Oct 6 2016
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Participación ciudadana

El pasaporte italiano, un borrowed passport

El joven A. R. llega a migraciones del aeropuerto internacional de Miami en los Estados Unidos de América, proveniente de Buenos Aires, ante el oficial de migraciones estadounidense saca su pasaporte italiano, dicho oficial ve el documento y le comienza a hablar en la lengua conforme al pasaporte exhibido, a lo que el joven no sabe que responder, no se sabrá jamás si por lastima o qué, pero seguro en un castellano fluido luego de hacerlo esperar delante de la ventanilla de inmigraciones por casi diez minutos le dice que siga.
Esta situaci√≥n es de lo m√°s com√ļn √ļltimamente, se los llama ‚ÄúBorrowed Passport‚ÄĚ (Pasaporte prestado) y la lista hoy la encabeza Italia.
El pasaporte es un documento que acredita la identidad y la nacionalidad de una persona y que es necesario para viajar a determinados países.
La situación que se plantea con el pasaporte italiano es que es requerido por muchas personas de ascendencia itálica.
En ese sentido la legislación italiana es muy generosa, basta con tener un antepasado peninsular hasta el cuarto grado, y luego trasmitirse de generación en generación, sabiendo la comuna originaria se podrá concurrir con la documentación al consulado italiano de residencia, no obstante no solo tendrá la ciudadanía, sino el pasaporte que le habilita a ingresar sin visa a más de 176 países del mundo incluido los EE.UU., Australia, Canadá o Nueva Zelandia entre otros. Cosa que no podría ser con su pasaporte de origen.
Esto lo permite el ordenamiento jur√≠dico italiano ya que adhiere al ‚ÄúIus sanguinis‚ÄĚ (del lat√≠n, ¬ęderecho de sangre¬Ľ) es el criterio jur√≠dico que puede adoptar un ordenamiento para la concesi√≥n de la nacionalidad.
Seg√ļn el ‚Äúius sanguinis‚ÄĚ, una persona adquiere la nacionalidad de sus ascendientes por el simple hecho de su filiaci√≥n (biol√≥gica o incluso adoptiva), aunque el lugar de nacimiento sea otro pa√≠s. A diferencia del ‚ÄúIus solis‚ÄĚ derecho de suelo que le otorga la nacionalidad a aquellos nacidos en territorio nacional independientemente de la nacionalidad del ascendiente.eeuu-migracion-puesto

