Jun 1 2022
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Pol铆tica

En una Argentina injusta cabalga el fantasma del estallido social

Argentina no es pobre, es injusta . Y campea la desigualdad por todo el territorio. En un pa铆s con s贸lo 46 millones de habitantes, donde se producen anualmente 160 millones de toneladas de granos, m谩s del 40% de la poblaci贸n vive bajo la l铆nea de pobreza, mientras la inflaci贸n amenaza con alcanzar el 70 por ciento a finales de a帽o, crecen las protestas y se pasea el fantasma de un nuevo estallido social.

Entre 2017 y 2021, m谩s de siete millones de personas se sumaron a una situaci贸n de pobreza y viven en hogares que no llegan a reunir los ingresos necesarios para hacer frente al costo de una canasta b谩sica (cifra que en este 2022 se agigant贸).

El gobierno sigue perdiendo la guerra a la suba de precios que le declarara el gobierno del presidente Alberto Fern谩ndez, que impulsa la inflaci贸n con la autorizaci贸n de subas de precios que regula el Estado. La Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) proyect贸 una tasa de inflaci贸n para el 2022 en torno al 70 por ciento.

El ministro de econom铆a, Mart铆n Guzman, afirm贸 que 鈥減ara atacar el problema lo primero es romper la inercia inflacionaria, tenemos una econom铆a muy acostumbrada a la inflaci贸n, y para enfrentarlo necesitamos tener pol铆ticas macro consistentes, una econom铆a que nos ayude a juntar d贸lares, a aumentar las reservas en divisas del Banco Central. Teniendo estabilidad cambiaria, baja la inflaci贸n鈥, afirm贸.

Pero las pol铆ticas +Precios Cuidados, Cortes Cuidados y el lanzamiento de una nueva canasta de productos para comercios de proximidad denotan la ausencia de un programa macroecon贸mico integral, seg煤n la advertencia de la Undav, que se帽ala que 鈥渓a alta concentraci贸n en la producci贸n y comercializaci贸n de alimentos resultan ser la causa principal de los continuos aumentos de los precios de los alimentos鈥.

La universidad propone la implementaci贸n de un mayor control sobre los formadores de precios, a su vez que una intervenci贸n activa del Estado para evitar que los precios locales de las materias primas se acoplen a los internacionales y, por 煤ltimo, un acuerdo entre todos los actores econ贸micos y sociales a fin de evitar que la inercia inflacionaria contin煤e con su tendencia alcista.

Los aumentos previstos en las tarifas de servicios p煤blicos (luz, gas y agua), a los que se suman incrementos programados en prepagas (10 por ciento), y alquileres, entre otros, seguir谩n manteniendo elevada una inflaci贸n con una mayor inercia influenciada por una mayor indexaci贸n del d贸lar, importantes aumentos de paritarias en el corto plazo y la falta de un ancla robusta que permita anclar expectativas.

Y, en el r铆o revuelto de la inflaci贸n, las empresas aprovechan para remarcar a su placer, mientras crece la pobreza, el hambre, el desempleo, la desigualdad. Aunque gradual, la devaluaci贸n permanente del peso argentino empuja el d贸lar hacia arriba todo el tiempo y con 茅l gran parte del sistema de precios se eleva. Esta devaluaci贸n est谩 establecida en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que ahora exige que se acelere, que se haga m谩s r谩pido.

La expresidenta y actual titular del Senado argentino, Cristina Fern谩ndez de Kirchner, advirti贸 que 芦el avance de la desigualdad est谩 poniendo en crisis la democracia禄, insisti贸 en regular el poder del capital financiero internacional, y remarc贸 que 芦el poder econ贸mico concentrado tambi茅n es medi谩tico禄 y busca 芦manejar el sentido com煤n禄.

El analista Juan Guah谩n llama la atenci贸n de los diferentes modos que repercuten los reclamos, Los piqueteros, 驴representan realmente a los pobres? - FORTUNAmovilizaciones, paros, protestas, de distintos sectores del pueblo afectados por las pol铆ticas p煤blicas del Estado y c贸mo estas respuestas de los sectores populares generan broncas y miedos en quienes ven, en esas justificadas reacciones, restricciones a sus libertades; 聽piden la intervenci贸n del Estado, que niegan muchas otras veces.

