Jul 10 2023
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Economía

El descalabro neoliberal o la guerra como pretexto para la OMC

En el informe de vigilancia del comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre las medidas comerciales del G-20, publicado el 4 de julio, se muestra que la guerra en Ucrania, las secuelas de la Covid-19, las condiciones meteorológicas extremas y los precios elevados de los alimentos y la energía siguen causando incertidumbre en el comercio mundial.

Adem√°s, en dicho informe se pone de manifiesto que se mantienen muchas restricciones del G-20 a las exportaciones, en particular las relativas a los alimentos y los abonos. El G-20 est√° integrado por: Alemania, ¬†Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canad√°, China, Rep√ļblica de Corea, Estados Unidos, ¬†Rusia, Francia, India, Indonesia, Italia, Jap√≥n, M√©xico, Reino Unido, Sud√°frica, Turqu√≠a y la Uni√≥n Europea.Reforming WTO, global trade, logistics to be discussed during G20 TIWG meet in Bengaluru

La Secretar√≠a de la OMC prepara los informes de vigilancia del comercio, en respuesta a la solicitud de los l√≠deres del G-20 tras la crisis del 2009. Los informes se distribuyen juntamente con la OCDE y la UNCTAD dos veces al a√Īo y ¬†los informes del G-20 ofrecen actualizaciones peri√≥dicas para los sherpas del grupo, las reuniones ministeriales y las cumbres del G-20.

Las perturbaciones del comercio causadas por las conmociones de los tres √ļltimos a√Īos han colocado la seguridad econ√≥mica en el primer plano de los debates sobre pol√≠ticas. Sin embargo, lo que hemos visto en este per√≠odo, es que el comercio mundial abierto, anclado en el sistema multilateral de comercio, es un poderoso motor de la seguridad econ√≥mica, que permite que los miembros de la OMC tengan produzcan y accedan mejor a alimentos, suministros m√©dicos y otros productos esenciales‚ÄĚ, dijo la Dra. Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General de la Organizaci√≥n.

OMC | Noticias 2022 - DG Okonjo-Iweala: Las mujeres deben ocupar un lugar central en el comercio para que el futuro sea m√°s pr√≥spero‚ÄúEs de agradecer que las econom√≠as del G-20 hayan adoptado m√°s medidas para facilitar las importaciones, subrayando que el comercio es una herramienta para luchar contra las presiones inflacionistas. Les ruego que muestren liderazgo y contin√ļen reduciendo el n√ļmero y la cobertura comercial de las restricciones a la exportaci√≥n, en particular en relaci√≥n con los productos alimenticios, los piensos y los abonos, a fin de ayudar a mitigar la volatilidad de precios que dificulta la vida de las personas en todo el mundo‚ÄĚ.

En el Informe de Vigilancia del Comercio del G-20 se hace referencia a la próxima Decimotercera Conferencia Ministerial de la OMC (CM13), en febrero de 2024, una oportunidad clave para que los miembros  refuercen el sistema multilateral de comercio y la previsibilidad que ofrece a la economía mundial.

El informe se publica en un contexto de pronunciado debilitamiento del comercio de mercancías, que se desplomó durante el cuarto trimestre de 2022 y parece haber permanecido por debajo de las tendencias en el primer trimestre de 2023. Se prevé que el volumen del comercio mundial de mercancías descienda del 2,7% en 2022 al 1,7% en 2023, antes de recuperarse hasta un 3,2% en 2024.

Asimismo, se√Īala el aumento, desde 2020, de la aplicaci√≥n de nuevas restricciones a la exportaci√≥n por los miembros de la OMC, al principio en el contexto de la pandemia y posteriormente por la guerra en Ucrania y la crisis de seguridad alimentaria. Estos acontecimientos se describieron por primera vez en el Informe de Vigilancia del Comercio del G-20 de noviembre de 2022.

A mediados de mayo de 2023, los Miembros de la OMC tenían en vigor 63 restricciones a la exportación de productos alimenticios, piensos y abonos, una disminución del total de 101 que se habían introducido desde el inicio de la guerra en Ucrania. Además, siguen en vigor 21 restricciones a la exportación relacionadas con la Covid-19. De todas ellas, las economías del G-20 mantenían 19 de las restricciones a la exportación de alimentos, piensos y abonos, y 12 de las restricciones a la exportación relacionadas con la pandemia.

