May 9 2022
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Pol铆tica

El pueblo argentino sufre mientras oficialismo y oposici贸n se enredan en sus laberintos

Estamos transitando extra帽os momentos. El oficialismo se desangra en una disputa interna que crece con el paso del tiempo. La oposici贸n, aunque enredada en sus propias peleas, duerme la siesta confiada en que el mero paso del tiempo los depositar谩 en la Casa Rosada. Mientras tanto el pueblo -de un modo semejante al hombre porte帽o descripto por Ra煤l Scalabrini Ortiz como quien 鈥渆st谩 solo y espera鈥- va rumiando su bronca, porque quienes tienen la responsabilidad de atender sus necesidades solo ven el ombligo de sus propios juegos de poder.

Unos y otros, los que mandan y los que quieren sucederlos, parecen olvidar que la paciencia tiene l铆mites y cuando 茅stos son superados 鈥渓os pueblos hacen tronar el escarmiento鈥 o aparece un vivillo o pe贸n de brega del poder econ贸mico que ocupa inesperadamente el lugar que sus disputas o fracasos dejaron vacante.

Estos 煤ltimos d铆as estuvieron plenos de se帽ales de c贸mo la dirigencia actual pone por encima del bien com煤n, que deber铆a dirigir su actos, las necesidades de sus propios c铆rculos o agrupamientos. Eso signific贸 que adquiriera vigencia una acertada frase que Jorge As铆s instalara como 鈥渢iempos inciertos de coaliciones rotas鈥. Esa dirigencia parece estar jugando con fuego encima de gigantescos tanques de nafta.

El oficialismo tiene la mayor responsabilidad en estos sucesos porque ostenta la obligaci贸n de gobernar. Dentro del oficialismo, a su vez, es la vicepresidenta la que carga sobre sus espaldas con los deberes m谩s grandes por ser la indudable jefa pol铆tica de esa corriente y porque ella 鈥揺n soledad y en el car谩cter de Jefa- eligi贸 a la persona que hoy gobierna, o deber铆a hacerlo y con la cual confronta.

El juego de tener los goces y ventajas del oficialismo y ser su oposici贸n, que ensaya Cristina, tienen muchas limitaciones y es dif铆cil de sostener por largo tiempo, por eso 鈥搒i no hay s铆ntesis- es l贸gico que el conflicto siga escalando.

No puede extra帽ar que un ministro bonaerense y uno de los m谩ximos dirigentes de La C谩mpora, el 鈥淐uervo鈥 Larroque, haya dicho que 鈥渆l gobierno nos pertenece鈥. No quedan dudas que ese 鈥渘os鈥 est谩 referido al propio espacio kirchnerista de La C谩mpora y la conducci贸n de Cristina. Esa formulaci贸n se ve enriquecida por la formulaci贸n de Cristina al sostener que 鈥渦n gobierno puede ser leg铆timo de origen y no de gesti贸n禄.

Todo ello no hace m谩s que abrir las puertas a los debates sobre la posibilidad de una futura renuncia o juicio pol铆tico por 鈥渇alta de gesti贸n鈥 de Alberto Fern谩ndez. Integrantes del entorno cristinista no ocultan las tres cuestiones que ella demandar铆a para clausurar su ofensiva sobre quien ocupa la presidencia: que Alberto ponga fin a toda postulaci贸n presidencial; que Mart铆n Guzm谩n deje el Ministerio de Econom铆a y que el Presidente reconozca p煤blicamente la conducci贸n pol铆tica de Cristina.

Las recientes reuniones de Cristina con el embajador de los EU y con la poderosa generala que preside las tropas del Comando Sur dejan entrever que empieza a comportarse como una real Jefa de Estado. Si ello forma parte de la legitimaci贸n de una futura candidatura presidencial o de algo m谩s cercano y que afecta al actual presidente, depende de la evoluci贸n de la situaci贸n general.

Si el oficialismo no encuentra el camino para salir de estas confusiones, no le va a la zaga la ruidosa falta de pol铆ticas y el desbarajuste en el que se mueve la coalici贸n opositora. Sorprende la declaraci贸n de Juntos por el Cambio en el sentido que el ultraderechista Javier Milei 鈥渘o forma parte de la coalici贸n e intenta quebrar nuestra unidad siendo funcional al oficialismo鈥, cuando Milei nunca pidi贸 integrarse a ese conglomerado: es un aut茅ntico blooper.