No son pocas las oportunidades en las cuales empresarios y pol铆ticos y politiqueros de derecha reclaman mayor represi贸n sobre quienes salen a quejarse por los efectos cotidianos de las decisiones estatales, cuyo objetivo es se帽alar la insatisfacci贸n frente a una medida o situaci贸n demandando su reparaci贸n o cambio, recuerda.

Los reclamos populares tienen diversas formas y objetivos distintos seg煤n los protagonistas, el momento y lugar de su ejercicio. El solo hecho de que, seg煤n el gobierno, no se puedan ampliar los planes sociales no s贸lo por el costo fiscal, sino porque su consumo disminuir铆a los saldos exportables y demandar铆a m谩s energ铆a, muestra claramente los l铆mites del modelo.

La reciente historia argentina muestra que esos l铆mites son los que a veces se rompen y obligan a un nuevo replanteo como pas贸 dos d茅cadas atr谩s, en el a帽o 2001: el estallido social que oblig贸 al presidente Fernando de la R煤a a huir en helic贸ptero.

En la Argentina, y pese a un gobierno que se dice progresista, la hegemon铆a del poder econ贸mico concentrado hace que los mayores subsidios los reciban, bajo las formas m谩s diversas, las grandes empresas; le siguen los otorgados a sectores medios a trav茅s de los subsidios a las tarifas de los servicios p煤blicos y quedan por 煤ltimo los subsidios a los m谩s pobres.

Son 茅stos justamente quienes sobreviven 鈥揺n gran medida- gracias a esas ayudas. Su situaci贸n puede transformarse en el detonante de generalizadas rebeld铆as. Es que el 22% de los hogares recibe alg煤n apoyo de este tipo, pero all铆 solo se destina entre 1,2 y 1,5% del PBI.

La Argentina extractivista y agroexportadora se benefici贸聽 y se potencializ贸 con el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, y se consolida con este gobierno, con la reducci贸n de los derechos de exportaci贸n (retenciones), con cupos (limitaciones para exportar) muy flexibles, sumado a la baja presi贸n impositiva sobre el valor de la tierra, las inmejorables condiciones naturales y las creadas por fuertes inversiones en el sector, acrecentando las ventajas comparativas est谩ticas y din谩micas, se帽ala Horacio Rovelli.

Seg煤n estad铆sticas oficiales del segundo semestre de 2021 el porcentaje de hogares urbanos por debajo de la l铆nea de pobreza alcanz贸 el 27,9%. En ellos reside el 37,3% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 6,1% de hogares por debajo de la l铆nea de indigencia, que incluyen al 8,2% de las personas.

El gobierno se olvid贸 de los pobres

Para el universo de los 31 aglomerados urbanos considerados, por debajo de la l铆nea de pobreza se encuentran 2.633.905 hogares, que incluyen a 10.806.414 personas; y, dentro de ese conjunto, 578.282 hogares se encuentran por debajo de la l铆nea de indigencia, lo que representa 2.384.106 indigentes.

Los sacerdotes cat贸licos que trabajan en escenarios populares nucleados en el Grupo de Curas en la Opci贸n por los Pobres (COPP) emitieron un documento con severas cr铆ticas al gobierno de Alberto Fern谩ndez, donde 聽afirman que 鈥渟e ha olvidado de los pobres, que las pol铆ticas, dictadas desde el exterior (pol铆ticas econ贸micas, pero tambi茅n de relaciones internacionales, de infraestructura, sociales y hasta educativas), no dan respuestas y alientan el des谩nimo鈥.

Los COPP constituyen un grupo que se hab铆a mostrado hasta ahora muy cercano al gobierno, y varios de sus integrantes mantienen contactos pol铆ticos con diferentes referentes del oficialista Frente de Todos e incluso llegaron a tener reuniones con el Presidente. Ahora se suman al coro que le 聽reclama un 鈥渦rgente cambio de rumbo鈥, advirtiendo que sin empleo ni asistencia, las protestas no har谩n m谩s que multiplicarse.