Se ha observado una pauta similar para la trayectoria de las restricciones del comercio introducidas a raíz de ambas crisis: las prohibiciones de exportación iniciales, a menudo globales, fueron posteriormente sustituidas con otras restricciones tales como contingentes y prescripciones en materia de licencias, y muchas de ellas se notificaron más tarde a la OMC.

El informe se√Īala que, desde el punto de vista de la transparencia, esto es importante: proporciona informaci√≥n clara a los mercados y refleja el compromiso con las prescripciones establecidas en las normas del comercio multilateral.

Durante el per√≠odo objeto del examen, las econom√≠as del G-20 introdujeron 77 nuevas medidas de facilitaci√≥n y 41 medidas de restricci√≥n del comercio de mercanc√≠as. En su mayor√≠a, eran medidas relacionadas con la importaci√≥n. La cobertura comercial de las medidas de facilitaci√≥n del comercio del G-20 se estim√≥ en 691.000 millones de d√≥lares (un aumento con respecto a los 451.800 millones en el √ļltimo informe, de noviembre de 2022) y la de las medidas de restricci√≥n del comercio ascendi√≥ a 88.000 millones de d√≥lares, con una disminuci√≥n con respecto a 160.100 millones.

En general, no hay indicios de un desmantelamiento del n√ļmero acumulado de restricciones a la importaci√≥n del G-20 introducidas desde la crisis financiera mundial. Para finales de 2022, el 11,1% de las importaciones del G-20 se ve√≠an afectadas por restricciones de la importaci√≥n aplicadas desde 2009 y que siguen en vigor.

Las restricciones comerciales

En cuanto al n√ļmero de medidas comerciales correctivas iniciadas, el promedio del per√≠odo abarcado por el informe aument√≥ ligeramente en comparaci√≥n con los dos √ļltimos informes, pero se mantuvo por debajo del nivel m√°ximo de 2020. Las medidas comerciales correctivas siguieron siendo un importante instrumento de pol√≠tica comercial para la mayor√≠a de las econom√≠as del G-20, y representaron el 52% del total de las medidas comerciales sobre el comercio de mercanc√≠as no relacionadas con la Covid-19 registradas en el informe.

Las medidas antidumping siguieron siendo el tipo de medida comercial correctiva más habitual, tanto en lo que se refiere a la iniciación como a la revocación de medidas. Con respecto al comercio de servicios, las economías del G-20 introdujeron unas 34 nuevas medidas durante el período objeto del informe, en su mayoría de facilitación del comercio, por ejemplo, en lo que respecta a la presencia comercial de un proveedor de servicios o a la presencia de personas físicas de un miembro en el territorio de otro miembro.

Por otra parte, algunas nuevas políticas parecían restringir el comercio, tales como las medidas que afectan a los servicios de comunicaciones y las políticas nuevas y revisadas relativas al control de la inversión extranjera.

En este se observó la introducción de numerosas nuevas medidas de apoyo económico por las economías del G-20, entre ellas programas de reducción del impacto ambiental, planes de producción de energía renovable y apoyo a la eficiencia energética y la descarbonización. Otras medidas incluyeron diversos programas de ayuda al sector agropecuario.

La realidad de la OMC en la perspectiva del nuevo orden mundial

Desde hace alg√ļn tiempo se perfil√≥¬†la idea de que la OMC era la soluci√≥n para resolver la guerra comercial entre China y Estados Unidos,¬†que afectaba al comercio internacional. Debemos recordar que China lleva mucho tiempo siendo el chivo expiatorio de¬†Occidente, acusada de pr√°cticas desleales y de robo de tecnolog√≠a.

De ah√≠ que Estados Unidos decidi√≥¬†empezar -a partir del gobierno de Donald Trump-¬†una guerra comercial ‚Äúf√°cil de ganar‚ÄĚ en palabras del expresidente, para proteger unilateralmente sus intereses nacionales.

Todo esto se hizo sin recurrir a la OMC y sin siquiera hacer pi√Īo con otros miembros disconformes como la Uni√≥n Europea (Ue) o Jap√≥n, pese a que EU fue uno de los fundadores de la OMC, y promotor y defensor del multilateralismo y el libre comercio. Sin embargo, la pregunta que surg√≠a era ¬Ņpor qu√© empezar una disputa de esas caracter√≠sticas teniendo el remedio al alcance de la mano?

