolidaci贸n del bloque y esperamos que la aproxima Cumbre Social nos permita darle continuidad a esta articulaci贸n de los pueblos y potenciar el Mercosur social, como un mecanismo de integraci贸n humanista, con total reconocimiento y respeto a la autodeterminaci贸n y soberan铆a de los pueblos, de sus leg铆timos gobiernos, de las caracter铆sticas propias de cada movimiento social y popular.

Finalmente, a diez a帽os del Encuentro Productivo y Social y de la primera Cumbre Social del MERCOSUR, valoramos los aportes y logros obtenidos, destacando nuestra visi贸n de continuar impulsando una integraci贸n econ贸mica, social y pol铆tica, con participaci贸n y aporte colectivo como elemento dinamizador que fortalece el avance hacia el desarrollo inclusivo y democr谩tico de nuestros pueblos.

Montevideo 30 de junio y 1掳de julio de 2016

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