Hasta hace unas pocas semanas la oposici贸n simplemente esperaba que pase el tiempo, la ausencia de pol铆ticas, el acercamiento de los tiempos electorales, m谩s el crecimiento medi谩tico de Mieli, los encerr贸 en la torre de babel de su propio laberinto. Las alianzas se cruzan, las cr铆ticas internas y desconfianzas mutuas, crecen. Ni Horacio Rodr铆guez Larreta, ni Mauricio Macri pueden imponer su hegemon铆a, mientras Patricia Bullrich profundiza sus v铆nculos con Milei.

Para colmo de males, la pata radical de la coalici贸n vive momentos no muy gratos. Gerardo Morales, gobernador de Jujuy y presidente de la m谩s que centenaria Uni贸n C铆vica Radical est谩 muy vinculado al presidente de Diputados, el peronista de derecha Sergio Massa, con quien ya sostuvo una alianza electoral. Nadie sabe a ciencia cierta, m谩s all谩 de su voluntad 鈥渄e estar en el poder鈥, a qu茅 juegan estos dos personajes.

Este panorama, en medio del tembladeral social que muestra la realidad cotidiana, marca la crisis de ambas coaliciones, la oficialista y la opositora. El futuro de ellas est谩 ante dos alternativas. Una 鈥搇a m谩s probable- que encuentren un punto de s铆ntesis que les permita sobrevivir a los actuales peligros. La otra es que nos arrime al fin de un par de d茅cadas de esta 鈥済rieta鈥 y de su modelo organizativo, constituy茅ndose en el comienzo de algunos otros tipos de armados pol铆ticos.

El detonante y protagonista importante de estos juegos es Milei. Cualquiera sea la tendencia finalmente predominante es dif铆cil que ella constituya un cambio fundamental en la actual situaci贸n social y pol铆tica, pero s铆 puede expresar la profundidad de la crisis en la cual la misma se desenvuelve. Buen momento para recordar, ante la arrogancia e impunidad de quienes creen que el estar arriba es para siempre y forma parte de la naturaleza de las cosas, que 鈥渃uando los de abajo se mueven los de arriba se caen鈥.

La recuperaci贸n econ贸mica no llega al pueblo

Estos 煤ltimos meses han permitido registrar datos sobre una evoluci贸n favorable en materia de inversiones y producci贸n. Lamentablemente, en los mismos per铆odos, se produjo una p茅rdida salarial. Es importante se帽alar algunas de las causas de tama帽a contradicci贸n que es la raz贸n de la situaci贸n econ贸mico-social de la mayor parte del pueblo trabajador.

Una explicaci贸n b谩sica la proporciona Juan Manzur, Jefe de Gabinete del actual gobierno: ante empresarios y funcionarios estatales dijo que 鈥渆l capitalismo es el modelo m谩s eficiente para el desarrollo de nuestras energ铆as productivas, pero tiene su tendencia a la concentraci贸n鈥. Esa es la larga historia, confirmada en los 煤ltimos tiempos, de la evoluci贸n econ贸mica argentina y porqu茅 exiten salarios insuficientes para mantener una vida digna.

Para completar el panorama se puede decir que hist贸ricamente este Estado se ha revelado como incapaz para modificar dicha tendencia o proponer un sistema superior.

Seg煤n las estad铆sticas oficiales, en el primer bimestre de 2022, en medio聽 de un crecimiento econ贸mico, los ingresos perdieron 1,8% con respecto a la inflaci贸n, teniendo en cuenta que el salario mejor贸 un 7%, mientras que la inflaci贸n subi贸 un 8,8%. Ese crecimiento bimestral del salario reconoce un crecimiento del 8,7% en el sector privado registrado; un 5,4% en el sector p煤blico y un 4,8 en los sectores privados no registrados (en negro).

La evoluci贸n ocupacional de los 煤ltimos 10 a帽os (enero 2012/ enero 2022) es llamativa. Seg煤n cifras del Ministerio de Trabajo, en esos 10 a帽os la poblaci贸n total del pa铆s creci贸 un 10%, con una p茅rdida de 34 mil puestos de trabajo (alrededor del 1%)聽 en el sector privado y un aumento ocupacional del 27% en el sector p煤blico. De lo que surge que el Estado fue el refugio que impidi贸 que la desocupaci贸n fuera mucho m谩s masiva.

