Goebbels le enmienda la plana a los “honorables’ del Congreso chileno
No me preguntes cómo… carezco de explicaciones racionales. Solo puedo decirte que el sueño pareció más real que los tufos emanados del tal Morfeo. Mira, fue tan prístino que ni siquiera requerí saltar de la cama a las cuatro de la madrugada…