La cuesti√≥n pasa por la concesi√≥n de la ciudadan√≠a italiana, al considerar que la misma debe ser entregada tan libremente, aunque sea legal, es una falacia, muchos como dijimos la pretenden como una especie de boleto de viaje de primera, no les interesa el ligamen con Italia, se calcula que tan solo un veinte por ciento de los que obtienen la ciudadan√≠a italiana en el extranjero, entre ellos los pa√≠ses latinoamericanos encabezando la Rep√ļblica Argentina dicha lista. Estos nuevos ciudadanos peninsulares, ni siquiera se interesan por aprender el idioma italiano, la cultura italiana, o los problemas pol√≠ticos de su patria ‚Äúadoptiva‚ÄĚ.
De quienes tienen el pasaporte italiano solamente un treinta y cinco por ciento lo usa para ingresar a Italia por turismo, estudio o negocios, el mayor porcentaje lo usa para viajar sin trabas a los países mencionados anteriormente o recorrer la Europa del Acuerdo de Schengen (1) sin dificultades aduaneras.
Lo más indignante es que lo que solicitan y obtienen la ciudadanía italiana pueden votar en las elecciones de las legislaturas, como en referéndums y plebiscitos, por correspondencia, esto también es materia opinable, ya que solamente un promedio del veintidós por ciento lo llega a votar, lo que demuestra el poco interés que se tiene.
Hay una parte econ√≥mica en esta historia y es que el ‚ÄúMinistero degli Affari Esteri e della Cooperazione Internazionale‚ÄĚ de la cual dependen los distintos consulados italianos en el mundo ha sacado provecho de la materia ciudadan√≠a, el arancel que ronda los 300 euros sumado al monto del pasaporte que est√° en casi 120 euros, demuestro lo recaudatorio del mismo, ¬ŅQu√© diferencia hay con aquellos pa√≠ses que venden sus ciudadan√≠as?
Tambi√©n se ha visto, el hecho de que tener doble ciudadan√≠a posibilita evadir las obligaciones de fisco del pa√≠s residente, por ejemplo se puede ver a muchos argentinos que poseen esa condici√≥n de doble ciudadan√≠a abrir cuentas bancarias o sociedades en la Rep√ļblica Oriental del Uruguay o en para√≠sos fiscales con el pasaporte otorgado por 2ius sanguinis‚ÄĚ en la Rep√ļblica Argentina casi 1.960.000 tienen doble ciudadan√≠a otorgada, eso hace casi imposible al fisco de Argentina rastrear a sus connacionales ya que muchos pa√≠ses que tienen tratados informan solamente de los ciudadanos de los pa√≠ses firmantes, y el realizar operaciones financieras o burs√°tiles con otra documentaci√≥n que la de alguno de los pa√≠ses firmantes no obliga a la averiguaci√≥n e informaci√≥n.
En el caso particular de Italia, se debe hacer menci√≥n que el pa√≠s europeo tiene un ventajoso tratado con T√ļnez, el solo hecho de la presentaci√≥n del pasaporte sirve para tener ventajas fiscales e incluso residenciales, ‚ÄúConvenzione trai il governo della Repubblica Italiana ed il governo della Republica Tunisina per evitare le doppie imposizioni in materia d¬īimposre sul reddito e per prevenire le evasioni fiscali¬Ľ de 1979.
Adem√°s se debe mencionar que si se puede evadir impuestos tambi√©n se puede evadir a la ley, el caso del empresario argentino Alejandro Burzaco, ex presidente y ex director ejecutivo de la empresa Torneos, hermano de Eugenio Burzaco, actual Secretario de Seguridad del Ministerio de Seguridad de la Rep√ļblica Argentina, que gracias a su condici√≥n de tener la doble nacionalidad pudo refugiarse en Bolzano, Italia cuando era buscado por el F.B.I. (por sus siglas en ingl√©s Oficina Federal de Investigaci√≥n) por el caso ‚ÄúFifagate‚ÄĚ, pudo pactar luego de unos d√≠as despu√©s ventajosas condiciones para ser extraditado a los Estados unidos de Am√©rica en donde se inici√≥ la causa judicial.
Nadie discute que las personas ejerciten un derecho adquirido, pero como todo derecho debe ser acompa√Īado de una obligaci√≥n, lo correcto ser√≠a una solicitud oral en el idioma oficial ante el funcionario consular, con explicaci√≥n de porqu√© solicita la ciudadan√≠a de origen de sus ascendientes, junto con un sencillo y r√°pido examen de cultura italiana.
La legislación italiana, vigente a la fecha, es además muy ambigua y arbitraria, hay casos en la propia Italia en donde una persona de padres extranjeros con permiso de residencia que han nacido en la península, estudiado, desarrollado su vida, su actividad, pagan impuestos y contribuciones al fisco peninsular, sin embargo se le niega la ciudadanía italiana por requisitos mínimos, a veces burocráticos y otros a miles de kilómetros de distancia con solo las partidas de nacimientos traducidas al idioma del Dante se la otorgan algunas veces en forma exprés, sin siquiera saber pronunciar el nombre de la comuna de su antepasado.
it-inmigracionEs evidente que los legisladores deben proponerse modificar la ley de ciudadan√≠a como la concesi√≥n de pasaportes, sino se terminara siendo una ciudadan√≠a de ocasi√≥n con pasaportes de escasa validez; un caso para tener en cuenta es el de Espa√Īa o Francia, en el primero es otorgada a los hijos de origen nacidos en Espa√Īa, lo faculta que solamente la ciudadan√≠a se la puede otorgar el padre hasta la mayor√≠a de edad a sus prole, y en el otro caso se toma como base la nacionalidad que significa tener ligamen directo con la metr√≥poli o sea Francia, por medio de la cultura, o la actividad dentro de la comunidad.
Hay una diferencia a tener en cuenta la ciudadanía es el vínculo jurídico con el país y la nacionalidad es el vínculo social y cultural con el país. Es cierto que en la práctica no se hace distinción.
Italia, debería modificar como dijimos la ley para fortalecer las raíces italianas si eso pretende, y no caer en lo chabacano.
De esa manera se controlar√≠a m√°s la ciudadan√≠a y los pasaportes, si no se escapara a que un pasaporte italiano sea un ‚ÄúBorrowed Passport‚ÄĚ (un pasaporte prestado).

Notas

(1) El Acuerdo de Schengen: Es un acuerdo por el que varios pa√≠ses de Europa suprimieron los controles en las fronteras interiores (entre esos pa√≠ses) y trasladaron esos controles a las fronteras exteriores (con pa√≠ses terceros).1 El acuerdo, firmado en la ciudad luxemburguesa de Schengen en 1985 y en vigor desde 1995, establece un espacio com√ļn ‚Äďdenominado espacio de Schengen‚Äď2 por el que puede circular libremente toda persona que haya entrado regularmente por una frontera exterior o resida en uno de los pa√≠ses que aplican el Convenio.

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