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Oct 30 2016

Participación ciudadana

¿Herr Alfred descansa en paz?

Herr Alfredo fue un personaje interesante. Empresario e inventor ordenado, tranquilo, metódico e incansable, tuvo la suerte o entereza de generar, desarrollar, patentar y producir industrialmente grandes e importantes inventos que, geopolíticamente hablando, tuvieron la virtud – ¿o el defecto? – de impactar dramáticamente en la sociedad de su tiempo. Sin embargo Herr Alfred no […]

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Nov 1 2014

Sociedad

El llanto de una madre

Es la mañana de un día cualquiera de la semana, sentado a la mesa termino de desayunar. En ese instante escucho unos tímidos golpes en la puerta de la casa. Al acercarme para abrir escucho sollozar a una mujer. Es un llanto desesperado, la mujer traga aire con dificultad y vuelve a llorar, se queja amargamente y exclama de manera entrecortada. ¡Ay Dios mío! ¿Qué voy a hacer sin mi niño?

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Dic 16 2013

Participación ciudadana

Las palomas marchan por la paz, los lobos ríen

Fue un día cualquiera del mes de marzo de un año que se escondió dramáticamente entre las páginas de mi calendario. en el mero equinoccio de primavera, cuando el día y la noche se equilibran dramáticamente en el reloj del cielo.

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Dic 11 2013

Participación ciudadana

A propósito de Jorge Edwards y su felicidad tardía

En el mes de mayo de este 2013, que no termina de acabar, el escritor chileno Jorge Edwards anunció, rimbombante y temeroso, que terminado su periodo como embajador de Piñera en París se iría a proseguir su oficio escribidor al Madrid de sus ensueños.

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Oct 25 2013

Opinión

De la guera sucia a la guerra nauseabunda

Quizá muchos de ustedes no sepan, no recuerden o prefieren ignorar – tal como lo hicieron las corporaciones policiacas y las burocracias durante muchos años – lo que ha sido la Guerra Sucia en América del Sur, sin dejar de lado, por supuesto, al resto de nuestro continente que sin tales extremos también tuvo lo suyo.

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Abr 22 2013

Participación ciudadana

Señor Lula da Silva: estamos en México.

Señor Lula da Silva: estamos en México.

No es costumbre entre nosotros escribir cartas a las «personas muy importantes»; pensamos —con diversos grados de certeza— que ni las leerán. Algunos, empero, insisten; acaso creen en los seres humanos o forman la falange de optimistas incurables que brindan sal al guiso de la Tierra. No sabemos si el destinatario respondió al remitente
Señor Da Silva, carta en México para usted.

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Abr 9 2013

Opinión

Las Cosas Simples/ Culiacán, recuerdo de mi amigo Felipe

Las Cosas Simples/  Culiacán, recuerdo de mi amigo Felipe

Emocionado y quizá como homenaje al comienzo de nuestra amistad, entonó La Marsellesa. Con singular pasión me relató la llegada de los obligados de Marsella que entraron a París en 1792 entonando marcialmente el himno compuesto por Rouget de Lisle y como los habitantes parisinos bautizaron el cántico como La Marsellesa. Himno que, por su letra, interpreta los afanes libertarios de todos los pueblos del mundo.

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Abr 2 2013

CulturaEconomía

Las cosas simples: vida, fulgor o muerte del lapislázuli en Chile

Las cosas simples: vida, fulgor o muerte del lapislázuli en Chile

Se han generalizado de tal manera estas falsificaciones que hoy en día es difícil encontrar el lapislázuli en las ferias artesanales. De hecho no sería ningún problema si los artesanos o vendedores declararan son imitaciones. El problema es que las ofrecen como gemas verdaderas.
¿Acaso no hay nadie en Chile que vigile la calidad de los productos que se están ofreciendo en las ferias de artesanía para proteger a los compradores?

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Oct 8 2012

Cultura

El testamento de Violeta Parra

El testamento de Violeta Parra

Pensando en el testamento de Violeta quiero enviar este mensaje como un puente entre aquellos que están vivos y con ganas de vivir y aquellos que están vivos y no saben qué hacer con su existencia.

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Abr 19 2012

CulturaEconomía

Parábola: la Argentina y el colchón de Cochecho

Parábola: la Argentina y el colchón de Cochecho

Un día el Cochecho dejó de recorrer las calles del puerto. Luego supimos que había muerto. Tiempo después circuló a modo de rumor la historia de que el colchón donde dormía el Cochecho estaba relleno del dinero que jamás había gastado.