Sencillamente, porque la OMC no era la soluci√≥n para Trump; ni a√ļn menos para el actual presidente Joe¬†Biden, ya que para √©l no se trata de resolver el ‚Äújuego sucio‚ÄĚ chino, sino de un juego de poder en el que el gigante asi√°tico debe dejar de ascender. China ha desafiado el modelo estadounidense, y al Consenso de Washington. Ha crecido enormemente y a grandes velocidades,¬†a pesar de que el cinismo occidental no lo considere una democracia plena.

En realidad, el modelo en sí, ni a EU ni a la propia Ue les importa mucho. El problema está en que el gigante asiático ha ido aumentando su PIB y ha llegado a superar a Estados Unidos, transformándose en un enemigo de cuidado para los intereses económicos americanos.  Además, está creciendo en diversos campos, y se está enfocando en la tecnología y la robótica, que es donde está el futuro. Quien controle este campo será el que controle el siglo XXI.

Todo indica que bajo el manto de la guerra de Ucrania apoyada por la OTAN se siguen desarrollando las tendencias bélicas que ya se apuntaban en el orden económico, comercial internacional.  Hoy se vive un escenario de mayor desconfianza, de cuestionamiento del marco institucional de Bretton Woods y de traslación del escenario multipolar geopolítico al terreno económico, financiero y comercial.

La incertidumbre ser√° mayor y, con ella, la eterna falacia del dinamismo de la econom√≠a global podr√≠a resentirse. Asimismo, el deterioro de los marcos de cooperaci√≥n internacional y del respeto a las reglas, podr√≠a llevar a una econom√≠a mundial muchos m√°s fragmentada, y, por tanto, con¬†menos riqueza y prosperidad. ¬†Es obvio que al igual que la integraci√≥n de las econom√≠as crea riqueza ‚Äďaunque la mayor√≠a de las veces esa riqueza est√© mal repartida‚Äď, la desintegraci√≥n la destruye.

Hemos apuntado algunos de los ámbitos en los que el conflicto de Ucrania y la respuesta de Occidente esta generando problemas en la economía global, sobre todo en el ámbito de las materias primas y la energía, aunque también en sectores industriales y servicios en un contexto de cadenas de valor ya muy tensionadas y que se estaban redefiniendo tras la pandemia.

En todo caso, la competencia por los recursos, que ya se avistaba como un área de posible conflicto político, podría volverse más intensa, con peligrosos efectos sobre la humanidad.

Tambi√©n hemos esbozado los contornos de las nuevas alianzas geopol√≠ticas, subrayando el declive relativo del poder de Occidente, las posiciones del llamado ‚ÄúSur Global‚ÄĚ y el papel clave de actores emergentes como China e¬†India, incluyendo al propio Brasil, (socios en al bloque BRICS),¬†aunque sus posicionamientos ante la guerra ucraniana sean algo ambivalentes.

Lo que parece claro es que se abre un mundo en el que va a ser cada vez más difícil que los principales países se pongan de acuerdo para abordar los problemas globales o puedan reformar instituciones multilaterales que necesitan una urgente actualización, entre ellas la propia OMC.

De hecho, como ya estamos observando, la rivalidad geoestrat√©gica, la desconfianza y el miedo lo van a contaminar todo. Pero como la redefinici√≥n del nuevo tablero geopol√≠tico dista mucho de haber concluido, los pr√≥ximos a√Īos van a ser especialmente peligrosos.

En alg√ļn momento, se dar√° por consolidado un nuevo orden internacional en el que los principales actores sepan a qu√© atenerse. Pero, por el momento, muchas de las viejas maneras de operar ya no sirven, las nuevas todav√≠a se est√°n formando y algunas alianzas o rivalidades est√°n a√ļn por definir. Eso obliga a Estados, empresas y ciudadanos a ser especialmente cautos para navegar en la nueva realidad econ√≥mica y pol√≠tica internacional‚Ķ recomendable en los tiempos que corren ser√≠a simplemente abstenerse de las promesas.

 

*Periodista uruguayo residente en Ginebra exmiembro de la Asociación de Corresponsales de Prensa de Naciones Unidas en Ginebra. Analista Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

Nota:

 

 

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