Muere un amigo: el mantel queda tendido y la copa escanciada
No dudo que al lugar al que llegó —si se llega a alguna parte— mi gato Lord Byron lo habrá recibido con sus ojos de inescrutable color azul y Camilo, pese a que no era aficionado a los gatos, lo mirará también y le rascará, como siempre,…