La actividad productiva en el primer trimestre del a帽o result贸 ser positiva, superando los niveles de diciembre del 2019. Eso fue posible, seg煤n el INDEC, por el impulso de los meses de enero y febrero. En marzo la situaci贸n comenz贸 a plancharse y ya en el mes de abril los datos son negativos. Seg煤n JP Morgan la ca铆da entre febrero y junio ser铆a del 2,5%; c谩lculos posteriores colocaron la baja en el orden del 4,5% para este segundo trimestre del a帽o.

Seg煤n los especialistas la principal causa de esa ca铆da es la escasez de d贸lares para mantener el nivel necesario de importaciones.

El litio y sus perspectivas entran en el escenario mundial

Dos datos que deber铆an ser motivo de preocupaci贸n para nuestra dirigencia. El primero es que en el tri谩ngulo andino que comparten Argentina, Bolivia y Chile est谩 alrededor del 80% de las reservas mundiales del litio, el 鈥渙ro blanco鈥. Las mayores reservas se encuentran en Bolivia, le siguen Chile y Argentina.

El segundo dato es que el litio no solo es clave para el desarrollo de las bater铆as para los coches el茅ctricos que ir谩n ocupando r谩pidamente el mercado automotor. En este sentido debemos estar atentos a esa singular convergencia que se est谩 produciendo entre la geopol铆tica de signo liberal, las grandes corporaciones mundiales y los avances tecnol贸gicos.

La disputa por el litio, su explotaci贸n, manufactura y comercializaci贸n forman parte de la lucha por la hegemon铆a mundial, de pa铆ses y personajes, como Elon Musk (reciente comprador de Twitter y due帽o de Tesla, la f谩brica de coches el茅ctricos), Jeff Bezos (adquirente del Washington Post y due帽o de Amazon) y otros semejantes que est谩n peleando por la apropiaci贸n de grandes sistemas comunicacionales.

En este sentido es simb贸lica la advertencia de Musk a los gobernantes bolivianos cuando nacionalizaron el litio y el due帽o de Tesla les record贸 鈥渘osotros daremos golpes donde queramos. 隆Acost煤mbrense!鈥. El mismo Musk, hace pocos d铆as, como una parte de sus negociaciones para comprar Coca Cola dijo 鈥揺ntre ir贸nico y provocador- que la comprar铆a 鈥減ara volver a ponerle coca铆na鈥.

Mientras tanto 驴qu茅 hacemos con el litio? Desde hace m谩s de 15 a帽os, en la provincia de Catamarca y jurisdicci贸n del Salar del Hombre Muerto, lo explota la empresa estadounidense FMC Corp. En la actualidad las empresas extranjeras, son m谩s.

Argentina es el tercer exportador mundial. Por la Ley Minera (24196/1993) las empresas que lo explotan tienen una serie de exenciones impositivas (entre ellas el no pago del impuesto a las ganancias y activos, estabilidad fiscal por 30 a帽os) debiendo abonar al Estado provincial una regal铆a del 3% del mineral extra铆do, medido seg煤n las declaraciones juradas de la propia empresa.

Es el 煤nico pa铆s de los tres involucrados en el tema que no declar贸 al litio 聽como 鈥渞ecurso estrat茅gico鈥. Chile lo hizo en 1979 y desde el 2015 negocia regal铆as que pueden llegar hasta el 40%. Bolivia lo concret贸 en el 2008 y cre贸 para su explotaci贸n una empresa enteramente estatal (Litio Boliviano). M茅xico est谩 recabando informaci贸n a Bolivia para hacer una experiencia semejante.

En Argentina la Ley 24804 de 1997 destinada a regular el funcionamiento de la Comisi贸n Nacional de Energ铆a At贸mica (CNEA) plantea que el litio, por tratarse de un material fusionable especial que se utiliza en varios pa铆ses para actividades nucleares, podr铆a ser propiedad estatal dependiendo de la CNEA. Es decir que deber铆a quedar fuera del C贸digo Minero y ser considerado como un recurso estrat茅gico. Esa norma duerme, hasta ahora, el sue帽o de los justos.

*Analista pol铆tico y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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