El gobierno asume como propio el plan del Fondo Monetario Internacional que impone una pol铆tica fiscal que lo obliga a congelar los beneficiarios de planes sociales y, conteste de la in茅dita y descomunal miseria que cunde, se da el lujo de evitar por todos los medios meter la mano en el bolsillo de los due帽os del pa铆s, se帽ala Jorge Falcone.

Asegurar que el gobierno tiene el objetivo cumplir con las metas fijadas en el plan econ贸mico presentado ante el FMI en materia de sendero fiscal, emisi贸n monetaria y acumulaci贸n de reservas, como parte de un programa que funcione no s贸lo para reducir la inflaci贸n sino para crecer en forma sostenida en los pr贸ximos a帽os, es inconsistente, insustentable y fuera de la realidad

Lo que menos le interesa al FMI es controlar la inflaci贸n. Es m谩s: la inflaci贸n es funcional al modelo impuesto por el FMI, como lo fue durante la dictadura militar y el siguiente gobierno constitucional de Ra煤l Alfons铆n, cuando no bajaba del 100 % anual.

Aun cuando Argentina experimenta un boom de las exportaciones, simult谩neamente ocurre lo propio con las importaciones, dado que quien acopia d贸lares los gasta en productos que cotizan en la moneda verde, pero ese flujo no deriva en ir saldando la deuda interna. Tanto el objetivo de acumulaci贸n de reservas como el tope al d茅ficit fiscal aparecen muy lejos de lo comprometido y la emisi贸n monetaria corre riesgo de ser mayor a lo pautado.

No obstante, el contexto global ofrece una importante oportunidad de oxigenar la ex谩nime econom铆a, ya que por la guerra en Ucrania m谩s de la mitad de la producci贸n de trigo mundial est谩 fuera del mercado, mientras el gobierno vacila ante una Ley de Emergencia Alimentaria que emule la adoptada por el presidente mexicano Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, consistente en el congelamiento del precio de 100 productos hasta fin de a帽o.

Las carteras social y laboral promovieron desde agosto de 2021 una serie de convenios tripartitos, acompa帽ados de resoluciones y decretos, que buscan generar est铆mulos para las empresas que podr铆an valerse de mano de obra subsidiada por el Estado y, seg煤n el caso, capacitada por sindicatos u organismos oficiales por un per铆odo durante el cual las patronales deber铆an hacerse cargo de una parte del salario estipulado.

El sector privado no gener贸 empleo

Durante la 煤ltima d茅cada, el sector privado no gener贸 ni un empleo registrado en t茅rminos netos. El poco m谩s de un mill贸n y medio de empleos formales nuevos se explica fundamentalmente por el sector p煤blico, que sum贸 711 mil nuevos trabajadores, y las diversas formas de monotributo, que agregaron 764 mil personas al trabajo registrado.

Hay una mayor precarizaci贸n del empleo incluso dentro del segmento registrado y de una mayor dependencia del empleo sobre el presupuesto p煤blico.聽El empleo estatal creci贸 en una d茅cada un 27% mientras los monotributistas en sus diversas modalidades lo hicieron en un 30%. Los trabajadores aut贸nomos registrados cayeron un 5%, dando cuenta tambi茅n de un deterioro en los ingresos de los trabajadores independientes.

Este comportamiento del empresariado privado a lo largo de la d茅cada se sucedi贸 en etapas pol铆tico-econ贸micas variadas. La fuga de capitales, parte esencial de ese comportamiento empresario, implica la posibilidad de empleos en otros pa铆ses al derivar riqueza hacia ellos.

El acuerdo con el FMI impone una pol铆tica fiscal que obliga al gobierno a congelar los beneficiarios de planes sociales. Sin empleo ni asistencia, las protestas no har谩n m谩s que multiplicarse y resulta insoslayable la escalada que experimenta la lucha social callejera.

Las advertencias vienen de todos los sectores: abusar de la paciencia del pueblo empobrecido cifrando expectativas en un gobierno inoperante y sin unidad de criterio, depara impredecibles sorpresas en el tr谩nsito hacia nuevas elecciones鈥 y garantiza d铆as de furia, los que se debiera impedir. Como describ铆a una pintada en el conurbano bonaerense: 芦Alberto, hay un helic贸ptero en tu futuro禄.

*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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